Archive for the ‘ Filosofía e historia de las ideas ’ Category

Vampiros, sexo y dybbuks: últimas novedades en ELLN

Que no cunda el pánico. Aunque pueda parecer lo contrario, no, no he quedado atrapada bajo una montaña de tomos enciclopédicos, ni me ha devorado la Bestia de Polvo y Pelusa (aunque más de una vez me haya mordido y arañado con espantosa violencia), y tampoco me he colado por un agujero de gusano. En La Lista Negra vive (“it’s alive!”), aunque sea en la sombra y el silencio, acumulando libros, y escribiendo, escribiendo, escribiendo.

“¿Que escribe? ¿Pero qué escribe?”

Ya saben, lo de siempre. Escribe/escribo/escribimos sobre los benditos muertos que le/me/nos dan de comer, sobre sus cuerpos monstruosos, sensuales, fecundos, enfermos. Algo más de 100 páginas, y más de cincuenta mil palabras, de artículos académicos en los últimos cuatro meses y medio. Artículos, les advierto, que, siendo optimistas, casi nadie leerá, pero que me han reportado en la mayoría de los casos horas y horas de pecaminoso disfrute (entiéndanme, el trabajo debería ser sufrimiento y no gozosa actividad), y otras tantas de quebraderos de cabeza.

Dicho lo dicho, les comunico que el ritmo de publicaciones en el blog seguirá siendo irregular y totalmente impredecible. Les informo, además, de que muy pronto tendré que empezar a buscar trabajo. Un trabajo serio, de persona adulta y responsable. Si tienen una propuesta laboral interesante para una parada con mucho amor por los libros, experiencia en el manejo de herramientas bibliográficas, cierto conocimiento de idiomas et cetera et cetera, no duden en ponerse en contacto conmigo.

Y ahora, al tema: un repaso visual a algunos de los libros que circulan o han circulado por nuestra biblioteca en estas últimas semanas.

Vamp1Primera sección: una de vampiros.

El libro Alla ricerca di Dracula (In Search of Dracula: The History of Dracula and Vampires, 1972) de Raymond T. McNarlly y Radu Florescu (caballero este último cuyo linaje, por cierto, se remonta a los tiempos en los que Vlad Tepes sembraba Rumanía de campos de estacas) es, en gran medida, responsable de haber puesto en el mapa histórico al Drácula literario. Entre libro de viajes, crónica histórica e informe detectivesco, repasa algunos aspectos de la biografía del Empalador a través de los lugares por los que transitó durante su mortal existencia. En la expedición rumana que McNally y Florescu llevaron a cabo a finales de la década de los 60 también figuraba originalmente Matei Cazacu, quien algunos años después cambiaría Bucarest por París. El propio Cazacu evoca el viaje en el prólogo de su libro Dracula, y recuerda, quién sabe si con cierto oculto resquemor, que algunas de las ideas vertidas en Alla ricerca eran tesis propias.

En cuanto a Dracula. La vera storia di Vlad III l’Impalatore (Dracula, 2004), es un estudio histórico de Tepes como hombre político que se centra en las campañas militares que protagonizó, y en el inestable juego de equilibrios entre los poderes dominantes de la Europa central y oriental, con Hungría a un lado y Turquía al otro. El estudio dedica siete de sus nueve capítulos a reconstruir el perfil biográfico de Vlad Tepes a partir de documentos originales. Los capítulos ocho y nueve, por el contrario, exploran, por un lado, las fuentes que pudieron inspirar a Bram Stoker en la creación del inmortal conde, y, por otro, la figura del vampiro como fenómeno cultural. Como dato más que curioso, les diré que Cazacu, basándose a su vez en el trabajo de Radu Florescu, sostiene que Stoker tomó para su Dracula elementos de la novela Le capitaine vampire (El capitán vampiro), publicada por la belga Marie Nizet en 1879.

Con Prima di Dracula. Archeologia del vampiro, el clasicista Tommaso Braccini explora el poco conocido universo de cadáveres, muertos redivivos y chupadores de sangre del mundo antiguo y medieval mediterráneo oriental, permitiéndose alguna que otra incursión en las fuentes modernas. Resulta de interés la combinación de fuentes teológicas y eclesiásticas con narraciones folclóricas y apuntes arqueológicos. Tanto ensayo sólo puede digerirse con una buena selección ladrillesca de relatos de vampiros, como el Storie di vampiri que cierra esta upírica minisección. Este tipo de antologías suele hacer uso de portadas horribles, así como juntar relatos de desigual calidad, pero precisamente por eso (entre otras cosas) resultan tan atractivas, entretenidas y útiles para edificar el espíritu. En sus mil páginas cabe casi todo, vijs, vurdalaks, horlas y carmillas, Stokers, Bensons, Quinns y Smiths, notas históricas y reflexiones literarias, y sobre todo y ante todo, terror y escalofrío, aventura y esperpento.

Estos cuatro libros, si se leen contemporáneamente, producen un extraño efecto. Las informaciones, reflexiones y apuntes de unos y otros se sobreponen, se cruzan, se funden y complementan, se ratifican y refuerzan entre sí, aportando veracidad a todas y cada una de las narraciones, ya sean estas históricas o literarias. Se crea una mitología viva en en la que el vampiro y sus múltiples manifestaciones existen todavía, una mitología que nos da la esperanza de que una segunda existencia, desde la sombra y la frialdad de la tumba, aún es posible.

Vamp2Segunda sección: cosas del amor, del sexo y de la procreación.

Esta selección procede directamente de uno de uno de esos artículos académicos que he mencionado al principio. El libro de Yitschak Sefati “Canciones de amor de la literatura sumeria” (Love Songs in Sumerian Literature) presenta la edición, traducción y comentario de las composiciones sumerias que narran los amores, encuentros sexuales, cortejos y esponsalicios varios entre la diosa Inanna y su novio de toda la vida Dumuzi. El diccionario de Boggione y Casalegno Dizionario del lessico erotico (libro iluminante y divertido como pocos), por su parte, ofrece un abecedario de la terminología sexual y de las cosas del fornicio empleada en la literatura italiana moderna y contemporánea, mientras el estudio de Adams sobre el vocabulario sexual latino Il vocabolario del sesso a Roma (The Latin Sexual Vocabulary, 1990) resulta más rígido y académico en su tratamiento del tema.

Vamp3Tercera sección: varia.

*Rapidito, que ya es viernes.*

Leer a Piero Camporesi es siempre una delicia, sus libros muestran un equilibrio envidiable entre dato histórico y estilo literario, y sería capaz de conseguir que le interesasen a usted las materias más abstrusas e incomprensibles. En este I balsami di Venere, Camporesi repasa las sustancias utilizadas principalmente en la Europa moderna de los siglos XVI y XVII para rejuvenecer, vivificar, y estimular los apetitos de la carne (cosas que a todos ustedes, como a mí, les interesan). Los otros dos libros que aparecen en la fotografía tocan esas viejas filias nuestras, la ilustración anatómica (Human Anatomy), por un lado, y las experiencias de poseídos y endemoniados (ojo, en este caso en el mundo hebreo de los siglos XVI y XVII), por otro.

Y ahora que ya han echado una ojeada a este pequeño universo nuestro contenido entre cuatro paredes y sepulto en el polvo, ya podrán dormir tranquilos. ¿O no?

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Adams, J. N. Il vocabolario del sesso a Roma. Traducción de Maria Laetitia Riccio Coletti y Enrico Riccio. Lecce: Argo; 1996 (1ª ed. 1990).

Boggione, V.; Casalegno. G. Dizionario del lessico erotico. Torino: UTET; 2004.

Braccini, T. Prima di Dracula. Archeologia del vampiro. Bologna: Il Mulino; 2011

Camporesi, P. I balsami di Venere. Milano: Garzanti; 1989.

Cazacu, M. Dracula. La vera storia di Vlad III l’Impalatore. Traducción de M. Basile. Milano: Mondadori; 2006 (1ª ed. 2004).

Chayes, J. H. Posseduti ed esorcisti nel mondo ebraico. Traducción de Laura Rescio. Torino: Bollati Boringhieri; 2010 (1ª ed. 2003)

McNarlly, R. T.; Florescu, R. Alla ricerca di Dracula. Milano: Sugar; 1973 (1ª ed. 1972)

Pueden ojear la versión inglesa revisada de 1994, con portada de Edward Gorey, aquí.

Pilo, G.; Fusco, S. (eds) Storie di vampiri. Roma: Newton Compton; 1994.

Sefati, Y. Love Songs in Sumerian Literature. Rāmat-Gan: Bar-Ilan University Press; 1998.

Pequeño tesoro en lengua italiana: nuevas adquisiciones de ELLN

Los libros descartados por algunxs pueden convertirse en preciadas adquisiciones para otrxs. Rebuscar entre pilas polvorientas de volúmenes acomunados bajo el cartel de “Todo a 1 euro” en los puestos y mercadillos que se prodigan por la capital italiana puede dar frutos como los que esta foto resume.

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Primeras ediciones de L’armata dei fiumi perduti y La fontana di Lorena de Carlo Sgorlon; el ensayo de Mario Galzigna La malattia morale. Alle origine della psichiatria moderna; la traducción de la novela de Singer Il mago di Lublino (disponible en español en la editorial RBA). Y en el centro, observándoles desde el corazón del monograma “db”, otra primera edición de una obra maravillosa (sí, también esta traducida al español) que en breve comentaremos en nuestra sección “En píldora”.

Y como colofón, algunos otros libros que nos han regalado últimamente. Medicina irania, fuego sagrado, y hadas transtemporales.

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Mirabile capitulum: el Liber aneguemis o cómo fabricar un homúnculo

Busca el árbol llamado mesnurcanam, que es un árbol que aparece de noche y desaparece de día, de modo que nadie pueda verlo; pero quien consigue percibirlo primero ve que de él cuelgan hombres en lugar de frutos y hojas (Liber aneguemis maior § 30; fragmento de una larga prescripción que describe cómo conseguir la rama del mesnurcanam y qué hacer con ella para lograr la invisibilidad).

Liber_AneguemisDe grimorios y libros prohibidos está llena la literatura, el cine y la cultura popular en general. El Necronomicon. El Ciprianillo. La Clavícula de Salomón. El Naturom Demonto de “Evil dead”. Pero también la historia conoce bien esos volúmenes de sapiencias arcanas, y los produce, los atesora y, de vez en cuando, incluso los pare y los deposita en nuestras manos. Este es el caso de la obra que comentamos esta semana: el oscurísimo Liber aneguemis o Libro de las leyes.

Bautizado con múltiples nombres durante el medievo (entre ellos “Libro de la vaca” y “La vaca de Platón”, pues para dotarlo de autoridad se le atribuyó la autoría al filósofo), el Aneguemis es un texto latino de los siglos XII-XIII, resultado de la traducción de un original árabe del siglo IX[1], que circuló con cierto garbo y soltura por distintas bibliotecas de Europa, y del que hasta el célebre mago John Dee, ya en el siglo XVI, poseyó una copia. De la obra se conoce la existencia de alrededor de una docena de manuscritos en Múnich, Oxford, Florencia, y de los que sólo uno (y corríjanme si disponen de más datos al respecto) ha sido publicado en edición moderna. En ese uno, conservado en la Biblioteca Nazionale florentina, se basa esta entrada.

AlquimiaCociendo alquimistas.

¿Qué tiene de abyecto, pecaminoso y transgresor este Liber aneguemis para haber sido criticado e incluso abominado por muchos de aquellos hombres medievales de ciencia? Justamente, que algunos de sus experimentos de magia práctica incitan a transgredir los límites impuestos por la naturaleza, y a crear artificialmente humanoides y criaturas híbridas a partir del cruce de materia orgánica humana y animal. De hecho, el título “Libro de la vaca” deriva del primer experimento incluido en la obra, que revela cómo fabricar un animal racional. Para ello, el mago o iniciado mezclará su semen, todavía templado, con la cantidad equivalente de “piedra del sol”, y con esta mezcla deberá inseminar una vaca u oveja a su elección. Después de haber introducido la mezcla en el interior del animal, untará los genitales de la bestia con la sangre de vaca (si insemina una oveja), o viceversa, y meterá al animal en una casa oscura en la que no penetre el sol. Durante el período de gestación, el forraje de la vaca deberá mezclarse con la sangre de la oveja (o con sangre de vaca, si el animal inseminado fuese una oveja). Mientras tanto, el mago deberá preparar una mezcla de piedra del sol pulverizada, azufre, piedra imán y totohis verde, todo ello mezclado con savia de sauce blanco. Cuando el animal finalmente para, la sustancia informe que expela debe colocarse dentro de esta mezcla para que le crezca la piel. El homúnculo debe permanecer tres días en un contenedor de vidrio o plomo hasta que esté vorazmente hambriento. Entonces, durante siete días, se le dará la sangre de la madre decapitada, lo que hará que la criatura se desarrolle plenamente. La criatura así creada podrá utilizarse ulteriormente como ingrediente mágico: si es decapitado y se le da a beber su sangre a un hombre, este se transformará en vaca u oveja; si se le mantiene en vida durante un año y luego se le introduce en un baño de leche y agua de lluvia, será capaz de predecir aquello que sucede muy lejos.

Y este sólo es el primer de los experimentos.

Cornelis_Pietersz_Bega_AlchemistLa casa patas arriba.

El Liber Aneguemis se divide en dos partes, el liber maior y el liber minor. El maior recoge, como hemos visto, experimentos refinados y abominables al mismo tiempo, pero también revela cómo crear ilusiones ópticas, hacer que se doblen las copas de los árboles, qué hacer para comprender la lengua de los pájaros, y obtener el don de la adivinación a través de la ingesta de bebidas inmundas hechas con carne animal y sangre, cómo transformar un ser humano en mono o cerdo, cómo hacerse invisible, cómo preparar mejunjes para ver espíritus. La mayoría de los procesos descritos toman la forma de destilaciones animales, en las que bestias y criaturas diversas devoran a otras criaturas y de algún modo subliman así, sucesivamente, la materia prodigiosa; destilaciones en las que cadáveres animales y mezclas putrefactas son introducidas dentro de vasos de vidrio y metal, cubiertas de estiércol, y enterradas en la tierra en un proceso químico infame y maravilloso. El minor, indicado para los pocos doctos en materia de alquimia y magia natural, recoge experimentos para construir lámparas mágicas e invocar ilusiones ópticas.

A pesar de que el Liber Aneguemis es una colección de recetas prácticas, y, por tanto, desnuda de consideraciones teóricas, la obra presenta la complejidad de un texto esotérico[2] que presupone que al otro lado de la página se encuentre un lector o lectora con un cierto grado de familiaridad con la filosofía, las ciencias y la magia natural. A este primer obstáculo se unen otros problemas, aquellos derivados de la traducción, de las incomprensiones y malinterpretaciones que ya en aquel lejano siglo XII surgieron al trasladar un texto árabe al latín y al adaptar el contexto a una realidad occidental. Por eso este Liber vaccae, este Kitāb ’an-nawāmis, Neumich y Aneguemis es fascinante y extraño. En su vaga incomprensibilidad les regala todas las novelas y cuentos de terror que todavía no han sido escritos.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Paolo Scopelliti e Abdessattar Chaouech. Liber Aneguemis. Un antico testo ermetico tra alchimia pratica, esoterismo e magia nera. Milano: Mimesis; 2006.

Van der Lugt, M. ‘Abominable mixtures’: The Liber vaccae in the Medieval West, or the Dangers and Attractions of Natural Magic. Traditio 64 (2009), pp. 229-277.


[1] De título Kitāb ’an-nawāmis, que explica la deformación latina aneguemis. La supuesta traducción del griego al árabe fue atribuida a su vez a Hunayn ibn Ishāq, creando así una genealogía de conocimiento que se remontaría a la antigüedad clásica. Tal atribución, sin embargo, es infundada y sirvió únicamente a proporcionar credibilidad al texto.

[2] De hecho, Paolo Scopelliti, editor del manuscrito de Florencia, interpreta la obra en clave alquímico-simbólica, de modo que cada elemento y sustancia que se cita en la preparación de las recetas se correspondería con los mercurios y los azufres de la química filosofal.

El cuerpo inmortal: craneólogos y petrificadores del siglo XIX

nadar_catacombesSomos porque nuestros cuerpos existen. Cualquier acción, reacción, pensamiento y sentimiento nace y muere en el cuerpo, se manifiesta y reprime en él, por él. Lo sublime y lo banal. Todo. No se extrañen entonces si el cuerpo se ha convertido ya en el tema recurrente por excelencia de este blog. Posee la rara cualidad de manifestarse cercano y reconocible, y extraño y alienante al mismo tiempo. El universo que ustedes conocen pasa a través del cuerpo, que es como un filtro por el que penetrasen hacia el interior y se excretasen todas las experiencias imaginables. Es el monstruo más fascinante que haya existido jamás, y cada un@ de nosotros habita dentro de uno.

Pero, además, cuando abandonemos nuestra casa de carne y hueso – es decir, cuando perdamos la consciencia de habitar un cuerpo – , éste seguirá viviendo, a su manera. Experimentará una segunda existencia, quizás incluso una tercera y una cuarta. Si credos, religiones y filosofías del cuño más diverso apuestan por la inmortalidad del alma sin que sus acólitos hayan disfrutado efectivamente de los beneficios de tal longevidad post-mortem, ¿no será en los tiempos que corren más modesto y realista meditar sobre la inmortalidad del cuerpo? En la entrada de esta semana les presentamos un reciente volumen sobre esto, sobre huesos que sobreviven a sus ocupantes y que experimentan inesperadas juventudes. Se trata de un número monográfico de la revista Nuncius. Journal of the Material and Visual History of Science editado por Francesco Paolo de Ceglia e Irina Podgorny como resultado del seminario “Inmortal bodies” celebrado en Berlín en 2011. Los distintos artículos, cuyos títulos encontrarán listados al final de esta entrada, versan a grandes líneas sobre la incorruptibilidad del cuerpo, las prácticas funerarias, y la gestión y exhibición de los cadáveres preservados. Pero para darles una idea, hablaremos en concreto de dos ensayos de esta colección, por lo que tienen de representativo de los contenidos del volumen.

MariniEn su artículo sobre las “artes gorgóneas”, Irina Podgorny contextualiza las prácticas del italiano  Efisio Marini (1835-1900) en el campo de la petrificación artificial de la materia orgánica. En un siglo XIX concernido con la experimentación química, con la exploración de la naturaleza, el estudio del ser humano y la preservación de cadáveres, Marini “il pietrificatore” consiguió desarrollar fórmulas efectivas para dotar de apariencia marmórea  a la carne inerte. De hecho, las aplicó con éxito sobre manos, pies, y antebrazos que, retratados en lánguidas fotografías, parecen arrancados de estatuas renacentistas; logró conservar el cuerpo del historiador Pietro Martini durante meses; y perpetuó en pétrea forma el cuerpo difunto de una niñita para consuelo de su madre. Llegó incluso a construir una mesita a partir de una mezcla de sangre y restos de distintos órganos humanos convenientemente tratados y petrificados, macabra pieza de mobiliario que actualmente se conserva en el Museo Anatomico di Napoli.

Marini_tavoloMesa poco convencional, obra de Marini.

A la muerte de Marini, acaecida en 1900, su hija heredaría las fórmulas y resultados de sus experimentos. Pero el coste de la petrificación funeraria en comparación con otras prácticas más asequibles de preservación del cadáver, unido a ciertas cuestiones sobre la viabilidad de aplicar esta técnica a gran escala, terminarían por avocar al olvido los logros del petrificador. Thomas A. Trollope, hermano del famoso novelista, expresaría así en sus memorias su inquietud ante la perspectiva de transformar en estatuas a los muertos:

¿Cuál sería el resultado de transformar en mármol a todas las futuras generaciones de hombres? ¿Cómo podríamos vivir en un mundo poblado por estatuas de mármol cuyo número excediese infinitamente a sus habitantes vivientes? (Thomas A. Trollope, What I Remember, vol. 3, 1887, p. 106; citado en Podgony, p. 306; traducción de Couto.

Mano

Efisio Marini, “Mano de joven mujer”, Museo della Scienza e della Tecnica de la Università degli Studi di Sassari.

Paul_BrocaEl segundo artículo, “Colecciones francesas de calaveras del siglo XIX y el culto de los huesos” de Néli Dias, versa sobre la constitución de la colección de calaveras  y restos humanos de la Société d’Anthropologie de Paris, fundada en 1857 en París por Paul Broca, y su incidencia en el desarrollo de la antropología física en el país galo. En sus inicios, la antropología se presenta como el estudio de los “tipos humanos” que se sirve del cráneo como pieza interpretativa fundamental para testimoniar las diferencias entre las distintas razas. Para realizar tal tarea sin desviarse de los principios de la recién adquirida cientificidad se hace imprescindible conseguir calaveras, muchas, y de todos los tipos posibles. Y a partir de ahí, catalogarlas, medirlas, ordenarlas en series que permitiesen individuar los rasgos de cada tipo o grupo, compararlas entre sí y posicionarlas además en la cadena evolutiva humana. Los cráneos, pues, dotan de fisicidad, de empirismo, de “mensurabilidad”, a los discursos y teorías científicas decimonónicas que defienden la existencia de razas humanas superiores e inferiores, evolucionadas y primitivas.

Este tipo de estudios antropológicos, unidos a la profusión de fondos museísticos óseos, dieron pie a la publicación de auténticos atlas craneológicos, informativos volúmenes ilustrados como Crania Americana (1839) o Crania Britannica (1865). Como Dias expone en su artículo, el hueso, además de ser objeto de estudio científico, mantiene y expande sus cualidades estéticas al transformarse en motivo de representación artística.  Dispuestos ordenadamente en anaqueles y convenientemente etiquetados, los cráneos de Broca existen también para ser contemplados como repetitivas obras de arte humano, como patrones de un tejido duro, blanco, perpetuamente sonriente.

Broca_cerebroCerebros ilustres: la morada final de Broca.

Cuántos fantásticos elementos se encuentran en estas historias veraces, y cuánto dicen de nosotros. No hemos sobrevivido a esa voluntad de reproducir e imitar los procesos de la naturaleza en el laboratorio. Al contrario, la hemos elevado a credo, filosofía y esencia. Exponer; registrar; observar. Preservar el cuerpo. En definitiva, sobrevivir a la muerte.

Índice del volumen

Francesco Paolo de Ceglia; Irina Podgorny: “Introducción” (Introduction).

Francesco Paolo de Ceglia: “La ciencia de Santa Claus: Discusiones sobre el maná de Nicolás de Myra en la época moderna” (The Science of Santa Claus: Discussions on the Manna of Nicholas of Myra in the Modern Age).

Glyn Redworth: “¿El don de Dios? Reliquias sagradas, concesión de dones, y la preparación del sacro de Luisa de Carvajal durante la Reforma” (God’s Gift? Sacred Relics, Gift Giving, and Luisa de Carvajal’s Preparation of the Holy During the Long Reformation).

Irina Podgorny: “Transformando a los muertos en estatuas de piedra: La síntesis de fósiles, la petrificación, la fotografía y la química de las artes gorgóneas” (Changing the Dead to Statues of Stone: The Synthesis of Fossils, Petrifaction, Photography, and the Chemistry of the Gorgonean Arts).

Silvia Marinozzi “El arte del embalsamamiento en época moderna: Las momias de Carolina, Letizia y Joachim-Napoleon Agar como ejemplos de ritos funerarios durante el imperio napoleónico” (The Embalming Art in the Modern Age: The Mummies of Caroline, Letizia and Joachim-Napoleon Agar as Examples of Funerary Rites in the Napoleonic Empire).

Nélia Dias: “Colecciones francesas de calaveras del siglo XIX y el culto de los huesos” (Nineteenth-Century French Collections of Skulls and the Cult of Bones).

María Eugenia Constantino; Antonio Lafuente: “Las logísticas ocultas del gabinete novohispano de Longinos” (The Hidden Logistics of Longinos’s Novohispanic Cabinet).

Gerlind Rüve: “Centrándose por un momento en la excepción a la regla: Sobre la frontera entre la vida y la muerte en el caso de Scheintod[1] en 1833” (Focusing on the Exception to the Rule for a Time: On the Border Between Life and Death in a Case of Scheintod in 1833).

Hubert Knoblauch, “El declive de las disecciones clínicas y la ‘cultura de la muerte’” (The Decline of Clinical Dissections and the “Culture of Death”).

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Dias, N. Nineteenth-Century French Collections of Skulls and the Cult of Bones. Nuncius 27 (2012), pp. 330–347.

Podgorny, I. Changing the Dead to Statues of Stone: The Synthesis of Fossils, Petrifaction, Photography, and the Chemistry of the Gorgonean Arts. Nuncius 27 (2012), pp. 289–308.

Página de la revista Nuncius.

Página de la Société d’Anthropologie de Paris (SAP).


[1] Animación suspendida.

VVAA, Diccionario de gnosis y esoterismo occidental

La naturaleza no gusta de mostrarse desnuda a todas las miradas.

dictionaryofgnosisQuizás les resulte cuanto menos llamativo que dediquemos la entrada de esta semana a un diccionario, pero este que les proponemos, con sus más de 1200 páginas de texto desnudo sin aderezo de imágenes, bien merece atención. El „Diccionario de gnosis y esoterismo occidental“ (Dictionary of Gnosis and Western Esotericism), publicado por la editorial académica  y adepta a los precios prohibitivos Brill, es un ABC de esos personajes, fenómenos y corrientes que se engloban bajo la etiqueta nada restrictiva de gnosis“.  Este término se utiliza en la obra para reunir una gran variedad de corrientes filosóficas, prácticas religiosas, y tradiciones de pensamiento marcadas por el conocimiento esotérico (gnosis) principalmente de corte judeo-cristiano, entendido en sentido amplio. Esta gnosis, semilla del „esoterismo occidental“, es un término-contenedor que alude grosso modo a esos dos milenios de historia que, enraizándose en la tradición helenística y el Egipto grecorromano, llegan a nuestro presente contemporáneo bajo las formas (por ejemplo) del neopaganismo, la cienciología y el satanismo. Huelga decir que en este diccionario se dedican sendas entradas a estos tres movimientos.

Hildegard_von_Bingen_Liber_Divinorum_OperumEl hilo conductor que acomuna en un único volumen artículos tan dispares, y que por tanto forja una particular idea de lo que la gnosis y el esoterismo occidental significan, parece ser la contestación de la normatividad. A un cristianismo ortodoxo, jerárquico y fundamentalmente eclesiástico, se oponen un número cuasi infinito de posibles interpretaciones y aproximaciones al universo, a lo divino, a lo oculto, a la naturaleza, al ser humano, a lo vivo, a lo muerto, a lo inmortal.

Es por ello que el abanico de temas y personajes históricos de este diccionario resulta de lo más heterogéneo. De artículos generales sobre alquimia, astrología, criptografía y magia pasamos a otros sobre teosofía, mesmerismo, secretismo y espiritualismo. Miembros de órdenes eclesiásticas como Giordano Bruno, Alberto Magno, o Hildegarda de Bingen comparten espacio con Agrippa, Aleister Crowley, Annie Bessant o Dion Fortune; heréticos y miembros de sectas y sociedades secretas saludan a Avicenna, a Swedenborg o al mismísimo Blake sin ruborizarse, y encontramos incluso entradas sobre escritores como Bulwer-Lytton o Huysmans.

William_Blake,_Hecate_or_the_Three_Fates

Es cierto que, tratándose como es el caso de una obra de consulta, se hace necesario cierto grado de simplificación que facilite y agilice la lectura, que dé pistas sin agotar el tema. Y esto, en muchos casos, resulta insuficiente. Para el lector(a) curios@ que desee ampliar conocimientos, sin embargo, cada entrada y tema incluye una bibliografía adicional.

La mezcla de fervor religioso, piedad, ideal cristiano, tendencias heréticas, clasicismo, filosofía, historia natural, ciencia islámica, saberes orientales, ocultismo, traducción y (re)interpretación es, para EnLaListaNegra, el atractivo principal de este “Diccionario de gnosis y esoterismo occidental”. Invita a vagabundear entre sus páginas, a saltar de un punto a otro, a abrir aleatoriamente el volumen y, como quien extrajese conejos albinos de un sombrero de copa, a maravillarse con lo fortuito.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Hanegraff, W. J. (ed). Dictionary of Gnosis and Western Esotericism. Leiden – Boston: Brill; 2006.

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De maníacos y chanson francesa: instantáneas de EnLaListaNegra

ELLN booksHace un mes que EnLaListaNegra no vemos la luz del sol. En estos casi 30 días de lluvia y oscuridad, días de viaje in utero y carreras hacia ninguna parte, los libros se han convertido en fiel compañía. En este otro viernes de invierno tardío, les proponemos una lista de lecturas variopintas: nuestras lecturas, las vidas impresas de nuestros compañeros de fatigas, los libros que hemos encontrado, comprado por casualidad, recibido, tomado en préstamo, o heredado.

[1] The Collector (1963) de John Fawles nos lo encontramos en un servicio gratuito que ofrece la biblioteca pública de esta ciudad, y que pone al servicio de l@s viandantes una gran estantería repleta de libros, estratégicamente situada en una callejuela perpendicular la vía principal, en la que cualquiera puede tomar prestados o depositar libros a discreción sin importar la hora del día o de la noche. “El coleccionista” está considerada la primera novela en cultivar el thriller psicológico, y fue llevada al cine por William Wyler en 1965 (ciertamente recomendable).

The collectorTerence Stamp admirando su pieza de colección favorita.

[2] Conozco cierto puesto de libros en las que (casi) cualquier cosa es posible por sólo dos míseros euros.

Es posible “Franz Kafka y Praga” (Franz Kafka und Praga, 1996), de Harald Salfellner, una biografía urbana del escritor concebida como un callejeo por la ciudad que alimentaría su vida y su obra. Contiene muchas fotografías en blanco y negro de ruinas, rincones mal iluminados, fachadas de edificios, portadas de primeras ediciones, y señores de espesos mostachos o imponentes barbas.

O este otro, “El fantástico en la literatura y el arte” (Phantastik in Literatur und Kunst, 1980), editado por Christian W. Thomsen y Jens Malte Fisher, que recoge algo más de dos docenas de artículos sobre autores del género: Poe, Maupassant, LeFanu, Lovecraft; pero también Schulz, Kubin, o Scheerbart, del que les hablamos en este blog hace tan solo un par de semanas. De este volumen sacaremos ideas para futuras entradas, pueden estar segur@s.

O también Wege zu einem neuen Baustil (“Vías para un nuevo estilo constructivo”) del fundador de la antroposofía Rudolf Steiner, en una edición de tapa dura bien vistosa.

Chevalier_LubitschVaya par.

Chevalier_Ma route[3] De París nos han traído la autobiografía abreviada (la versión completa consta de 10 volúmenes) de Maurice Chevalier: Ma route et mes chansons. Petite edition illustrée (“Mi carrera y mis canciones. Pequeña edición ilustrada”). Sí, amo a Chevalier y amo especialmente las películas musicales que protagonizó bajo la dirección de otro grande, Ernst Lubitsch. Quien nos lo regaló prácticamente se disculpó por el estado de esta edición de 1950 que, nos confesó, había encontrado de saldo en alguna librería de segunda mano en el corazón de la Île de France. ¡Pero a quién le importa eso! ¿Pues qué dirán que descubrimos en el interior del libro? En efecto, el autógrafo del gran chansonnier.

[4] Otro libro que ha cruzado varios miles de quilómetros para llegar hasta aquí ha sido Los turistas, el exordio de la editorial de veneno ilustrado El verano del cohete. Esta novela escrita por Rui Díaz e ilustrada por Ana Sender produce el efecto tiro-de-guijarro-al-fondo-de-un-lago: al igual que las ondas se expanden y permanecen sobre la superficie tiempo después de que la piedra haya desaparecido, así continúa vibrando la historia dentro de un@ días después de haberla leída.

niños_lobo

Los niños aulladores de Ana Sender.

[5] Y esos templos de polvo y sorpresa que son las bibliotecas, nos han proveído de otros tantos títulos, demasiado largos y sonoros para listarlos aquí en su totalidad. Mencionaré, pues, únicamente un par de títulos. El primero, la edición inglesa de Les rites de passage (1909), de Arnold van Gennep, el etnólogo que fundó el concepto y el modelo interpretativo del rito de paso. El segundo, un libro colectivo de esos que tanto nos gustan: The Body in Parts. Fantasies of Corporeality in Early Modern Europe (“El cuerpo en partes. Fantasías de la corporeidad en la Europa Moderna”), editado por David Hillman y Carla Mazzio en 1997, con un artículo dedicado al redescubrimiento del clítoris en Francia en el período entre 1570 y 1620. Redescubrimiento, sí, porque a lo largo de la historia a menudo se pierden o se recuperan partes o sustancias del cuerpo, del pneuma a las trompas de falopio, y el clítoris no iba a ser menos.

Heimsuchung_KremsmuensterMilagros marianos y generación espontánea.

[6] Otras historias del cuerpo las hemos leído en el número de esta semana de Der Spiegel. El semanario publica un artículo sobre el nacimiento de la investigación sobre los grupos sanguíneos, impulsada a principios de siglo por la maraña de teorías raciales que hervían entonces en Europa. El estudio de Myriam Spörri, Reines und gemischtes Blut. Zur Kulturgeschichte der Blutgruppenforschung, 1900-1933 (“Sangre pura y sangre mixta. Para una historia cultural de la investigación de los grupos sanguíneos, 1900-1933”) en el que se basa el artículo promete ser una lectura interesante.

[7] Y para aligerar e intentar mejorar mis nociones de francés, por ahí se pasea orgulloso y patafísico como ninguno el primer volumen de las obras completas de Alfred Jarry.

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[8] Dicen que la fotocopia mata el libro, pero las nuestras parecen felices de estar en nuestra Lista, a salvo de la lluvia y envueltas en los humos del café. No se alarmen, se trata de poca cosa. Unas páginas de le edición de Litke de la lista de los nombres de divinidades asirobabilonias; y dos artículos de Silke Tammen sobre Cristos, vaginas y heridas en el costado, por un lado; y milagros marianos, con embarazo espontáneo incluido, por otro.

[9] Y también tenemos dos libros que esperamos comentar muy pronto en el blog. De uno ya conocen el inicio:

Hans Walter entró en aquel lujoso café por primera vez. No era amigo de la ociosidad, como a menudo se preocupaba de recalcar. Tenía un objetivo vital y un camino preestablecido. El objetivo vital era justamente aquel grado de bienestar gracias al que podía permitirse todas las comodidades que deseaba. Y de estas había muchas, desde las comidas en buenos restaurantes hasta la villa a las afueras de la ciudad.

Y del otro… del otro, si suelen seguir EnLaListaNegra, conocerán ya el nombre de su autora.

Viaje in utero

¿Conocen esa sensación extraña que sobreviene cuando se es expuesto a una sobredosis de información en forma de imágenes, textos e ideas, que luego tienden a presentarse de nuevo aleatoriamente en flashes para más tarde desvanecerse en un remolino de palabras desligadas y figuras inconexas? Pues esto nos sucede EnLaListaNegra desde que hemos puesto pie en Alemania. Un peculiar trabajo que nos traemos entre manos nos está proporcionando horas de estudio sobre aspectos de historia de la medicina y la anatomía, en especial ligadas a la reproducción, la embriología, y el cuerpo femenino; pero también esta trastocando completamente nuestro calendario de lecturas y comentarios literarios.

En la entrada de esta semana, pues, les presentamos algunas imágenes que atestiguan un viaje poco convencional, un periplo al interior del cuerpo, una regresión in utero. Una colección de imágenes curiosas que, a pesar de no demostrarlo, siguen un hilo lógico, si bien finísimo e imperceptible. Recuerden que la biología y la biomedicina muestran una versión de la realidad y no “La Realidad”; que no hay “Verdades científicas”, sino únicamente “creencias científicas”.

Estos son mundos de maravilla y espanto.

Da_Vinci_feto_royal_collectionLeonardo Da Vinci (1452-1519) imaginó al feto como una esfera, un fruto precioso cerrado sobre sí mismo.

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Amuleto uterino del siglo III e.c. conservado en el Bitish Museum. Las corrientes mayoritarias de pensamiento médico clásico grecolatino, con los autores hipocráticos a la cabeza, sostenían que el útero era un animal capaz de moverse dentro del cuerpo de la mujer. Su continua necesidad de humedad, de ser irrigado, podía obligarlo a trasladarse desde las regiones inferiores del cuerpo hasta los pulmones, llegando incluso a provocar sofocación. Estos amuletos tallados en piedra, generalmente hematita,  por tanto, se utilizaban con fines terapéuticos en el tratamiento de afecciones uterinas vinculadas sobre todo a estos movimientos. En la imagen aparece representado , según la iconografía habitual de estas piezas, un útero que evoca la imagen del pulpo (fíjense en esos filamentos tentaculares en la parte tanto inferior como superior), bajo cuya boca figura una llave.

La inscripción griega en el reverso de la gema reza (aquí me fío de l@s responsables de la publicación correspondiente): Orôriouth, Iaêô, Iaô, Sabaôth, útero, contráete.

La obra de referencia fundamental para el estudio de estas gemas fue publicada por Campbell Bonner en 1950 bajo el título Studies in Magical Amulets: Chiefly Graeco-Egyptian. No se pierdan el recientísimo proyecto de publicación y reedición digital de estas piezas: The Campbell Bonner Magical Gems Database.

L0035934 Clay-backed uterus. Roman votive offeringÚtero votivo romano en terracotta (II a.e.c.-II e.c.). Abundantísimos ejemplares de estos exvotos se han excavado en yacimientos del Mediterráneo: eran depositados en templos, probablemente, para solicitar o agradecer favores en materia ginecológica y obstétrica concecidos por las divinidades.

Maruja Mallo_Naturaleza vivaMaruja Mallo, Naturaleza viva

Oxford_BodleianMS Ashmole 399, fol. 13v. Estilizada versión de un útero grávido en un manuscrito médico del siglo XIII.

Foetal positions in womb Soranus Gynaecia 9th cIlustración del siglo IX e.c. a la Gynaecea de Sorano  donde se muestran algunas de las posiciones problemáticas que puede adoptar el feto in utero. Como pueden observar, el feto es representado aquí como un señor pequeñito e inquieto.

L0034904 Diagram showing the uterusWilliam Cowper, Diagrama del útero, 1739. Paisajes de otro mundo.

Kubin

Alfred Kubin para terminar. Tumbas y úteros. EL principio. El fin.