Maese Frantz o la matemática del verdugo

TacHe visto el terreno sembrado de ruedas, de picotas, de horcas, de patíbulos; he visto esqueletos horriblemente extendidos sobre las ruedas (Van Meenen en Annales de la Charité II, 1847, pp. 529-530, citado en Michel Foucault, Surveiller et punir).

Frantz Schmidt (1554-1634), más conocido en su profesión como Meister Frantz, heredó de su padre el trabajo de verdugo en 1573 en la ciudad de Bamberg. Cinco años y veintisiete ejecuciones después recibiría en 1578, junto al título de Meister, el cargo de torturador y verdugo de la imperial ciudad de Nurenberg. Ejecutar, ya lo ven, no es lo mismo que torturar: se requiere pericia y conocimiento para hacer hablar a la carne.

Sus años de servicio aparecen escrupulosamente documentados en un libro singular, una especie de memoria profesional compilada entre 1573 y 1615 por el metódico Maese Frantz en una obra de largo y artificioso título: Meister Frantzen Nachrichter alhier in Nürnberg, all sein Richten am Leben, so wohl seine Leibs Straffen, so Er ver Richt, alles hierin Ordentlich beschrieben, aus seinem selbst eigenen Buch abgeschrieben worden. “Maese Frantz, verdugo aquí en Nurenberg” no es otra cosa que un diario, un registro de las personas que torturó y ejecutó al servicio de la ley, y, más allá de eso, un catálogo de crímenes, sentencias y castigos.

Del libro no se conserva el original manuscrito, pero sí han sobrevivido diversas versiones impresas de los siglos XVII y XVIII. En este su diario, Maese Frantz proporciona la fecha en la que ha ajusticiado al reo en cuestión, el nombre de este y su ciudad de procedencia, su crimen, y el método de ejecución. Y al final de cada año no se guarda de especificar el número de almas que ha incorporado a las filas de la buena cristiandad: doce en 1579; nueve en 1581; veinte en 1584.

Hinrichtung von Seeräubern am 10 September 1573 in Hamburg - Wikimedia commons

En algunos casos, Schmidt proporciona el pseudónimo de los criminales, y aquí la sonrisa se hace inevitable. Están Hainz Großen, dicho el Vago Hainz (Faul Hainz); Michel Kraus, el Tembloroso (der Schlottern); Hans Dopffer, el Chelín (der Schilling); Hans Banthman, el Pata de Pollo (der Hühnerbein); Hans Schuster, dicho el Negro Frantz (der Schwarz Frantz). Un rasgo de humana intrascendencia, por fin.

En cuanto a los métodos utilizados en el ejercicio de su profesión, estos varían en función del crimen. La soga, la espada, la rueda se alternan y a menudo se combinan entre sí. En ocasiones hasta se incorporan torturas con tenazas, varas, látigos, se cortan orejas o a los reos se les llena la boca de arena. Entre los criminales computa el Maese de Nurenberg ladrones, asesinos, carniceros que venden carne de perro por la de res, tajadores de mujeres encintas, acuchilladores, pirómanos, asesinas de niños, madres que abandonan en el frío a sus propios hijos, violadores (incluyendo a padres incestuosos como Michel Paselt, que fue decapitado y cuyo cuerpo procedió posteriormente a ser quemado), cultivadores del bestialismo, lujuriosas esposas y maridos proxenetas (como es el caso de Anna Peyelstainen, quien copula con 21 hombres y es ayudada en esto por su marido).

Hinrichtung

En su tarea de ejecutor, sin embargo, Schmidtz no está solo. Cuando alza el espadón con las dos manos, impecablemente vestido y a cara descubierta, se agolpa la jauría humana alrededor, el público expectante del feroz espectáculo. Y hay más, puesto que el maese cuenta con ayudantes que cargan y descargan los restos de la carnicería. Y más sorpresa todavía: en la entrada número 43, correspondiente al 26 de enero de 1580 y en la que se describe la ejecución de tres infanticidas, maese Franz cita a dos sacerdotes (“zween Priester”), herr Linhardt Krieg y herr Ucharius, quienes le ayudaron en la tarea de cortar cabezas. Muy apropiado, sin duda, ya que métodos de tortura y ejecución como la rueda ya se habían empleado durante los martirios cristianos, y al fin y al cabo esta justicia de sangre evoca una profunda vocación religiosa, la de convertir al criminal en alma pía a los ojos del Todopoderoso. “Recibió una despedida cristiana”, escribe todavía Maese Frantz en algunas de sus entradas.

The Faithful Executioner (“El verdugo fiel”), una reciente monografía de Joel F. Harrington que todavía no hemos tenido la oportunidad de leer, explora la historia de Maese Frantz y la analiza en su contexto social. Una historia donde la justicia, siendo cruel, fascina.

345 personas. Con esto ha prestado su servicio, y lo haría fielmente de nuevo.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Schmidt, F. Meister Frantzen Nachrichter alhier in Nürnberg, all sein Richten am Leben, so wohl seine Leibs Straffen, so Er ver Richt, alles hierin Ordentlich beschrieben, aus seinem selbst eigenen Buch abgeschrieben worden. Nürnberg: Lechner; 1801.

Foucault, M. Surveiller et punir: Naissance de la prison. Paris: Gallimard; 1975.

Harrington, J. F. (2009) ‘God’s Executioner’. The Berlin Review of Books 18.

Harrington, J. F. The Faithful Executioner. Life and Death, Honor and Shame in the Turbulent Sixteenth Century. New York: Farrar, Straus and Giroux; 2013.

    • Thomas
    • 18/10/13

    La lectura de la obra original supongo que -como la mayoría de catálogos- acabará saturando. Pero a mí también me gustaría mucho echarle un ojo a esa monografía.

    • Persoalmente o que máis me saturou foi o uso da letra gótica. Que si, esteticamente é preciosa, pero ó lela venche taquicardia e dor de cabeza, sen contar que ralentiza considerablemente a lectura. A ortografía do alemán do século XVII tampouco me axudou moito, a verdade, pero coincido contigo en que o libro de Harrington pinta moi ben.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: