Archive for the ‘ Literatura ’ Category

Sobre Cuerpos. Las otras vidas del cadáver

Algunos de estos se someterían gustosamente a cualquier gran sacrificio con tal de conservar ante sus ojos el supremo placer de contemplar los rasgos conocidos de las personas que amaron durante la vida, y casi creerían con esto haber arrancado a la muerte la mitad de su presa. Pero para que tal sentimiento pueda satisfacerse convenientemente, es necesario que la fisonomía conocida y el querido aspecto de la persona no se alteren en ningún modo, puesto que cualquier pequeño cambio produce un amargo dolor que, al repetirse siempre, acaba por hacerse insoportable. Ahí la inmensa dificultad para resolver positivamente el problema, que no consiste únicamente en la conservación del cadáver, sino en la transformación de este en una estatua incorruptible que tenga el mérito de conservar fielmente la expresión del hombre viviente. Esta es la finalidad que he perseguido, sobre la que he trabajado sin tregua durante treinta años, por la cual soporté apuros, privaciones, fatigas increíbles (Paolo Gorini, La conservazione della salma di Giuseppe Mazzini, pp. 42-43).

Cuerpos_cover

Yo nunca he visto un cadáver. Me he enfrentado a ataúdes clavados, sí, he asistido a funerales y he presenciado, desde la tristeza desnuda de la primera fila, cómo el enterrador sellaba con cemento la lápida del nicho. Pero nunca he visto un cadáver de cerca. Lo he evitado siempre, conscientemente. ¿Cómo podría soportar ver a quien solo conocí con vida convertido de repente en objeto, en materia, en cosa? No podría, claro. No estoy preparada para ello. Hemos perdido con extrema rapidez la práctica comunitaria de amortajar y de velar a los muertos, y con ello hemos cedido a terceros las herramientas para aceptar, procesar e integrar a la muerte y a los muertos en nuestra existencia cotidiana.

Y además, nadie quiere morir, y cada muerte ajena me recuerda que yo también moriré.

Parte de esta angustia está presente secretamente en Cuerpos. Las otras vidas del cadáver, el libro que firmé para la editorial GasMask, y que se público el pasado 1 de marzo de 2017 en su colección Carnevale. Repito: la angustia está enterrada bajo las anécdotas, los casos históricos y los fragmentos de textos originales que traduzco o comento a lo largo de sus páginas. Tengo la impresión de que a lo largo de sus páginas, por mucho que los protagonistas de los eventos narrados se llamen Mazzini, Frombald o Gannal, no he hecho otra cosa que hablar de mí. Como monstruos escondidos en las sombras de lo escrito, aparecen innombrados este mismo blog, En la lista negra, causa principal de que el libro exista; y también una tesis doctoral sobre lexicografía anatómica sumeroacadia, una antigua fascinación por la muerte y sus criaturas, la sombra de un cristianismo pagano practicado en familia durante la infancia, y el amor infinito por el cine de terror y la literatura fantástica.

A estas alturas del juego y pasados casi dos meses desde su salida, Cuerpos sigue siendo para mí un libro extraño al que todavía no me he habituado. Es la antesala a un “algo” cuya naturaleza todavía soy incapaz de intuir. Quien lea el libro (alguien habrá por ahí, ¿no?) echará en falta referencias, estudios teóricos, casos, periodos históricos, personajes. No podía ser de otra forma: lo que más veces hemos hecho los seres humanos desde que existimos es morirnos. Y la segunda o tercera cosa que más veces hemos hecho ha sido hablar de la muerte (o reflexionar sobre ella, o evitar pensar en ella, o representarla, o temerla). Cuerpos es un libro modesto en el que solo han tenido cabida algunas muertes, algunos muertos. Cualquiera que se acerque a él podrá continuar la historia a su gusto, añadir, completar, invertir, cancelar. No hay límites.

Suicida

La suicida punita, preparado mediante tanización de Ludovico Brunetti.  

Cuerpos. Las otras vidas del cadáver trata justamente de eso, de los cadáveres que siguen viviendo después de la muerte, que no se conforman con ser sepultados, con disolverse en las llamas, sino que se vuelven viajeros, o exponentes vivos (pun intended) de discursos políticos, o que se transforman en bebedores de sangre, u objetos de arte, o que se instalan permanentemente en los salones de la casa familiar, o que participan en congresos científicos y exposiciones universales para dar cuenta, a través de la propia carne incorrupta, de los avances técnicos de las biociencias y la industrialización. Cuerpos se ensambla a partir de cuatro grandes capítulos (“La muerte es para siempre: una historia (parcial) de la tanatopraxia”, “La inmortalidad del cadáver: la sociedad de los petrificadores”, “Verdugos escribanos: de Maese Frantz a James Berry”, “Si la sangre es la vida: vampirismos cotidianos”), precedidos por  un capitulito introductorio y una coda de inconclusiones, y a los que se unen una bibliografía final y un buen número de imágenes.

Para bien o para mal, Cuerpos es lo que es. Hoy lo habría hecho de otra manera, pero entonces no habría sido ESTO.

Dónde encontrar pistas sobre Cuerpos

Ficha del libro en la editorial GasMask.

Video de la presentación de Cuerpos. Las otras vidas del cadáver en la Librería Chronos de Barcelona (04/03/2017), junto al editor Miguel Ángel Villalobos.

Cuerpos en inmejorable compañía, con Miguel Ángel Villalobos, Francisco Jota-Pérez y Hugo Camacho Cabeza en la Librería Gigamesh  de Barcelona(04/03/2017).

Presentación de la editorial GasMask.

Mesa redonda I.

Mesa redonda II.

Presentación y comentario disectivo de Cuerpos en la Librería Molar de Madrid (31/03/2017), con Servando Rocha, Carlos Arévalo Escarpa y Miguel Ángel Villalobos.

Cuerpos (I) en el programa de radio A este lado de la tumba (06/03/2017).

Cuerpos (II) en el programa de radio A este lado de la tumba (13/03/2017).

Cuerpos (III) en el programa de radio A este lado de la tumba (27/03/2017).

Proyecto Terror, programa 527 (13/03/2017).

Reseña en el blog La casa deshabitada de Alejandro Castroguer.

Reseña en el blog del Dr. Motosierra.

De París a Barcelona: cadàvers, memòria, veneració i espectacle, por Enric H. March. Bereshit. La reconstrucció de Barcelona i altres mons, 04/03/2017.

La reina gallega que reinó después de muerta y otros cadáveres con mucha vida social, por Miguel Ángel Villalobos. Strambotic, 29/03/2017.

Sobre el acto de escribir, por Víctor Gomollón. PenúltiMa, 21/04/2017.

 

Esa cosa llamada Todo tranquilo en Dunwich

Collector_cropped

Un blog es como un cadáver que se negase a morir completamente. En alguna parte de su existencia en red conserva una chispa de vitalidad. Podría abrir los ojos, levantarse, y saludarles con la mano.

En la lista negra es un blog, y como tal, cadáver todavía vivo. Hoy lo despierto de su letargo tumbal para hablarles brevemente de un proyecto en el que me embarqué el pasado mes de abril. Algunxs de ustedes quizás lo conozcan ya. La criatura se llama Todo tranquilo en Dunwich, y se trata de un podcast mensual de literatura fantástica, ciencia-ficción, y terror (y también locura, historia y muerte) que realizo junto al admirado sapiente José Luis Forte. Forte tuvo la idea, y yo, con todo el miedo y la inseguridad que provoca la inexperiencia, acepté la propuesta. Y hasta aquí.

Hasta el momento hemos realizado tres programas: el especial sobre nuestros relatos de terror favoritos supuso nuestro exordio; la miscelánea de lecturas encabezada por John Fowles y sus obras El coleccionista y El árbol sirvió para que cogiésemos carrerilla; y con el monográfico dedicado a M. P. Shiel nos suicidamos a la grande, acabando la grabación con fiebre y paperas mentales. No contentos con todo ello, estamos preparando ya, con la parsimonia ociosa que exige la llegada del verano, nuestros próximos programas. Algún día (quizás, quién sabe) les contaremos cómo lo hacemos.

En la lista negra sigue existiendo, pues, pero más como carroña durmiente que como cadáver activo. En ese Más Allá de banalidades llamado Facebook, sin embargo, En la lista negra mantiene una laboriosa existencia espectral. Visítennos cuando quieran, pásense por aquí, y si gustan, péguenle una escucha a ese bambino en pañales que es Todo tranquilo en Dunwich, dennos su opinión o hágannos llegar sus sugerencias.

El cadáver vuelve a la tumba, pero no descarto despertarlo de nuevo.

Thole y Zanotto, Las primaveras del monstruo

 

Thole - Bella e bestia

Karel Thole, La bella e la bestia

El ser humano siempre busca la crueldad y, bajo las más diversas formas, la usa y consume en abundancia. Estos dibujos de Karel Thole no deberían escandalizar (aunque me temo que lo harán), sino que deberían satisfacer el ángulo recóndito del divino marqués que todos (bien escondido, se entiende) tenemos en nosotros (Ernest Thole, prefacio a Le primavera del mostro).

En En la lista negra sentimos predilección por una sección muy concreta de las librerías de viejo. Es ese espacio (ya sea este estantería, caja de madera reciclada, montaña renqueante, o tenderete improvisado)  reservado a los saldos. Ese “todo a 1 euro, 2 euros, 3 euros” que acomuna lo ruin con lo sublime nos vence siempre. En general, el criterio de selección no obedece a temática, colección, lengua ni editorial alguna, sino que se guía por el personal parecer del librero/a y sus circunstancias. Se apilan ahí los libros que no encajan en ninguna otra sección de la librería; los volúmenes baratos, desportillados, o de común circulación; o aquellos que llevan meses dando tumbos sin comprador que se decida a rescatarlos de esa vida vagabunda. También aquellos otros que ocupan un espacio precioso, necesario para obras de mayor valor económico o mejor presencia. Son esos monstruos, outsiders y desheredados del mundo impreso, esas presencias incómodas, las que siempre acaban entre nuestros amorosos brazos.

Thole - PrimavereHablando, pues, de monstruos y libros a cuatro perras, hoy les presento Le primavere del mostro, volumen de gran formato que rescaté hace unos días de una pila de derelictos, y del que, por pura casualidad, en este 2016 se cumplen 40 años de
publicación. Le primavere recoge textos breves escritos por Piero Zanotto acerca de las valencias culturales del monstruo cinematográfico, que se complementan con la correspondiente lista de películas. El punto central, sin embargo, lo ocupan las 11 ilustraciones (12, si se cuenta la que figura en la portada) de Karel Thole: un anciano y un niño que caminan hacia una guillotina; un suculento plato de ojos y dedos amputados; una cabeza empalada; una mujer poseída por un lujurioso reptil; un gigante que atraviesa las aguas de un pantano con las ruinas de un castillo al fondo.

Thole - Perchè

Karel Thole, Perchè?

Quizás no lo sepan (no tienen por qué, la verdad sea dicha), pero este holandés es el culpable de haber dado a la celebérrima y amadísima colección Urania de la editorial Mondadori (responsable de haber popularizado, a partir de los años 50, la literatura de ciencia ficción en Italia) su rostro característico. Urania tiene mucho que agradecer a Thole: sus portadas inundaron de sueños y (mayormente) pesadillas a generaciones enteras de escolares que, atraídos por el miedo que les producían los monstruos, las criaturas alienígenas, y los mundos imposibles recreados en ellas, se iniciaron en los misterios de la literatura fantacientífica. Tiempos en los que los grandes del género se vendían a precios populares en los quioscos de barrio, y en los que niños y adultos compartían el secreto placer del escalofrío y del asombro. Los tiempos del reinado de Thole. La era en la que florecieron los monstruos.

Thole dibuja cosas muy simples, pero es nuestra fantasía la que las deforma, transformándolas en algo horrible (Ernest Thole, prefacio a Le primavere del mostro).

Thole - Extra

En el interior de mi copia del libro, alguien había guardado un jugoso artículo sobre el cine de terror. Aquí, la prueba.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Thole, K.; Zanotto, P. 1976. Le primavere del mostro. Conegliano: Quadragono Libri.

V.V.A.A. 2012. Karel Thole. Pittore di fantascienza. Senigallia: Fondazione Rossellini.

Mensajes desde la tumba

Llevamos un mes y ocho días del nuevo año, y este su nuestro blog está más parado que un muerto en su tumba. O quizás no. Quizás los muertos, en su silencio cavernoso, sigan disfrutando de existencias venturosas, y, por tanto, si hubiese que  llevar la analogía a sus últimas consecuencias, es probable que En la lista negra también hierva de actividad en lo profundo.

Blogs, muertos y tumbas: el símil no es casual. Algo estamos tramando. Durante años les hemos hablado de raros imprescindibles, libros oscuros, desconocidos o descatalogados que otros habían escrito. Quizás ahora sea el momento de dar el paso e intentar lo que esos otros han hecho con mayor o menor fortuna. Desenclavar ataúdes. Mirar dentro de sarcófagos. Desenrollar momias.

Aquí, la prueba: una muestra de los libros que hoy circulan por nuestro escritorio. Sígannos en Facebook para más pistas. Adivinarlo les será fácil: para ustedes no tenemos secretos.

8feb2016 libros

Roger Luckhurst, La maldición de la momia. La verdadera historia de una fantasía oscura

Mummy

Dr. Muller: Devuélvalo. Entiérrelo donde lo encontró. Usted ha leído la maldición. ¿Se atreve a desafiarla?

Joseph: En beneficio de la ciencia. Aun si creyese en la maldición, seguiría con mi labor para el museo. Regrese conmigo y juntos examinaremos este gran hallazgo.

Dr. Muller: No puedo sancionar este acto de sacrilegio con mi presencia.

(La momia, 1932).

Si hay algo que nuestro imaginario colectivo asocie estrecha e indisolublemente con el antiguo Egipto, más allá de momias, arqueólogos, y pirámides, eso es el concepto de maldición. Maldiciones que se remontan al alba de los tiempos, antiguas como el mundo, y que prometen azotar a saqueadores de tumbas y profanadores del sueño fúnebre con desgracias y muerte terrible. Y, sin embargo, la Historia se empeña en contarnos una historia bien distinta. En el colosal estudio The Mummy’s Curse. The True History of a Dark Fantasy (libro que recomendamos desde ya), el profesor de literatura Roger Luckhurst desmitifica el presunto origen ancestral de la idea de maldición post-mortem para desvelar sus orígenes victorianos. El resultado es un viaje fascinante, bello y aterrador que, partiendo del desierto del Valle de los Reyes, llega a los expositores del Museo Británico y al corazón mismo del Imperio. Reconstruye con paciencia artesana los procesos por los que un rumor (un rumor que, en el fondo, refleja un sentir profundo, un miedo inconsciente) consigue convertirse en realidad, modificando radicalmente la percepción del pasado.

Egyptian Hall

El tristemente desaparecido Egyptian Hall en Piccadilly, Londres.

Partiendo del descubrimiento y apertura de la tumba de[1] Tutankhamon en 1923, fuente de la maldición faraónica por antonomasia, Luckhurst retrocede en el tiempo e inicia su análisis con dos momias “victorianas” y sus respectivas maldiciones. Ahí tenemos, por un lado, al cuerpo embalsamado de la sacerdotisa de Amen-Ra, la “momia infausta” (The Unlucky Mummy), responsable no sólo de las calamidades padecidas por su propietario Sir Thomas Douglas Murray, sino de muchas otras adversidades (¡incluido el hundimiento del Titanic!); y, por otro, al sarcófago de Nesmin, que regaló al señor Walter Herbert Ingram otras tantas desventuras. Dos casos ejemplares que sirven a Luckhurst para desvelar ese extraño proceso que transformó el inicial interés popular y lúdico por las curiosidades orientalizantes y los ambientes egipcios en miedo creciente y perpetua sensación de amenaza. Un proceso que culminará, para fortuna de los amantes del terror, con la forja del concepto de la maldición egipcia. El cambio de tornas que experimenta el colonialismo británico hacia el final del siglo XIX, y en concreto  la mutación de las relaciones del Imperio Británico con Egipto (que, de combatir victoriosamente los ejércitos napoleónicos en tierras nilóticas, pasa a sufrir humillantes derrotas a manos de los nativos),  junto a una consciencia más o menos velada de los desmanes y transgresiones que el Imperio perpetraba en las colonias en general, y en Oriente en particular, crea un caldo de cultivo propicio al mito de la némesis y de la maldición.

 

Examination of a mummy

Socializando, o cómo no respetar ni a los muertos. “Examen d’une momie. Une prêtresse d’Ammon”, de Paul Philippoteaux (ca.1891)

A este caldo ya de por sí sustancioso se añaden otros suculentos ingredientes. El contexto industrial y capitalista fomentó el hambre por consumir y exhibir, lo que derivó en actividades de pillaje y saqueo constante: no era infrecuente que militares, diplomáticos y aventureros de todo tipo adquiriesen para su propio consumo o para la venta a terceros todo tipo de objetos, incluidos cadáveres momificados, enteros o troceados, que acabaron por engrosar las colecciones privadas de los súbditos del Imperio. Para sorpresa del lector, Luckhurst nos descubre que nuestra bien amada maldición faraónica no es sino la derivación colonial de la tradición de las maldiciones familiares transmitidas de generación en generación, tan queridas por los linajes británicos y cultivadas con esmero a lo largo y ancho de sus abigarrados árboles genealógicos.

Unlucky mummy

Preste atención a este sarcófago. Obsérvelo con detenimiento. ¿Le gusta? ¿Sí? Felicidades, ahora está usted maldito. EA 22542 o “The Unlucky Mummy”, British Museum (Londres).

En definitiva, La maldición de la momia es un excelente ejemplo de historiografía anglosajona, capaz de desplegar una profunda erudición sin aburrir ni abrumar. El estudio de Luckhurst cubre aspectos de historia política, militar y social, de ocio, ocultismo, consumismo, estética, arqueología, y literatura fantástica. Personajes del calibre de Rider Haggard, Blavatsky, Wallis Budge, Algernon Blackwood, Conan Doyle y Richard Marsh (entre muchos otros) protagonizan encuentros y desencuentros con antigüedades egipcias, malas vibraciones, y rumores maléficos. Puesto que a día de hoy resulta complicado hacerse con una momia maldita, este libro les ofrece una alternativa asequible.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Luckhurst, R. The Mummy’s Curse. The True History of a Dark Fantasy. Oxford: Oxford University Press; 2012.

[1] En realidad, se trata de una tapa de sarcófago y no de un cuerpo momificado propiamente dicho.

Vampiros, sexo y dybbuks: últimas novedades en ELLN

Que no cunda el pánico. Aunque pueda parecer lo contrario, no, no he quedado atrapada bajo una montaña de tomos enciclopédicos, ni me ha devorado la Bestia de Polvo y Pelusa (aunque más de una vez me haya mordido y arañado con espantosa violencia), y tampoco me he colado por un agujero de gusano. En La Lista Negra vive (“it’s alive!”), aunque sea en la sombra y el silencio, acumulando libros, y escribiendo, escribiendo, escribiendo.

“¿Que escribe? ¿Pero qué escribe?”

Ya saben, lo de siempre. Escribe/escribo/escribimos sobre los benditos muertos que le/me/nos dan de comer, sobre sus cuerpos monstruosos, sensuales, fecundos, enfermos. Algo más de 100 páginas, y más de cincuenta mil palabras, de artículos académicos en los últimos cuatro meses y medio. Artículos, les advierto, que, siendo optimistas, casi nadie leerá, pero que me han reportado en la mayoría de los casos horas y horas de pecaminoso disfrute (entiéndanme, el trabajo debería ser sufrimiento y no gozosa actividad), y otras tantas de quebraderos de cabeza.

Dicho lo dicho, les comunico que el ritmo de publicaciones en el blog seguirá siendo irregular y totalmente impredecible. Les informo, además, de que muy pronto tendré que empezar a buscar trabajo. Un trabajo serio, de persona adulta y responsable. Si tienen una propuesta laboral interesante para una parada con mucho amor por los libros, experiencia en el manejo de herramientas bibliográficas, cierto conocimiento de idiomas et cetera et cetera, no duden en ponerse en contacto conmigo.

Y ahora, al tema: un repaso visual a algunos de los libros que circulan o han circulado por nuestra biblioteca en estas últimas semanas.

Vamp1Primera sección: una de vampiros.

El libro Alla ricerca di Dracula (In Search of Dracula: The History of Dracula and Vampires, 1972) de Raymond T. McNarlly y Radu Florescu (caballero este último cuyo linaje, por cierto, se remonta a los tiempos en los que Vlad Tepes sembraba Rumanía de campos de estacas) es, en gran medida, responsable de haber puesto en el mapa histórico al Drácula literario. Entre libro de viajes, crónica histórica e informe detectivesco, repasa algunos aspectos de la biografía del Empalador a través de los lugares por los que transitó durante su mortal existencia. En la expedición rumana que McNally y Florescu llevaron a cabo a finales de la década de los 60 también figuraba originalmente Matei Cazacu, quien algunos años después cambiaría Bucarest por París. El propio Cazacu evoca el viaje en el prólogo de su libro Dracula, y recuerda, quién sabe si con cierto oculto resquemor, que algunas de las ideas vertidas en Alla ricerca eran tesis propias.

En cuanto a Dracula. La vera storia di Vlad III l’Impalatore (Dracula, 2004), es un estudio histórico de Tepes como hombre político que se centra en las campañas militares que protagonizó, y en el inestable juego de equilibrios entre los poderes dominantes de la Europa central y oriental, con Hungría a un lado y Turquía al otro. El estudio dedica siete de sus nueve capítulos a reconstruir el perfil biográfico de Vlad Tepes a partir de documentos originales. Los capítulos ocho y nueve, por el contrario, exploran, por un lado, las fuentes que pudieron inspirar a Bram Stoker en la creación del inmortal conde, y, por otro, la figura del vampiro como fenómeno cultural. Como dato más que curioso, les diré que Cazacu, basándose a su vez en el trabajo de Radu Florescu, sostiene que Stoker tomó para su Dracula elementos de la novela Le capitaine vampire (El capitán vampiro), publicada por la belga Marie Nizet en 1879.

Con Prima di Dracula. Archeologia del vampiro, el clasicista Tommaso Braccini explora el poco conocido universo de cadáveres, muertos redivivos y chupadores de sangre del mundo antiguo y medieval mediterráneo oriental, permitiéndose alguna que otra incursión en las fuentes modernas. Resulta de interés la combinación de fuentes teológicas y eclesiásticas con narraciones folclóricas y apuntes arqueológicos. Tanto ensayo sólo puede digerirse con una buena selección ladrillesca de relatos de vampiros, como el Storie di vampiri que cierra esta upírica minisección. Este tipo de antologías suele hacer uso de portadas horribles, así como juntar relatos de desigual calidad, pero precisamente por eso (entre otras cosas) resultan tan atractivas, entretenidas y útiles para edificar el espíritu. En sus mil páginas cabe casi todo, vijs, vurdalaks, horlas y carmillas, Stokers, Bensons, Quinns y Smiths, notas históricas y reflexiones literarias, y sobre todo y ante todo, terror y escalofrío, aventura y esperpento.

Estos cuatro libros, si se leen contemporáneamente, producen un extraño efecto. Las informaciones, reflexiones y apuntes de unos y otros se sobreponen, se cruzan, se funden y complementan, se ratifican y refuerzan entre sí, aportando veracidad a todas y cada una de las narraciones, ya sean estas históricas o literarias. Se crea una mitología viva en en la que el vampiro y sus múltiples manifestaciones existen todavía, una mitología que nos da la esperanza de que una segunda existencia, desde la sombra y la frialdad de la tumba, aún es posible.

Vamp2Segunda sección: cosas del amor, del sexo y de la procreación.

Esta selección procede directamente de uno de uno de esos artículos académicos que he mencionado al principio. El libro de Yitschak Sefati “Canciones de amor de la literatura sumeria” (Love Songs in Sumerian Literature) presenta la edición, traducción y comentario de las composiciones sumerias que narran los amores, encuentros sexuales, cortejos y esponsalicios varios entre la diosa Inanna y su novio de toda la vida Dumuzi. El diccionario de Boggione y Casalegno Dizionario del lessico erotico (libro iluminante y divertido como pocos), por su parte, ofrece un abecedario de la terminología sexual y de las cosas del fornicio empleada en la literatura italiana moderna y contemporánea, mientras el estudio de Adams sobre el vocabulario sexual latino Il vocabolario del sesso a Roma (The Latin Sexual Vocabulary, 1990) resulta más rígido y académico en su tratamiento del tema.

Vamp3Tercera sección: varia.

*Rapidito, que ya es viernes.*

Leer a Piero Camporesi es siempre una delicia, sus libros muestran un equilibrio envidiable entre dato histórico y estilo literario, y sería capaz de conseguir que le interesasen a usted las materias más abstrusas e incomprensibles. En este I balsami di Venere, Camporesi repasa las sustancias utilizadas principalmente en la Europa moderna de los siglos XVI y XVII para rejuvenecer, vivificar, y estimular los apetitos de la carne (cosas que a todos ustedes, como a mí, les interesan). Los otros dos libros que aparecen en la fotografía tocan esas viejas filias nuestras, la ilustración anatómica (Human Anatomy), por un lado, y las experiencias de poseídos y endemoniados (ojo, en este caso en el mundo hebreo de los siglos XVI y XVII), por otro.

Y ahora que ya han echado una ojeada a este pequeño universo nuestro contenido entre cuatro paredes y sepulto en el polvo, ya podrán dormir tranquilos. ¿O no?

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Adams, J. N. Il vocabolario del sesso a Roma. Traducción de Maria Laetitia Riccio Coletti y Enrico Riccio. Lecce: Argo; 1996 (1ª ed. 1990).

Boggione, V.; Casalegno. G. Dizionario del lessico erotico. Torino: UTET; 2004.

Braccini, T. Prima di Dracula. Archeologia del vampiro. Bologna: Il Mulino; 2011

Camporesi, P. I balsami di Venere. Milano: Garzanti; 1989.

Cazacu, M. Dracula. La vera storia di Vlad III l’Impalatore. Traducción de M. Basile. Milano: Mondadori; 2006 (1ª ed. 2004).

Chayes, J. H. Posseduti ed esorcisti nel mondo ebraico. Traducción de Laura Rescio. Torino: Bollati Boringhieri; 2010 (1ª ed. 2003)

McNarlly, R. T.; Florescu, R. Alla ricerca di Dracula. Milano: Sugar; 1973 (1ª ed. 1972)

Pueden ojear la versión inglesa revisada de 1994, con portada de Edward Gorey, aquí.

Pilo, G.; Fusco, S. (eds) Storie di vampiri. Roma: Newton Compton; 1994.

Sefati, Y. Love Songs in Sumerian Literature. Rāmat-Gan: Bar-Ilan University Press; 1998.

J. S. Le Fanu, Sueños de sombra y humo; Reminiscencias de un soltero

Siempre que mi mente se acerca a la contemplación del Creador, la horrible e inefable idea de la eternidad y de la infinitud me oprime y me enloquece; me echo atrás, asustado, confundido, aterrorizado. Se lo digo a usted, Doctor —, si quieren salvarme tendrán que hacerlo con otros medios. La idea del Creador me resulta intolerable, mi mente no puede soportarlo. (El vigilante; traducción de Couto)

dreamsshadowandsmoke1En 2014 se cumplían dos siglos del nacimiento de Sheridan Le Fanu, autor sin cuya escritura no se entendería buena parte de la producción literaria en torno a lo fantasmal, lo extraño y lo terrorífico. La editorial dublinesa The Swan River Press, fiel a sus filias, le rindió homenaje como mejor sabe hacerlo: con la cuidadosa edición de dos libros (Dreams of Shadow and Smoke y Reminiscences of a Bachelor), y la publicación de diversos artículos sobre su obra en los números 3 y 4 de la revista de literatura fantástica The Green Book.

“Sueños de sombra y humo. Historias para J. S. Le Fanu” (Dreams of Shadow and Smoke. Stories for J. S. Le Fanu) reúne una decena de relatos en los que varios autores se dejan poseer por las creaciones literarias del dublinés (algunos de estos autores, por cierto, como Mark Valentine y Brian J. Showers, ya han sido objeto de discusión en este blog). “Té verde”, “La profecía de Cloostedd”, “El niño que se fue con las hadas”, “Historias de fantasmas de Chapelizod”, “Relato de ciertos sucesos extraños en la calle Aungier” o “El espectro de Madame Crawl” inspiran atmósferas vibrantes propensas a las influencias fantasmagóricas, espacios arquitectónicos poseídos, e imponentes presencias feéricas. El resultado ofrece tanto lecturas contemporáneas de los motivos lefanuianos (la culpa que persigue a un criminal pedófilo en “Ecos”), como desarrollos narrativos más clásicos (las leyendas ligadas al paisaje irlandés de “Tres cuentos de un townland[1]; el mundo expectante al otro lado del velo de “Deja que las palabras te lleven” o “Princesa en la autopista”). Como admiten los editores Jim Rockhill y Brian J. Showers, “Sueños de sombra y humo” es un verdadero ejercicio de afecto y admiración, manifiesto incluso en la fecha de publicación del volumen, que vio la luz el 28 de agosto de 2014, en exacta coincidencia con el bicentenario de Le Fanu. Desde la sobrecubierta, la máscara mortuoria del autor parece agradecer el gesto mientras sus contornos blanquecinos se disuelven en los sueños soñados por sus descendientes literarios.

reminiscencesbachelor“Reminiscencias de un soltero” (Reminiscences of a Bachelor), por su parte, recoge dos relatos de Le Fanu: la primera versión de “El vigilante” (The Watcher, 1847, posteriormente publicado en las antologías Ghost Stories and Tales of Mystery, y, bajo el título The Familiar, en In A Glass Darkly); y el ovidado “La novia fatal” (The Fatal Bride. 1848), ambos editados originalmente en la Dublin University Magazine. Si bien “El vigilante” explora una temática sobrenatural, frente a “La novia fatal”, que se alimenta del honor mancillado y de los amores fatídicos, ambas historias son acomunadas del personaje del soltero, un septuagenario que rescata desde el fondo de su memoria estas dos historias de la sociedad dublinesa de las que fue testigo directo. En dos artículos que sirven de epílogo al libro, Rockhill y Showers, además de trazar las biografías de estos dos relatos, resaltan la capacidad de Le Fanu para adaptar “El vigilante” al perfil del narrador (el soltero en este Reminiscences; el Dr. Hesselius en In a Glass Darkly) y, con ello, enfatizar aspectos argumentales y narrativos distintos.

Dreams of Shadow and Smoke y Reminiscences of a Bachelor son regalos para cualquier amante de Sheridan Le Fanu, pretextos ideales para acercarse por primera vez a este autor, y oportunidad impagable de revivir oscuridades pretéritas.

Relatos contenidos en Dreams of Shadow and Smoke

Mark Valentine, “Té de algas” (Seaweed Tea)

Angela Slatter, “Deja que las palabras te lleven” (Let the Words Take You)

Brian J. Showers, “Algunas casas: una reflexión” (Some Houses — A Rumination)

Martin Hayes, “Ecos” (Echoes)

Sarah LeFanu, “La historia de Alicia Harker” (Alicia Harker’s Story)

Derek John, “Tres cuentos de un townland” (Three Tales from a Townland)

Lynda E. Rucker, “La parcela de la esquina” (The Corner Lot)

Gavin Selerie, “Rito de posesión” (Rite of Possession)

Emma Darwin, “Un frío vehículo para lo maravilloso” (A Cold Vehicle for the Marvellous)

Peter Bell, “Princesa en la autopista” (Princess on the Highway)

Relatos contenidos en Reminiscences of a Bachelor

Joseph Sheridan Le Fanu, The Watcher

Joseph Sheridan Le Fanu, The Fatal Bride

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Rockhill, J.; Showers, B. J. (eds), Dreams of Shadow and Smoke. Stories for J. S. Le Fanu. Dublin: The Swan River Press; 2014.

Le Fanu, J. S. Reminiscences of a Bachelor. Dublin: The Swan River Press; 2014.

[1] El término “townland” designa cada una de las pequeñas unidades geográficas en las que se divide el territorio irlandés.