Archive for the ‘ Cultura popular y consumo de masas ’ Category

Thole y Zanotto, Las primaveras del monstruo

 

Thole - Bella e bestia

Karel Thole, La bella e la bestia

El ser humano siempre busca la crueldad y, bajo las más diversas formas, la usa y consume en abundancia. Estos dibujos de Karel Thole no deberían escandalizar (aunque me temo que lo harán), sino que deberían satisfacer el ángulo recóndito del divino marqués que todos (bien escondido, se entiende) tenemos en nosotros (Ernest Thole, prefacio a Le primavera del mostro).

En En la lista negra sentimos predilección por una sección muy concreta de las librerías de viejo. Es ese espacio (ya sea este estantería, caja de madera reciclada, montaña renqueante, o tenderete improvisado)  reservado a los saldos. Ese “todo a 1 euro, 2 euros, 3 euros” que acomuna lo ruin con lo sublime nos vence siempre. En general, el criterio de selección no obedece a temática, colección, lengua ni editorial alguna, sino que se guía por el personal parecer del librero/a y sus circunstancias. Se apilan ahí los libros que no encajan en ninguna otra sección de la librería; los volúmenes baratos, desportillados, o de común circulación; o aquellos que llevan meses dando tumbos sin comprador que se decida a rescatarlos de esa vida vagabunda. También aquellos otros que ocupan un espacio precioso, necesario para obras de mayor valor económico o mejor presencia. Son esos monstruos, outsiders y desheredados del mundo impreso, esas presencias incómodas, las que siempre acaban entre nuestros amorosos brazos.

Thole - PrimavereHablando, pues, de monstruos y libros a cuatro perras, hoy les presento Le primavere del mostro, volumen de gran formato que rescaté hace unos días de una pila de derelictos, y del que, por pura casualidad, en este 2016 se cumplen 40 años de
publicación. Le primavere recoge textos breves escritos por Piero Zanotto acerca de las valencias culturales del monstruo cinematográfico, que se complementan con la correspondiente lista de películas. El punto central, sin embargo, lo ocupan las 11 ilustraciones (12, si se cuenta la que figura en la portada) de Karel Thole: un anciano y un niño que caminan hacia una guillotina; un suculento plato de ojos y dedos amputados; una cabeza empalada; una mujer poseída por un lujurioso reptil; un gigante que atraviesa las aguas de un pantano con las ruinas de un castillo al fondo.

Thole - Perchè

Karel Thole, Perchè?

Quizás no lo sepan (no tienen por qué, la verdad sea dicha), pero este holandés es el culpable de haber dado a la celebérrima y amadísima colección Urania de la editorial Mondadori (responsable de haber popularizado, a partir de los años 50, la literatura de ciencia ficción en Italia) su rostro característico. Urania tiene mucho que agradecer a Thole: sus portadas inundaron de sueños y (mayormente) pesadillas a generaciones enteras de escolares que, atraídos por el miedo que les producían los monstruos, las criaturas alienígenas, y los mundos imposibles recreados en ellas, se iniciaron en los misterios de la literatura fantacientífica. Tiempos en los que los grandes del género se vendían a precios populares en los quioscos de barrio, y en los que niños y adultos compartían el secreto placer del escalofrío y del asombro. Los tiempos del reinado de Thole. La era en la que florecieron los monstruos.

Thole dibuja cosas muy simples, pero es nuestra fantasía la que las deforma, transformándolas en algo horrible (Ernest Thole, prefacio a Le primavere del mostro).

Thole - Extra

En el interior de mi copia del libro, alguien había guardado un jugoso artículo sobre el cine de terror. Aquí, la prueba.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Thole, K.; Zanotto, P. 1976. Le primavere del mostro. Conegliano: Quadragono Libri.

V.V.A.A. 2012. Karel Thole. Pittore di fantascienza. Senigallia: Fondazione Rossellini.

Roger Luckhurst, La maldición de la momia. La verdadera historia de una fantasía oscura

Mummy

Dr. Muller: Devuélvalo. Entiérrelo donde lo encontró. Usted ha leído la maldición. ¿Se atreve a desafiarla?

Joseph: En beneficio de la ciencia. Aun si creyese en la maldición, seguiría con mi labor para el museo. Regrese conmigo y juntos examinaremos este gran hallazgo.

Dr. Muller: No puedo sancionar este acto de sacrilegio con mi presencia.

(La momia, 1932).

Si hay algo que nuestro imaginario colectivo asocie estrecha e indisolublemente con el antiguo Egipto, más allá de momias, arqueólogos, y pirámides, eso es el concepto de maldición. Maldiciones que se remontan al alba de los tiempos, antiguas como el mundo, y que prometen azotar a saqueadores de tumbas y profanadores del sueño fúnebre con desgracias y muerte terrible. Y, sin embargo, la Historia se empeña en contarnos una historia bien distinta. En el colosal estudio The Mummy’s Curse. The True History of a Dark Fantasy (libro que recomendamos desde ya), el profesor de literatura Roger Luckhurst desmitifica el presunto origen ancestral de la idea de maldición post-mortem para desvelar sus orígenes victorianos. El resultado es un viaje fascinante, bello y aterrador que, partiendo del desierto del Valle de los Reyes, llega a los expositores del Museo Británico y al corazón mismo del Imperio. Reconstruye con paciencia artesana los procesos por los que un rumor (un rumor que, en el fondo, refleja un sentir profundo, un miedo inconsciente) consigue convertirse en realidad, modificando radicalmente la percepción del pasado.

Egyptian Hall

El tristemente desaparecido Egyptian Hall en Piccadilly, Londres.

Partiendo del descubrimiento y apertura de la tumba de[1] Tutankhamon en 1923, fuente de la maldición faraónica por antonomasia, Luckhurst retrocede en el tiempo e inicia su análisis con dos momias “victorianas” y sus respectivas maldiciones. Ahí tenemos, por un lado, al cuerpo embalsamado de la sacerdotisa de Amen-Ra, la “momia infausta” (The Unlucky Mummy), responsable no sólo de las calamidades padecidas por su propietario Sir Thomas Douglas Murray, sino de muchas otras adversidades (¡incluido el hundimiento del Titanic!); y, por otro, al sarcófago de Nesmin, que regaló al señor Walter Herbert Ingram otras tantas desventuras. Dos casos ejemplares que sirven a Luckhurst para desvelar ese extraño proceso que transformó el inicial interés popular y lúdico por las curiosidades orientalizantes y los ambientes egipcios en miedo creciente y perpetua sensación de amenaza. Un proceso que culminará, para fortuna de los amantes del terror, con la forja del concepto de la maldición egipcia. El cambio de tornas que experimenta el colonialismo británico hacia el final del siglo XIX, y en concreto  la mutación de las relaciones del Imperio Británico con Egipto (que, de combatir victoriosamente los ejércitos napoleónicos en tierras nilóticas, pasa a sufrir humillantes derrotas a manos de los nativos),  junto a una consciencia más o menos velada de los desmanes y transgresiones que el Imperio perpetraba en las colonias en general, y en Oriente en particular, crea un caldo de cultivo propicio al mito de la némesis y de la maldición.

 

Examination of a mummy

Socializando, o cómo no respetar ni a los muertos. “Examen d’une momie. Une prêtresse d’Ammon”, de Paul Philippoteaux (ca.1891)

A este caldo ya de por sí sustancioso se añaden otros suculentos ingredientes. El contexto industrial y capitalista fomentó el hambre por consumir y exhibir, lo que derivó en actividades de pillaje y saqueo constante: no era infrecuente que militares, diplomáticos y aventureros de todo tipo adquiriesen para su propio consumo o para la venta a terceros todo tipo de objetos, incluidos cadáveres momificados, enteros o troceados, que acabaron por engrosar las colecciones privadas de los súbditos del Imperio. Para sorpresa del lector, Luckhurst nos descubre que nuestra bien amada maldición faraónica no es sino la derivación colonial de la tradición de las maldiciones familiares transmitidas de generación en generación, tan queridas por los linajes británicos y cultivadas con esmero a lo largo y ancho de sus abigarrados árboles genealógicos.

Unlucky mummy

Preste atención a este sarcófago. Obsérvelo con detenimiento. ¿Le gusta? ¿Sí? Felicidades, ahora está usted maldito. EA 22542 o “The Unlucky Mummy”, British Museum (Londres).

En definitiva, La maldición de la momia es un excelente ejemplo de historiografía anglosajona, capaz de desplegar una profunda erudición sin aburrir ni abrumar. El estudio de Luckhurst cubre aspectos de historia política, militar y social, de ocio, ocultismo, consumismo, estética, arqueología, y literatura fantástica. Personajes del calibre de Rider Haggard, Blavatsky, Wallis Budge, Algernon Blackwood, Conan Doyle y Richard Marsh (entre muchos otros) protagonizan encuentros y desencuentros con antigüedades egipcias, malas vibraciones, y rumores maléficos. Puesto que a día de hoy resulta complicado hacerse con una momia maldita, este libro les ofrece una alternativa asequible.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Luckhurst, R. The Mummy’s Curse. The True History of a Dark Fantasy. Oxford: Oxford University Press; 2012.

[1] En realidad, se trata de una tapa de sarcófago y no de un cuerpo momificado propiamente dicho.

We go viral: Liebster award, One lovely blog award y EnLaListaNegra

barbebleue_dorc3a93.jpgToma, un premio. Ojo con lo que haces con él.

Si usted es de las personas que lee blogs habitualmente, quizás sepa de la existencia de esas cadenas virales en forma de premio (o viceversa) que buscan incentivar el contacto entre bloguerxs y lectorxs a través de la creación de largas series de nominaciones sucesivas. Pues bien, EnLaListaNegra ha recibido tres de esos premios, y la fascinación que ejerce lo vírico e infeccioso sobre nosotros no ha hecho sino convertirnos en otro hilo de esa cuerda en expansión[1]. Por otro lado, esta es una buena oportunidad (de hecho, el pretexto ideal para cumplir con una entrada que teníamos pendiente) para hablarles de algunos de los blogs que solemos seguir y que amenizan nuestra vida en las soledades de las bibliotecas..

Agradecemos los tres galardones a Los relatos de Patri, que nos ha concedido el One Lovely Blog Award, y a Cuentos para Algernon y Maleducadas, que han hecho lo propio con sendos Liebster Awards.

Y para responder a las mortíferas preguntas que nos han lanzado estos tres blogs, asumimos temporalmente la identidad del “yo” parlante. Si no les interesan mis respuestas, cosa que, por otro lado, es más que comprensible, sáltenselas sin miramientos pero, por favor, vayan a la sección11 blogs que seguimos en EnLaListaNegra” (infra) y pásense por los blogs allí listados. Seguro que encontrarán alguno de su gusto.

Egeller_HerzenTodo comenzó con un árbol de raros frutos.

Los relatos de Patri pregunta

1.       ¿Crees que los blogs irán formando cada vez más de la información especializada de los usuarios de internet?

No lo tengo claro. Habría que preguntarse qué es lo que busca la mayoría de usuari@s cuando se conecta a la red, es decir, si exigen información precisa, contrastada, argumentada sobre un tema específico de su interés; o si, por el contrario, prefieren navegar y consumir a golpe de ratón todo lo que se les pase por delante.

2.       ¿Cuáles son las principales responsabilidades que la gente que escribimos en blogs tenemos con nuestros lectores?

Diría que demostrar sinceridad y criterio propio.

3.       ¿Qué te impulsó a crear este blog y por qué elegiste la temática a la que lo dedicas?

Fue un hecho circunstancial. En el momento en el que me vino la idea vivía en Alemania, y en un intento por mejorar mi conocimiento de la lengua, me decidí a leer libros de género fantástico en alemán. No tardé en darme cuenta de que muchos de aquellos libros y autores que encontraba citados en estudios de literatura de género no habían sido traducidos al español, y de esa experiencia partió la idea de comentar y reseñar obras oscuras y poco conocidas. Digamos que mi trabajo también me facilita el contacto con libros de temática bastante peculiar.

4.       ¿Escribir en tu blog es una dedicación temporal o es un proyecto a largo plazo?

Indudablemente me gustaría que fuese un proyecto a largo plazo, pero todo depende del hado y de la fatalidad.

5.       ¿De qué temática son los blogs que sueles seguir?

Literatura, cine, historia de la medicina. Blogs que rezumen terror, maravilla y espanto.

6.       Cuando buscas información para algún post ¿crees que es fiable la información encontrada en otros blogs?

Convendría siempre contrastar la información. Personalmente, suelo fiarme más de los blogs que citan sus fuentes y que razonan y argumentan sus tesis.

7.       ¿Hay algún blog que te haya servido de inspiración para la creación del tuyo? ¿Cuál o cuáles son?

No hay ningún blog en particular que me haya inspirado, pero sí muchos que han incentivado mis propias búsquedas. Los 11 blogs que he elegido son ejemplo de ello.

8.       ¿Crees que las redes sociales son un complemento fundamental para un blog? ¿Por qué?

Puedo responder por EnLaListaNegra y su perfil en Facebook, que sí complementa los contenidos del blog. En la página de Facebook publico notas breves y enlaces a libros o curiosidades bibliófilas que entroncan con las temáticas generales de ELLN, pero que permiten una interacción más directa e inmediata con lxs seguidorxs / lectorxs.

9.       ¿Los blogs son un buen trampolín de promoción para por poner un ejemplo para los escritores?

No lo tengo claro. Probablemente sea un buen trampolín si lo que uno escribe interesa (quiero otro premio por esta respuesta chorra).

10.   ¿Qué opinión tienes de mi blog? ¿Crees que debería diversificarlo más? ¿O quizá al contrario especializarme más?

Tu blog debe responder a tu propio criterio, y no creo que debas ampliar o restringir contenidos a menos que te apetezca. Escribe sobre lo que quieras como quieras, con toda la blandura o la crudeza que desees. Esa es la libertad que proporciona un blog, y por ello hay que aprovecharla al máximo.

11.   ¿Crees que el futuro de la literatura será cada vez más lo digital (ebooks, blogs, páginas web de lectura online,…)

El buen lector y la buena bibliófila seguirán amando, comprando, acumulando, poseyendo y canibalizando libros físicos, con su papel oloroso y amarillo. No es lo mismo decir “este libro me lo compré en una tienda de segunda mano de Londres, en Charing Cross, allá por el año 2008, que olía a cerrado y a viejo y en la que me tiré no sé cuántas horas, me costó cuatro perras etc. etc.”, que decir “este libro me lo descargué en 2009. Por aquel entonces todavía usaba PC”. Pues no, la cosa cambia. Indudablemente nuestra vida cotidiana se ha visto invadida por los contenidos digitales, y si no hubiese sido por esta revolución, yo no habría podido acceder a muchos de los libros que han terminado siendo comentados en el blog. Un ejemplo de esto lo representa el volumen de cuentos de Schmitz, Haschisch. Erzählungen.

Sudek libriMi escritorio a cualquier hora del día o de la noche.

Cuentos para Algernon pregunta

[1] ¿Por qué decidiste empezar un blog?

Véase la respuesta 3, supra. Y añado: me pareció interesante, estimulante, dedicar un blog a esa literatura desconocida u olvidada, ponerme a desenterrar cadáveres bibliográficos que por circunstancias históricas o devenires editoriales se perdieron por el camino. En esta “era de le tecnología” se nos repite constantemente que tenemos acceso a un volumen casi ilimitado de información, pero si no sé polaco, de poco me servirá que los cuentos completos de Grabinski estén colgados en la red. En esto, como en muchas otras cosas, el factor humano es esencial.

[2] ¿Con qué frecuencia te arrepientes de tu decisión?

Sólo en aquellos momentos en los que llega el viernes y la entrada no está lista.

[3] ¿Cuál es la mayor sorpresa (agradable o desagradable) que te ha deparado tu blog?

Un viejo amigo de la escuela del que hacía años (muchos) que no sabía nada se puso en contacto conmigo a través del blog, por ejemplo. Por una vía menos evidente y más indirecta, la realidad del blog también está detrás de algunos proyectos literarios en los que me he visto involucrada (Contos estraños, la editorial El Verano del Cohete, fanzines, etc etc). Los comentarios que dejan lxs lectores y lectoras también son fuente de sorpresa, aprendizaje y agradecimiento infinito.

[4] ¿Cuántas visitas recibe tu blog?

Dicen las estadísticas que una media de 50-60 visitas al día. Cuando la gente tiene la jornada vaga, pueden llegar a 200.

[5] ¿Cuál es la entrada que más reacciones ha provocado?

“Hans Prinzhorn, El arte de los enfermos mentales. Surrealismo y locura”, seguida de “Henry Darger y los reinos de lo irreal”.

[6] ¿Cuál es tu entrada favorita de tu propio blog?

Más que una entrada, es una sección entera. “13 (Preguntas sobre libros a artistas que nos gustan)” hace justamente eso, proponer 13 preguntas sobre libros y hábitos lectores a esos artistas cuya trayectoria sigo con interés. Se excluyen escritores y escritoras por razones obvias: mientras hacer preguntas sobre literatura a un autor o autora me parece evidente, no lo es tanto someter a un guitarrista o a una ilustradora a esas mismas cuestiones.

[7] Si tuvieras todo el tiempo del mundo para dedicarle a tu blog, ¿qué cosas cambiarías o añadirías?

Probablemente dedicaría más tiempo a las fases de documentación y corrección de estilo.

[8] ¿Cuánto tiempo te roba tu blog?

No lo sé, y prefiero no pensarlo.

[9] ¿Te fías más de las opiniones de la crítica oficial o de lo que lees en tus blogs de cabecera?

Soy de naturaleza desconfiada, y me fío poco hasta de mí misma. Con esas, indudablemente me inspiran más confianza esos blogs de cabecera, ya que suelen responder a una voluntad individual y a un pensamiento propio.

[10] ¿Crees que este premio realmente puede ayudar a promocionar tu blog?

Seguramente ayudará a que se acerquen lectorxs interesadxs en los temas que trato.

[11] ¿Me puedes recomendar algún autor que crees que se merecería estar presente en Cuentos para Algernon?

Marcheto tiene muy buen criterio y no necesita que EnLaListaNegra le recomiende nada. Además, mi problema (si es que se puede considerar tal) es que suelo decantarme por la literatura viejuna, por autores muertos, mientras que Cuentos para Algernon nos trae siempre lo mejorcito de la literatura fantástica contemporánea. Venga, me arriesgo. Vivos: Mark Valentine (su volumen Selected stories me gustó mucho); Kaaren Warren (aunque sólo he leído un par de cuentos suyos); Laird Barron (a quien tengo pendiente; la editorial Valdemar ha anunciado que publicarán un libro suyo en la recién nacida colección Insomnia). Y entre los muertos, recomiendo encarecidamente los relatos de Marjorie Bowen. También la pongo por encima de los autores vivos anteriormente mencionados.

L0013467 Pseudo-Galen, Anathomia; WMS 290Cuando tengo un mal día…

Maleducadas pregunta

1. ¿Cuál es el significado de la vida?

Morirse después de haber hecho todo lo que una haya podido o le hayan dejado hacer. La sala de espera antes de escupir el alma. La vida es lo que queda entre el primer y el último suspiro. Sugiero que se consulte cualquier diccionario para las diferentes acepciones del término: es un buen ejercicio filosófico.

2. ¿Qué libro escrito por mujer no puede faltar en nuestra estantería?

Shirley Jackson, “Siempre hemos vivido en el castillo”. Y repito con Marjorie Bowen.

3. ¿Es verdad que l@s bloggers se divierten más?

Pues no lo sé, no suelo juntarme con bloguerxs, son gente muy rara y con tendencia al onanismo mental.

4. ¿Cuál es tu red social de referencia?

De referencia, ninguna. Eso sí, uso Facebook para enterarme de noticias editoriales, curiosidades y tontadas, y para regalar al mundo mis propias iluminaciones.

5. ¿Hay alguien ahí fuera?

Pues yo no escucho nada, la verdad. Tendrán que hablar más alto.

6. ¿Quién es la persona más famosa del mundo? ¿Tiene algo que ver con la literatura?

No es una persona, pero sí es el ser más famoso de este mundo y del otro: dios (o los dioses y las diosas en los sistemas politeístas, que al fin y al cabo son un mal menor, y preferibles al monoteísmo). Hablo de un dios (o diosa / dioses / diosas) suprarreligioso, de una categoría ontológica por encima de las particularidades de cada religión específica. Y es, sin duda, un personaje profundamente literario. ¿Quién inventó la escritura, sino un dios? ¿Y acaso no existen las religiones del Libro? Desgraciadamente, en estos casos el dios no es el libro, sino que el libro media entre la divinidad y las vulgares gentes que somos nosotros. Pero, en fin, es lo que hay.

7. ¿Qué es el amor? Si eso es difícil de responder: ¿qué historia de amor literaria consideras la mejor?

No es el qué, sino el cómo. En la ejecución radica su esencia. Los amores literarios deben ser dramáticos y acarrear consecuencias desastrosas, de otro modo, me temo, no merecen ser leídos.

8. ¿Cuál es el secreto para ganar un premio literario?

No lo sé. Si lo supiera tendría mi casa llena.

9. ¿Las grandes escritoras mueren?

Sí, al igual que los grandes escritores, los panaderos, los oficinistas, las enfermeras o las conductoras de autobús. Esto es así hasta prueba contraria. En muchos casos, su obra sobrevive (la de todos y todas, enfermeras y oficinistas incluidas).

10. ¿Cuánto tiempo van a vivir los blogs?

Tanto como la paciencia de lxs bloguerxs que los gestionan.

11. Además de escribir un blog, ¿escribes textos de ficción?

Sí, escribo ficción irregularmente, y ensayo con regularidad.

seanceCosas que no pueden hacerse en soledad.

11 blogs que seguimos en EnLaListaNegra

Muchos de los blogs que sigo ya han sido nominados, y, además, algunos de mis favoritos (como La décima víctima) se encuentran permanentemente enlazados en la sección “Links de interés” del blog (Busquen <Blogs y páginas imprescindibles> <En español>). Es por ello que no los incluyo en esta lista, aunque los recomiendo encarecidamente e invito a las mentes pensantes que les dan vida, si gustan, a responder a mis 11 preguntas víricas.

50 Watts. Maravilla en imágenes.

El desván del abuelito. Arqueología del folletín y más: imprescindible.

Morbid anatomy. Nomen omen: no hay más que añadir.

Mystery and Imagination. Baúl de libros de terror olvidados y en descarga legal gratuita.

Strange flowers. Difícil definirlo sin traicionar su espíritu. James Conwey, su creador, lo presenta como un “gabinete de curiosidades, un homenaje a algunas de las personalidades más excéntricas, extravagantes y extraordinarias de los últimos 200 años”.

The Chirurgeon Apprentice. Curiosidades sobre historia de la medicina.

Writers no one reads. “Escritores que nadie lee”: claro, ¿no?

Wellcome Collection. Mi debilidad.

Bizarro Central. Cosas raras que dan risa o asco o miedo o todo a la vez. Y encima publican libros.

Elisandre – L’ouvre au noir. Descubierto recientemente, este blog trata muchas de las cosas que me gustan y me interesan, como la magia, las catacumbas, y los esqueletos.

Bereshit: la reconstrucció de Barcelona i altres mons. Un blog perfecto a nivel de contenidos y diseño sobre lo que ya no existe pero sigue fascinando. A través de la Barcelona que fue, Bereshit cuenta la historia de la humanidad. Y es un relato verdaderamente interesante.

Get infected: 11 preguntas víricas para mis 11 blogs

Lo sé, no son nada originales: lxs seguidorxs habituales del blog reconocerán en estas preguntas algunos de los interrogantes que solemos proponer a lxs entrevistadxs en nuestra sección “13 (Preguntas sobre libros a artistas que nos gustan)”.

[1] Libro(s) que estés leyendo actualmente

[2] Género(s), libro(s), y/o autor(es) favoritos.

[3] El primer recuerdo asociado a los libros y a la lectura.

[4] Los tres libros que hayan cambiado tu vida.

[5] Un libro que hayas robado o que hayas deseado robar.

[6] El último libro que hayas regalado. El último libro que te hayan regalado.

[7] Un libro o autor verdaderamente extraño que todo el mundo debería leer.

[8] ¿Juzgas los libros por su portada?

[9] ¿Dónde consigues los libros que lees? ¿Tienes algún lugar favorito en el que compres o tomes libros prestados?

[10] Cita literaria favorita.

[11] El libro más preciado de tu colección.

¡El fin al fin!


[1] Nos informan que los requisitos de aceptación del premio son los siguientes:

A) Nombrar y agradecer el premio a la persona o blog que se lo concedió.
B) Responder a las 11 preguntas que le hayan formulado.
C) Conceder el premio a 11 blogs y proponerles 11 preguntas para responder.
D) Visitar los blogs que han sido premiados junto con el suyo.
E) Informar a los blogueros de su premio.

¡Viva el pulp!: John Blackburn, Sólo la noche

Era una niña inocente y encantadora, pero tenía sueños horribles llenos de fuego y terror (mensaje publicitario de portada, edición italiana de “Solo la notte”)

nothing_but_the_night_book“Sólo la noche” o “Nada excepto la noche” (Nothing but the night, 1968) es un híbrido mutante de lo más granado de las corrientes pulp y la literatura popular que le debemos al británico John Blackburn (1923-1993). Juzguen ustedes mismos su estrambótica trama argumental.

Un autobús que transporta a un grupo de niños de un orfelinato sufre un accidente: Mary Valley, de siete años, es ingresada en el hospital con tan solo algunos rasguños y contusiones. El psiquiatra Peter Haynes, sin embargo, sospecha que la tierna infante sufra un grave trastorno psicológico, por lo que, utilizando medios poco éticos, hace lo posible por retenerla en el hospital y así poder continuar sus pesquisas. Una serie de maniobras mal ensambladas de las que nos guardamos los detalles, sin embargo, lo llevarán a una muerte prematura y violenta, lo que desencadenará una feroz persecución de su asesino.

Todo un rosario de personajes, desde un premio nobel a un coronel retirado de los servicios secretos, entran y salen de escena a placer. Y qué selección de escenas, escenarios y elementos humanos: una madre enloquecida y feroz homicida que pone en jaque a todo un ejército, asesinatos múltiples de los ancianos filántropos del orfelinato, incipientes armas biológicas, periodistas metomentodos, superordenadores capaces de determinar cuándo sucederá la próxima catástrofe, explosiones en el mar, torturas a niños, muertes rituales en una remota isla escocesa, y (el ingrediente imprescindible) ocultismo y poderes extrasensoriales. Y si es justo reconocer que muchas de estas historias probablemente envejecen pronto y mal, no es menos justo admitir que suele ser ese envejecimiento prematuro, junto a una mal disimulada nostalgia por aquellos tiempos en los que el telón de acero dividía al mundo en dos mitades, lo que lleva a un selecto público lector a degustar este tipo de obras.

nothing_but_the_night_film

Parte de la producción novelística de John Blackburn se tradujo al español en la década de los 70, durante el apogeo (o uno de tantos) del bolsilibro, el pulp, la ciencia ficción y el terror, con títulos como “Vientos de medianoche” o “Una guirnalda de rosas”. El éxito de estas temáticas vino acompañada de la explosión del satanismo y el neopaganismo dentro y fuera de las pantallas de cine, a la que contribuyeron películas de los 60 y los 70 como The Wicker Man o The Blood on Satan’s Claw, sin olvidar las aspiraciones luciferinas de Rosemary’s Baby, o el secretismo de ignominiosos cónclaves de tantas películas del giallo italiano, desde Suspiria a La corta notte delle bambole di vetro. No en vano, Nothing But the Night fue adaptada al cine en 1973, con los imprescindibles Christopher Lee y Peter Cushing como protagonistas.

Tengan en cuenta que la editorial estadounidense Valancourt Books reedita en este 2013 varias de las novelas de Blackburn. No les cambiará la vida, pero probablemente la hará más amena.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Blackburn, J. Nothing But the Night. Kansas: Valancourt Books, 2012 (1a ed. 1968).

Tráiler cinematográfico de Nothing But the Night (1973).

Blackburn, J. Octavo en azul. Barcelona: Picazo, 1971.

Blackburn, J. Una guirnalda de rosas. Barcelona: Picazo, 1972.

Blackburn, J. Vientos de medianoche. Barcelona: Picazo, 1975.

Por voluntad propia: libros que nos han regalado últimamente

Navidades = regalos = libros.

EnLaListaNegra tampoco iba a ser menos, y entre los presentes que nos han hecho figuran varios ejemplares de papel impreso. No hemos encontrado mejor manera de comenzar este 2013 (año que, nos auguramos, llegue repleto de jugosos descubrimientos bibliófilos) que hablándoles de esos libros que han tenido a bien regalarnos espontáneamente algún@s de nuestr@s benévol@s amig@s. ¿Y ustedes, han regalado o recibido libros últimamente como expresión de buen augurio? Aquí van los nuestros.

Tango de la cocaina

Libro I. El Paral.lel 1894-1939, catálogo de la exposición homónima que todavía puede visitarse en el CCCB de Barcelona hasta el próximo 24 de febrero de 2013, narra a través de un contundente corpus de imágenes y textos ese hervidero de la mala vida y del furor ocioso que fue el Paralelo (entonces conocido como Distrito Cinco). Tierra de nadie, acogedor refugio para creadores e individuos al margen, el Paralelo sobreabundó de teatros, cafés y prostíbulos en los que se daban cita criaturas de multicolor pelaje. Monumento a la barraca, al gran guiñol y al espectáculo de variedades, este libro está hecho para nosotr@s. Encontrarán entre sus cubiertas fotografías, óleos, planos del trazado urbano, caricaturas y carteles; y más aún, artículos sobre la historia social y cultural del barrio, así como fragmentos extraídos de obras de la época en las que se describía, entre la indignación y la fascinación más absoluta, el vicio moral que borboteaba en sus calles. En definitiva, un canto al exceso del que no se puede prescindir.

Hombre perdido

Libro II. El tebeo Hombre perdido, que cuenta con guión de José Luis Forte y dibujo de Enrique Flores, narra parte del viaje a Asunción que llevaron a cabo Núñez Cabeza de Vaca y su compañía, entre cuyos miembros se encontraba el Ñuflo de Chaves protagonista de la historia. Texto y dibujo van de la mano, y los colores de acuarela que usa Flores hablan por sí solos: la selva de un verde vivo, exuberante, el verde cadáver de la amenaza constante, quizás también de la muerte segura; marrones, ocres y naranjas cálidos que evocan el punto de partida, el origen, la tierra abandonada por Ñuflo; y el celeste, el añil, el marino, los azules perfiles de los conquistadores dibujan en las viñetas ríos de humana voluntad que se abren paso entre la tupida y feroz vegetación. El volumen se integra en la serie editada por el Centro Extremeño de Estudios y Cooperación con Iberoamérica (CEXECI) focalizada en los penosos peregrinares de los conquistadores, y que ya fuera iniciada con Navío de tuertos, escrito y dibujado por Fermín Solís.

Libro III. Encyclopedia of Monsters, de Daniel Cohen. Es esta la versión moderna de aquellos bestiarios medievales dominados por el unicornio y el basilisco. Escrito con ánimo de entretener a un público infantil-juvenil (juvenil del siglo pasado, ojo), esta “Enciclopedia de los monstruos” repasa las bestias terrestres, las acuáticas y las aéreas, las criaturas humanoides y las extraterrestres, sin olvidar aquellas presencias fantasmales y demoníacas que con tan buen hacer nos alegraron incontables momentos muertos durante la infancia. Algún día EnLaListaNegra también compondrá su propia enciclopedia monstruosa.

Ceram_GodsLibro IV. Gods, Graves, and Scholars (“Dioses, tumbas y sabios”) de C. W. Ceram. Probablemente el libro que despertaría masivamente la vocación de incontables estudiantes de historia y arqueología de los últimos sesenta años, el volumen de Ceram es un canto a la figura del arqueólogo, ese personaje cuasi mítico capaz de resucitar del infernal olvido la momia de Tutankhamon, la enrevesada gramática de los jeroglíficos y de la escritura cuneiforme, o los tesoros de Moctezuma. Si bien la realidad académica actual poco tenga que ver con aquellos desvaríos visionarios de Schliemann, soñar sigue siendo gratis (por el momento) y la arqueología proporciona, con su romántica y colonial aura, motivos para seguir pensando que siempre el pasado fue mejor.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Ceram, C. W. Gods, Graves, and Scholars. New York: Alfred A. Knopf, 1954, [1ª ed. 1951].

Cohen, Daniel. Encyclopedia of Monsters. Essex: Fraser Stewart, 1991.

Flores, Enrique; Forte, José Luis. Hombre perdido. Ñuflo de Chaves en el Iguazú. Badajoz: CEXECI, 2012.

VVAA. El Paral.lel 1894-1939. Barcelona: Centro de Cultura Contemporània de Barcelona, 2012.

Libros, listas y regalos: el 2012 en negro

barbebleue_dorc3a92.jpgVaya, vaya: ¿al borde del abismo navideño y no saben qué regalar(se)? No se preocupen, pasa siempre. Para ayudarles a tomar decisiones, les ofrecemos la lista de lecturas de EnLaListaNegra realizadas en el curso de este año 2012 que se acaba. Ea, honor a la verdad: no son tanto las lecturas de EnLaListaNegra cuanto las de Couto, el ente detrás de este blog pequeñito que sólo ustedes hacen grande. Lecturas ociosas, ojo, y no esas hechas para responder a las obligaciones de la profesión. De muchos de estos libros y autores ya les hemos hablado en los últimos 12 meses, y para sorpresa de todos, algunos de estos raros especímenes han visto la luz en versión traducida al español. En concreto, dos: El arte de los enfermos mentales de Hans Prinzhorn; y Las penas del príncipe Sternenhoch, de Ladislav Klima.

Con esta entrada quiero (así, en primera persona singular y muy presente) dar las gracias a tod@s l@s que nos han seguido, leído, sugerido, criticado y comentado. EnLaListaNegra es un proyecto juguete hecho por amor al arte que tiene forma de hombre-orquesta y sólo busca empujar a la orilla antiguallas, rarezas y restos de naufragios literarios para que muchos otros alguien los encuentren. Cobramos en comentarios y, si suena la flauta, incluso en libros.

Es por esto que también agradecemos (ahora en plural) a las editoriales Chomû Press, Routledge, The History Press, The Swan River Press, Twisted Spoon Press y Valancourt Books que hayan accedido a enviarnos ejemplares de su catálogo para que los comentásemos. Manifestamos nuestro amor incondicional por las pequeñas editoriales, que han sido las que mejor han respondido a nuestro mendigar literario.

Pues aquí tienen los títulos prometidos, aderezados con enlaces varios para que, saltando de página en página, puedan decidir si la cosa les interesa o no. Algo encontrarán que satisfaga su paladar.

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Novelas

(1) Boston, L. M. The Children of Green Knowe (“Los niños de Green Knowe”). London: Faber & Faber, 2006 (1° ed. 1954).

(2) Brönte, Ch. The Professor (“El profesor”). Hertfordshire: Wordsworth Editions, 1994.

(3) Calandra, E. La bell’Alda. Leggenda (“La leyenda de la bella Alda”). Anzio: De Rubeis, 1994.

(4) Capuana, L. Il marchese di Roccaverdina (“El marqués de Roccaverdina”). Milano: Garzanti, 1989.

(5) Carter, A. Notti al circo (“Noches en el circo”). Milano: Corbaccio, 2002.

(6) Dickens, Ch. Tale of Two Cities (“Historia de dos ciudades”). Hertfordshire: Wordsworth Editions, 1999.

(7) Ewers, H.H. Der Zauberlehrling oder Die Teufelsjäger (“El aprendiz de brujo o Los cazadores del Diablo”). München & Leipzig: G. Müller, 1909.

(8) Frey, A. M. Solneman, der Unsichtbare (“Solneman, el invisible”). München: Delphin, 1914. 1a edición.

(9) Grant, H. 2010. The Vanishing of Katharina Linden (“La desaparición de Katharina Linden”). New York: Random House (1° ed 2009).

(10) Hauptmann, G. Phantom (“El fantasma”). Berlin: Fischer, 1923.

(11) Hope Hodgson, W. The House on the Borderland (“La casa en el confín de la tierra”). London: Chapman & Hall, 1908.

(12) Jackson, Sh. We Have Always Lived in the Castle (“Siempre hemos vivido en el castillo”). New York: Viking Press, 1962.

(13) Klima, L. I dolori del principe Sternenhoch (“Las desventuras del príncipe Sternenhoch”). Traducción de Dania Amici y Sergio Corduas. Roma: Edizioni e/o, 1983.

(14) Leppin, P. Severins Gang in die Finsternis (“El viaje de Severin en la oscuridad”). Müchen: Delphin-Verlag, 1914.

(15) Machen, A. The Three Impostors (“Los tres impostores”). Boston: Robert Bros, 1895.

(16) Maraini, D. La lunga vita di Marianna Ucrìa (“La larga vida de Marianna Ucrìa”). Milano: Rizzoli, 1994.

(17) Marsh, R. The Beetle: A Mystery (“El escarabajo: Un misterio”). Hertfordshire: Wordsworth Editions, 2007 (1a ed. 1897).

(18) Nin, A. Henry and June: From the Unexpurgated Diary of Anaïs Nin (“Henry y June”). San Diego: Harcourt Brace Jovanovich, 1986.

(19) Pedraza, P. Lucifer Circus. Madrid: Valdemar, 2012.

(20) Perutz, L. Der Meister des Jüngsten Tages (“El maestro del juicio final”).

(21) Sgorlon, C. Il trono di legno (“El trono de madera”). Milano: Mondadori, 1973.

(22) Sgorlon, C. La luna color ametista (“La luna color amatista”). Milano: Mondadori, 1972.

(23) Sgorlon, C. La tredicesima notte (“La decimotercera noche”). Milano : Mondolibri, 2001.

(24) Spark, M. The Driver’s Seat (“El asiento del conductor”). London: Penguin Books, 1988.

(25) Spunda, F. Devachan: magischer Roman (“Devachan. Novela mágica”). Wien, Prag, Leipzig: Strache, 1921.

(26) Wall, J. W. Ringstones. New York: Ballantine, 1961 (1a ed. 1951).

(27) Waters, S. Affinity (“Afinidad”). London: Virago, 2000.

(28) Ray, J. La venganza de las siete sillas. Ediciones Júcar, 1974.

Demon_ruchu

Volúmenes de cuentos y relatos

(29) Doig, J. (ed) Australian Ghost Stories (“Relatos australianos de terror”). Hertfordshire: Wordsworth Editions, 2010.

(30) Ewers, H.H. I cuori dei re e altri racconti (“Los corazones de los reyes y otros cuentos”). Capri, La Conchiglia, 2005.

(31) Gaskell, E. Gothic Tales (“Cuentos góticos”). London: Penguin Classics, 2000.

(32) Grabinski, S. The Dark Domain (“El dominio oscuro”). Traducción de Miroslaw Lipinski. Cambridge: Dedalus, 1993 (reed. 2005).

(33) Showers, B. J. The Bleeding Horse and Other Ghost Stories (“El caballo que sangra y otras historias de fantasmas” ). Cork: Mercier Press, 2008.

(34) Showers, B. J. Old Albert. An Epilogue (“El viejo Albert. Un epílogo”). Dublin: The Swan River Press, 2012.

(35) Tuttle, L. (ed). Skin Of The Soul: New Horror Stories By Women (“La piel del alma. Nuevas historias de terror escritas por mujeres”). London: The Women’s Press, 1990.

Freaks Naruyama

Arte y fotografía

(36) Röske, T. – I. von Beyme. Surrealismus und Wahnsinn/ Surrealism and Madness (“Surrealismo y locura”). Heidelberg: Prinzhorn, 2009.

(37) Toshiharu, I. (texto) Freaks. La collezione Akimitsu Naruyama (“Freaks. La colección Akimitsu Naruyama”). Modena: Logos, 2000 (1° ed. 1999).

Véanse también las referencias (39) y (44).

Camporesi Sugo della vita

Ensayo

(38) Albiero, P. – G. Cacciatore. Il terrorista dei generi. Tutto il cinema di Lucio Fulci (“El terrorista de los géneros. Todo el cine de Lucio Fulci”). Roma: Un mondo a parte, 2004

(39) Arnold, K. – D. Olsen (eds) Medicine Man: The Forgotten Museum of Henry Wellcome (“El hombre medicina. El museo olvidado de Henry Wellcome”). Londres: British Museum Press, 2003.

(40) Camporesi, P. Il sugo della vita. Simbolismo e magia del sangue (“El jugo de la vida. Simbolismo y magia de la sangre”). Milano: Mondadori, 1988.

(41) Edwards, J. – A. Soltysik Monnet (eds). The Gothic in Contemporary Literature and Popular Culture. Pop Goth (“Lo gótico en la literatura contemporánea y en la cultura popular. Gótico pop”). New York: Routledge, 2012.

(42) Ernsting, S. Der phantastische Rebell Alexander Moritz Frey, oder Hitler schießt dramatisch in die Luft (“El rebelde fantástico Alexander Moritz Frey, o Hitler dispara dramáticamente al aire”). Zürich: Atrium Verlag, 2007.

(43) Morus, I. R. Shocking Bodies. Life, Death and Electricity in Victorian England (“Cuerpos electrificados. Vida, muerte y electricidad en la Inglaterra victoriana”). Stroud: The History Press, 2011.

(44) Prinzhorn, H. Bildnerei der Geisteskranken. Ein Beitrag zur Psychologie und Psychopathologie der Gestaltung (“Expresiones de la locura. El arte de los enfermos mentales”). Berlin: Springer, 1922.

Cómics, fanzines, otros

(45) Alvarado, M. Historias mínimas 2.

(46) Burns, Ch. The Hive. Milano : Rizzoli Lizard, 2012.

(47) González, B. El hombre alto.

(48) Ramos, M. – J. L. Forte. Piscina solitaria.

(49) Solís, F. – J. L. Forte. Gélida.

(50) VVAA. Mambo.

(51) VVAA. Ciento volando.

Iwan Rhys Morus, Cuerpos electrificados. Vida, muerte y electricidad en la Inglaterra victoriana

“Metafóricamente hablando, la electricidad es el brazo derecho del Todopoderoso” (Andrew Crosse).

“Cuerpos electrificados[1]. Vida, muerte y electricidad en la Inglaterra victoriana” (Shocking Bodies. Life, Death and Electricity in Victorian England) condensa un siglo de pasiones eléctricas, de diatribas magnéticas, de alta tensión y corrientes alternas, de experimentos y demandas judiciales, de ácido y placas de zinc. Retrata la sociedad victoriana desde una perspectiva inusual e intensamente atractiva centrada en el análisis no sólo del cuerpo humano, sino también de los cuerpos social y político, en clave eléctrica.

Iwan Rhys Morus construye su estudio a través de cuatro casos, cuatro cuerpos que, sometidos a la influencia de la electricidad, desentrañan la espesa madeja de significados, circunstancias, valencias y coyunturas del fenómeno. Tom Weems, Ada Lovelace, Constance Phipps, y el señor Jeffery serán,  por tanto, nuestros guías en este galvánico viaje que nos llevará desde la concepción de la electricidad como una fuerza potencialmente capaz de devolver o insuflar vida en el tejido muerto, hasta la práctica de ejecuciones por electrocución en los albores del fin de siglo.

Parte I: Tom Weems

Nuestro primer cuerpo es el de Tom Weems, un campesino que, habiendo asesinado a su mujer el 7 de mayo de 1819, es sentenciado a muerte. Su cadáver no sólo será cedido a los anatomistas para su disección, sino que también se lo someterá en público espectáculo a un curioso experimento: usando una batería galvánica, electrificarán el cuerpo de Weems para intentar devolverle la vida.

Las demostraciones públicas y las exhibiciones de científicas alrededor de la electricidad ya eran populares en el siglo XVIII. En el marco de charlas llevadas a cabo en cafés y círculos sociales, se mostraban curiosidades voltaicas como la “beatificación”[2], consistente en la aparición de un halo alrededor de la cabeza, previa aplicación de corriente sobre el cuerpo; o la Venus electrificata, un divertimento en el que se electrificaba a una joven y bella dama, tras lo cual se le pedía a algunos hombres del público que intentasen besarla. Al hacerlo, oh sorpresa, los labios de ambos despedían chispas.

El caso de Tom Weems, sin embargo, va más allá del carácter lúdico, macabro, y vagamente experimental de la disección pública. Su cuerpo electrificado pone de manifiesto un encarnizado debate político entre reaccionarios y revolucionarios. Puesto que, si está en la mano del hombre devolver o incluso dar la vida al tejido muerto a través de la electricidad, ¿no probaría esto que no existe nada más allá de la materia? ¿No convertiría esto al hombre en dios? Mary Shelley, de hecho, crea su obra maestra Frankenstein en este caldo de cultivo, ya que ella misma proviene de una familia de radicales. Atribuyendo un origen material al germen vital se destruían de un plumazo enteras teologías; se descalabraban estructuras sociales, políticas, y religiosas; se abrían las puertas de una nueva era en la que la electricidad encerraba en sí misma los misterios de la generación de la vida.

Parte II: Ada Lovelace

De la violencia eléctrica ejercida sobre un cuerpo muerto pasamos a la electricidad aplicada conscientemente sobre el individuo vivo. Única hija reconocida de Lord Byron, Ada Lovelace (probablemente más conocida por su egregia progenitura que por sus investigaciones matemáticas) tomó la vía de la experimentación eléctrica para explorar su cuerpo enfermo. Ada buscaba transformarlo en un auténtico laboratorio en el que poder aunar ciencia y filosofía , y descubrir en última instancia la teoría eléctrica de la vida. Es, en sus propias palabras, el “estudio del sistema nervioso y sus relaciones con las influencias ocultas de la naturaleza”, una experientación voluntaria y consciente que llevará a cabo bajo la égida de Andrew Crosse, otro de los fantásticos personajes que Owen Rhys nos presenta. El curioso jardín que rodeaba la casa de este “thunder-and-lightning-man” abundaba de raras especies nunca vistas: enredaderas de cables y macizos de botellas de Leyden eran cultivadas con mimo con el fin de experimentar con la electricidad atmosférica.

Cierto, Lovelace no consiguió su cometido, y los misterios de la electricidad siguieron siendo sólo eso, misterios. Aún así, el cuerpo de Ada ilustra el paulatino avance hacia la normalización de la electricidad como medio terapéutico. Los próximos dos cuerpos sintetizan este devenir.

Parte III: Constance Phipps

Avanza el siglo victoriano, corre ya la segunda mitad del XIX, y, junto a las siempre espectaculares funciones de maquinaria eléctrica, la electricidad se cuela en el consultorio médico, convirtiéndose en un (aparentemente) valioso recurso terapéutico. Hospitales y clínicas fundan departamentos especializados en esta nueva tendencia, y por doquier nacen centros con sonoros nombres tal que el Hospital Galvánico de Londres (London Galvanic Hospital), en cuyas salas se dispensan tratamientos para las enfermedades nerviosas y musculares, los problemas sexuales, la impotencia, la masturbación, o la histeria.

Nuestra Constance Phipps es un personaje anónimo de la clase acomodada quien, aquejada de jaquecas y adormecimiento de las extremidades, es sometida regularmente a corrientes eléctricas. La electricidad,  administrada por su padre con una cadena Pulvermacher, debe proporcionarle vitalidad. El tratamiento, sin embargo, no debió resultar particular eficaz. Las cartas familiares que mencionan su caso parecen revelar que murió relativamente joven, soltera, y bajo la estrecha supervisión paterna. El cuerpo electrificado, por tanto, habla de enfermedad, pero también de perspectivas de género, de control, y de expectativas sociales.

Parte IV: Mr. Jeffery

El último cuerpo pertenece al banquero Mr. Jeffery, y pone de manifiesto la saturación del mercado de objetos electrificados: anillos, toallas, cinturones, vestidos, cepillos para el pelo se publicitan en todos los periódicos victorianos del fin de siglo. La electricidad vende, y el señor Jeffery cae presa de la publicidad engañosa. Compra un cinturón eléctrico de la Medical Battery Company para tratar sus malestares de salud, pero encontrándolo ineficaz y rehusando en consecuencia pagar la factura, es demandado por la compañía. El proceso judicial descubre la falaz estrategia de marketing sobre la que se basa la producción y venta de estos inútiles aparatos, poniendo de manifiesto, al mismo tiempo, cómo la electricidad se había convertido, al final del siglo XIX, en un miembro más de las familias de clase media.

En definitiva, Shocking Bodies. Life, Death and Electricity in Victorian England es un estudio histórico que abunda de concentración académica, aunque no falte el rico anecdotario que hace  de él un volumen ciertamente interesante. L@s amantes de la literatura de terror y ciencia ficción encontrarán en él las claves para entender y contextualizar muchas de las grandes y pequeñas obras del género. Igualmente apto para l@s degustadores/as de la historia de la ciencia, las curiosidades históricas, y para l@s adept@s del steampunk.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Morus, I. R. Shocking Bodies. Life, Death and Electricity in Victorian England. Stroud: The History Press, 2011.

Biografía académica de Iwan Rhys Morus. http://www.aber.ac.uk/en/history/staff/irm/


[1] El título original inglés juega con la ambivalencia del término shocking, que significa tanto “sometido a un shock eléctrico” como “escandaloso, impactante, horrendo, sensacional”.

[2] Georg Matthias Bose solía realizar este número.