Tus novelas de vampiros favoritas

Señorita Cristina

He podido comprobar que los vampiros os gustan tanto como a mí. ¿Cómo resistirse a las criaturas de la noche, a las sombras proyectadas sobre las ventanas, a los labios que se cierran en torno a la yugular? ¡No hay manera, claro!

Gracias a vuestras aportaciones a través de Facebook, Twitter y correo electrónico he podido compilar esta lista con vuestras novelas de temática vampírica predilectas. He leído algunas y me faltan otras tantas, cosa que me produce una gran alegría porque me permitirá aumentar mi pila de pendientes hasta límites insospechados.

Espero que también a vosotros os falten unas cuantas. Y muy pronto habrá lista de relatos de vampiros. ¡No te despistes!

Coge lápiz y papel

Charles Maturin, Melmoth, el errabundo (1820). Una historia de pactos diabólicos que prolongan indefinidamente la existencia de su protagonista a costa de perder la ilusión y el gusto por las cosas de la vida. Maturin juega aquí con un elemento que será esencial en la construcción posterior del mito literario del vampiro: la posibilidad de la vida eterna.

Paul Féval, La ciudad vampiro (1867). Locurón folletinesco que puedes encontrar en la colección El Club Diógenes de Valdemar.

Bram Stoker, Drácula (1897). El clásico de clásicos, verdadero fundador del género que sigue creando adicción a 120 años de su salida al mercado.

Gorey-Dracula

Mircea Eliade, Señorita Cristina (1936). De esta novela de vampirismo atmosférico escrita por el historiador de las religiones más famoso hablé en el blog en el lejano 2014. Puedes leer la reseña en este enlace.

Richard Matheson, Soy leyenda (1954). Esta novela tiene ya 65 años y sigue tan fresca como el primer día. Espeluznante y de una profundidad filosófica demoledora, reflexiona sobre la importancia de la perspectiva y la subjetividad a la hora de definir el monstruo.

Joan Perucho, Las historias naturales (1960). Las guerras carlistas contadas a través del filtro del vampirismo, con academias de ciencias, empirismo, aerostáticos, una versión vampírica catalana (el dip) y mucha muerte.

Stephen King, El misterio de Salem’s Lot (1975). ¿Te quedas con el libro o la miniserie? Reconozco que todavía no he leído este clásico contemporáneo de literatura vampírica en el que el mal, como en casi todas las novelas del Tito King, habita en la más común de las ciudades de provincias.

Necroscope

Anne Rice, Entrevista con el vampiro (1976). Sí, yo también la leí y la disfruté con toda la curiosidad propia de los 14 años, aunque reconozco que mi favorita adolescente siempre fue Lestat, el vampiro.

Colin Wilson, Vampiros del espacio (1976). Otra que tengo en la pila desde tiempo inmemorial. Trata de una raza de vampiros cósmicos que, al ser traídos a la Tierra, se dedican a consumir la fuerza vital de sus huéspedes humanos. Tobe Hooper la llevó al cine en 1985 con el título de “Fuerza vital”.

George R. R. Martin, Sueño del Fevre (1982). Lo anuncio a bombo y platillo: esta será mi próxima lectura. Hace un par de días me llegó por correo la edición de bolsillo de Bantan Books y aquí la tengo, llamándome con canto de sirenas. 1857, el Misisipi, una nave que debe atravesarlo a petición de un aristócrata misterioso y ¡vampiros!

Brian Lumley, serie Necroscope (o Crónicas necrománticas en la edición de Timun Mas, 1986-2013). Leí El que habla con los muertos allá por 1993. Aquella gripe monstruosa que me hizo saltar varios días de clase me regaló también la lectura compulsiva de esta novela de la que, lo reconozco, apenas recuerdo nada más allá de esa necesidad adictiva de pasar y pasar páginas.

Anne Rice, La reina de los condenados (1988). Os gusta la Rice, ¿eh?

Lost souls

Marc Behm, La doncella de hielo (1988). ¿Puede una mujer vampiro sobrevivir en el mundo contemporáneo?

Tim Powers, La fuerza de su mirada (1989). Atiende: “El doctor Michael Crawford se hospeda en una posada inglesa de camino hacia su boda. Ebrio en medio de una tormenta y temeroso de perder el anillo con el que desposará a su prometida, lo coloca en el dedo de una estatua para recogerlo más tarde. Durante la noche despierta sobresaltado y recuerda dónde lo ha dejado; cuando sale a buscarlo descubre que la estatua no está. Aunque aún no lo sabe, Crawford ya se ha casado…”.

Dan Simmons, Los vampiros de la mente (1989). La novela parte de esta premisa: existe un grupo selecto con poderes psíquicos (la Habilidad) que manipula mentalmente a la población y la lleva a cometer todo tipo de crímenes, asesinatos y aberraciones. Con este punto de partida Simmons ofrece una relectura de la violencia sistémica del siglo XX en clave fantástica y, a pesar de no haberlo leído, me huelo que es durillo y con enjundia.

Dracula cha cha

Kim Newman, El año de Drácula (1992), El sanguinario Barón Rojo (1995) y demás novelas de la saga Anno Dracula. ¿Te imaginas una historia alternativa en la que la estirpe de Drácula fuese real y Van Helsing hubiese sido derrotado por el conde? ¿Y si los vampiros fuesen cosa común en la Inglaterra victoriana? ¿Y si Jack el Destripador se dedicase a acabar con la vida de prostitutas con afición por la sangre? Imagina el fin-de-siècle y las vicisitudes del siglo XX contadas desde la supremacía vampírica y podrás hacerte una idea de los derroteros que siguen las novelas de Anno Dracula.

Poppy Z. Brite, Lost souls (1992, traducida como La música de los vampiros y El alma del vampiro). Otro clásico para los adolescentes de mi quinta.

Christopher Moore, trilogía compuesta por La sanguijuela de mi niña (1995), ¡Chúpate esa! (2007) y Muérdeme (2010). No he leído nada de Moore, pero los títulos de estas tres novelas de fantasía humorística me han ganado por completo.

Richard Laymon, El espectáculo del vampiro (2000). En esta novela que se alzó con el premio Bram Stoker hay circos ambulantes, una vampira como espectáculo principal y unos adolescentes que harán todo lo posible por no perderse la función. A mí me tienta.

Lindqvist John Ajvide Lindqvist, Déjame entrar (2004). Otra vuelta de tuerca al género vampírico con niños como protagonistas (y, ya se sabe, cualquier libro de terror con niño protagonista resulta triplemente acongojante). Me gustó un porrón.

Darren Shan, La saga de Darren Shan (2000-2004). Serie de novelas juveniles con un niño semivampiro como protagonista que, seguramente, me habría encantado leer de pequeña (que levanten la mano los fans de El pequeño vampiro).

Victoria Francés, Favole (2004-2007, novela gráfica).

Octavia Butler, Fledgling (2005). Llevo desde el verano pasado queriendo leer esta novela de ciencia-ficción y folclore vampírico en la que Butler explora la simbiosis entre especies, la biología de lo monstruoso y la cuestión racial.

Anónimo, saga de Kid Bourbon (2006-2017): El libro sin nombre, El ojo de la luna, El cementerio del diablo, El libro de la muerte, etc.

Seth Grahame-Smith, Abraham Lincoln cazador de vampiros (2010). ¿Cómo? ¿Lincoln, el presidente barbado que caza vampiros para vengarse de lo que los chupasangres le hicieron a su familia? Pues sí.

I am legend

Emilio Bueso, Diástole (2011). Un forajido perseguido por una banda de asesinos que huye de Chernobil llega a Europa para contactar con un pintor capaz de revivir con su arte los principios de un ritual ancestral.

Jesús Cañadas, Las tres muertes de Fermín Salvochea (2017). “Pero ¿es de vampiros?”, pensé yo cuando leí este título entre vuestras sugerencias. Pues oye, igual es un spoilerazo.

¡Pues ya hemos acabado!

Muchas gracias a todas las personas que, con sus aportaciones, han contribuido a compilar esta lista (avísame si no ves tu nombre): Miguel Ángel Wolfville, José Luis Forte, Anabel Portillo, Óscar Espinosa, Serenity Frankenstein, Gloria del Carmen Olivares, Sebastián Cabrol, Sergio Mérida, Alberto Peral, Rosa Castillón, José Antonio Cotrina, Angeluco22, Violeta Canto Fernández, Luis Míguez, Carla Lionne, Tomás Westerghast, David M. García, Miguel Ruiz, Javier M. Vadillo, Óscar Iborra, Aritz López, Laura Black y Emma Fernández.


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22 comentarios

  1. La mayoría no los conocía de nada, y me los apunto. Soy leyenda lo leí hace pocos años, sin demasiadas expectativas, y me impresionó completamente. La verdad es que el elemento vampírico es casi lo de menos. Es el día a día del protagonista y… el elemento de perspectiva, efectivamente, lo que la hacen inolvidable.

    Sí que te habrían gustado los de Darren Shan. ¡Yo me los leí con los 30 cumplidos! En parte por gusto, pero también por ganar puntos con una conocida de los tiempos de Salamanca que me los recomendó (no funcionó) Me leí las doce novelas, o sea que mal no están. Luego las malvendí porque sabía que no volvería a leerlas nunca… o sea que tampoco están tan bien. Y al bueno de Rüdiger me lo descubrió Mike hace ya más de 30 años, y bien que leí todo lo suyo que cayó en mis manos por aquella época.

    Espero que te guste Sueño del Fevre. Ese sí que no lo vendo ni lo malvendo, y ya me va tocando releerlo, por cierto!

    • Pois xa empecei con “Fevre Dream” e hai que ver como prende! Definitivamente Martin sabe como crear adicción con cada cousa que escribe (por aí teño tamén “Dying of the light”).
      Igual probo coas novelas de Darren Shan cando o cativo medre 😉
      Un bicaso, Tom!

  2. Hola, Couto.

    Buenísima selección. Además me ha levantado la moral bibliófila, porque he leído bastantes. El más reciente “Déjame entrar”, porrón también por mi parte.

    “Sueño del Fevre” es extraordinaria, o así la recuerdo. La leí después de “Los Viajes de Tuf”, cuando Martin no era tan conocido, y me gustó muchísimo. Espero que no te defraude. “Vampiros de la mente” también me gustó mucho, quizá sea lo más “King” de Simmons, pese al nefasto título castellano; una traducción peculiar de “Carrion Comfort”, que por otra parte, aunque sea un poema de G.M. Hopkins, no tiene una traducción muy clara (¿se te ocurre alguna?).

    Me quedo con “La fuerza de su mirada” (en su momento me agotó Powers tras tres o cuatro novelas y dejé de leerlo, buen momento para volver) y el de Emilio Bueso para futura lectura.

    Gracias a todos por la recopilación.

    • De Tim Powers solo he leído “Las puertas de Anubis”, pero si “La fuerza de su mirada” es la mitad de intenso que aquel me temo que tendré que dejarlo para cuando pueda volver a dormir 8 horas seguidas. Lo de Powers son locurones anfetamínicos para leer con la cebza despejada.
      “Vampiros de la mente” me atrae mucho, pero no sé si podré con sus 700 páginas. Tengo poco tiempo para leer y las novelas excesivamente largas han empezado a agotarme. “Carrion comfort” sería algo así como “El consuelo del cadáver”, ¿no? No sé, en inglés suena muchísimo mejor.
      Un abrazo, Paco, y que disfrutes de tu próxima lectura (si es vampírica, mejor que mejor).

      • La fuerza de su mirada es aún más intenso que Las puertas de Anubis,es mejor que descanses y te centres mucho cuando vayas a leerlo,yo tengo que volver a hacerlo.

  3. Demasiada modernez,está muy claro que clase de personas hemos votado mayoritariamente.
    De los que has nombrado,uno de los que más me gustaron y que volveré a leer próximamente es La fuerza de su mirada de Tim Powers (y su segunda parte Ocúltame entre las tumbas).

    • Modernos y con tendencias anglófilas, es inevitable, Angeluco22. “La fuerza de su mirada” me la reservo para la playa y el dolce far niente. ¡Un abrazo!

  4. En casa somos más de primigenios y de zombies, pero me gustó mucho La ciudad vampiro. Ahora que Terry Gillian consiguió terminar El hombre que mató a Don Quijote, podría poner su empeño en la novela de Feval.
    Las crónicas necromanticas (por dios, que alguien le dé un premio al que eligió está traducción para Necroscope), son un poco mi placer culpable. Me leí la saga de un tirón sobre los 17, y todavía tuve ganas de seguir con la siguiente trilogía que no se editó en España. Vampiros, metamorfosis y dimensiones paralelas. El locurón.

    • Uy, mejor no hablar de nuestros secretos bibliófilos íntimos, jajaja. Yo amo los primigenios y los vampiros, los zombis me dan un poco igual y en casa coincidimos por unanimidad en nuestra devoción por los asesinos psicópatas (somos muy de giallo).
      Sería genial si Terry Gillian rodase una versión de “La ciudad vampiro”. ¿Hay planes de esto o es solo un deseo?

    • Al ser una lista colaborativa han salido títulos de todo tipo y muy jugosos, Morellandia. Me alegro de que hayas descubierto material interesante, ¡Un saludo!

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