Archive for the ‘ Literatura inglesa ’ Category

Roger Luckhurst, La maldición de la momia. La verdadera historia de una fantasía oscura

Mummy

Dr. Muller: Devuélvalo. Entiérrelo donde lo encontró. Usted ha leído la maldición. ¿Se atreve a desafiarla?

Joseph: En beneficio de la ciencia. Aun si creyese en la maldición, seguiría con mi labor para el museo. Regrese conmigo y juntos examinaremos este gran hallazgo.

Dr. Muller: No puedo sancionar este acto de sacrilegio con mi presencia.

(La momia, 1932).

Si hay algo que nuestro imaginario colectivo asocie estrecha e indisolublemente con el antiguo Egipto, más allá de momias, arqueólogos, y pirámides, eso es el concepto de maldición. Maldiciones que se remontan al alba de los tiempos, antiguas como el mundo, y que prometen azotar a saqueadores de tumbas y profanadores del sueño fúnebre con desgracias y muerte terrible. Y, sin embargo, la Historia se empeña en contarnos una historia bien distinta. En el colosal estudio The Mummy’s Curse. The True History of a Dark Fantasy (libro que recomendamos desde ya), el profesor de literatura Roger Luckhurst desmitifica el presunto origen ancestral de la idea de maldición post-mortem para desvelar sus orígenes victorianos. El resultado es un viaje fascinante, bello y aterrador que, partiendo del desierto del Valle de los Reyes, llega a los expositores del Museo Británico y al corazón mismo del Imperio. Reconstruye con paciencia artesana los procesos por los que un rumor (un rumor que, en el fondo, refleja un sentir profundo, un miedo inconsciente) consigue convertirse en realidad, modificando radicalmente la percepción del pasado.

Egyptian Hall

El tristemente desaparecido Egyptian Hall en Piccadilly, Londres.

Partiendo del descubrimiento y apertura de la tumba de[1] Tutankhamon en 1923, fuente de la maldición faraónica por antonomasia, Luckhurst retrocede en el tiempo e inicia su análisis con dos momias “victorianas” y sus respectivas maldiciones. Ahí tenemos, por un lado, al cuerpo embalsamado de la sacerdotisa de Amen-Ra, la “momia infausta” (The Unlucky Mummy), responsable no sólo de las calamidades padecidas por su propietario Sir Thomas Douglas Murray, sino de muchas otras adversidades (¡incluido el hundimiento del Titanic!); y, por otro, al sarcófago de Nesmin, que regaló al señor Walter Herbert Ingram otras tantas desventuras. Dos casos ejemplares que sirven a Luckhurst para desvelar ese extraño proceso que transformó el inicial interés popular y lúdico por las curiosidades orientalizantes y los ambientes egipcios en miedo creciente y perpetua sensación de amenaza. Un proceso que culminará, para fortuna de los amantes del terror, con la forja del concepto de la maldición egipcia. El cambio de tornas que experimenta el colonialismo británico hacia el final del siglo XIX, y en concreto  la mutación de las relaciones del Imperio Británico con Egipto (que, de combatir victoriosamente los ejércitos napoleónicos en tierras nilóticas, pasa a sufrir humillantes derrotas a manos de los nativos),  junto a una consciencia más o menos velada de los desmanes y transgresiones que el Imperio perpetraba en las colonias en general, y en Oriente en particular, crea un caldo de cultivo propicio al mito de la némesis y de la maldición.

 

Examination of a mummy

Socializando, o cómo no respetar ni a los muertos. “Examen d’une momie. Une prêtresse d’Ammon”, de Paul Philippoteaux (ca.1891)

A este caldo ya de por sí sustancioso se añaden otros suculentos ingredientes. El contexto industrial y capitalista fomentó el hambre por consumir y exhibir, lo que derivó en actividades de pillaje y saqueo constante: no era infrecuente que militares, diplomáticos y aventureros de todo tipo adquiriesen para su propio consumo o para la venta a terceros todo tipo de objetos, incluidos cadáveres momificados, enteros o troceados, que acabaron por engrosar las colecciones privadas de los súbditos del Imperio. Para sorpresa del lector, Luckhurst nos descubre que nuestra bien amada maldición faraónica no es sino la derivación colonial de la tradición de las maldiciones familiares transmitidas de generación en generación, tan queridas por los linajes británicos y cultivadas con esmero a lo largo y ancho de sus abigarrados árboles genealógicos.

Unlucky mummy

Preste atención a este sarcófago. Obsérvelo con detenimiento. ¿Le gusta? ¿Sí? Felicidades, ahora está usted maldito. EA 22542 o “The Unlucky Mummy”, British Museum (Londres).

En definitiva, La maldición de la momia es un excelente ejemplo de historiografía anglosajona, capaz de desplegar una profunda erudición sin aburrir ni abrumar. El estudio de Luckhurst cubre aspectos de historia política, militar y social, de ocio, ocultismo, consumismo, estética, arqueología, y literatura fantástica. Personajes del calibre de Rider Haggard, Blavatsky, Wallis Budge, Algernon Blackwood, Conan Doyle y Richard Marsh (entre muchos otros) protagonizan encuentros y desencuentros con antigüedades egipcias, malas vibraciones, y rumores maléficos. Puesto que a día de hoy resulta complicado hacerse con una momia maldita, este libro les ofrece una alternativa asequible.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Luckhurst, R. The Mummy’s Curse. The True History of a Dark Fantasy. Oxford: Oxford University Press; 2012.

[1] En realidad, se trata de una tapa de sarcófago y no de un cuerpo momificado propiamente dicho.

J. S. Le Fanu, Sueños de sombra y humo; Reminiscencias de un soltero

Siempre que mi mente se acerca a la contemplación del Creador, la horrible e inefable idea de la eternidad y de la infinitud me oprime y me enloquece; me echo atrás, asustado, confundido, aterrorizado. Se lo digo a usted, Doctor —, si quieren salvarme tendrán que hacerlo con otros medios. La idea del Creador me resulta intolerable, mi mente no puede soportarlo. (El vigilante; traducción de Couto)

dreamsshadowandsmoke1En 2014 se cumplían dos siglos del nacimiento de Sheridan Le Fanu, autor sin cuya escritura no se entendería buena parte de la producción literaria en torno a lo fantasmal, lo extraño y lo terrorífico. La editorial dublinesa The Swan River Press, fiel a sus filias, le rindió homenaje como mejor sabe hacerlo: con la cuidadosa edición de dos libros (Dreams of Shadow and Smoke y Reminiscences of a Bachelor), y la publicación de diversos artículos sobre su obra en los números 3 y 4 de la revista de literatura fantástica The Green Book.

“Sueños de sombra y humo. Historias para J. S. Le Fanu” (Dreams of Shadow and Smoke. Stories for J. S. Le Fanu) reúne una decena de relatos en los que varios autores se dejan poseer por las creaciones literarias del dublinés (algunos de estos autores, por cierto, como Mark Valentine y Brian J. Showers, ya han sido objeto de discusión en este blog). “Té verde”, “La profecía de Cloostedd”, “El niño que se fue con las hadas”, “Historias de fantasmas de Chapelizod”, “Relato de ciertos sucesos extraños en la calle Aungier” o “El espectro de Madame Crawl” inspiran atmósferas vibrantes propensas a las influencias fantasmagóricas, espacios arquitectónicos poseídos, e imponentes presencias feéricas. El resultado ofrece tanto lecturas contemporáneas de los motivos lefanuianos (la culpa que persigue a un criminal pedófilo en “Ecos”), como desarrollos narrativos más clásicos (las leyendas ligadas al paisaje irlandés de “Tres cuentos de un townland[1]; el mundo expectante al otro lado del velo de “Deja que las palabras te lleven” o “Princesa en la autopista”). Como admiten los editores Jim Rockhill y Brian J. Showers, “Sueños de sombra y humo” es un verdadero ejercicio de afecto y admiración, manifiesto incluso en la fecha de publicación del volumen, que vio la luz el 28 de agosto de 2014, en exacta coincidencia con el bicentenario de Le Fanu. Desde la sobrecubierta, la máscara mortuoria del autor parece agradecer el gesto mientras sus contornos blanquecinos se disuelven en los sueños soñados por sus descendientes literarios.

reminiscencesbachelor“Reminiscencias de un soltero” (Reminiscences of a Bachelor), por su parte, recoge dos relatos de Le Fanu: la primera versión de “El vigilante” (The Watcher, 1847, posteriormente publicado en las antologías Ghost Stories and Tales of Mystery, y, bajo el título The Familiar, en In A Glass Darkly); y el ovidado “La novia fatal” (The Fatal Bride. 1848), ambos editados originalmente en la Dublin University Magazine. Si bien “El vigilante” explora una temática sobrenatural, frente a “La novia fatal”, que se alimenta del honor mancillado y de los amores fatídicos, ambas historias son acomunadas del personaje del soltero, un septuagenario que rescata desde el fondo de su memoria estas dos historias de la sociedad dublinesa de las que fue testigo directo. En dos artículos que sirven de epílogo al libro, Rockhill y Showers, además de trazar las biografías de estos dos relatos, resaltan la capacidad de Le Fanu para adaptar “El vigilante” al perfil del narrador (el soltero en este Reminiscences; el Dr. Hesselius en In a Glass Darkly) y, con ello, enfatizar aspectos argumentales y narrativos distintos.

Dreams of Shadow and Smoke y Reminiscences of a Bachelor son regalos para cualquier amante de Sheridan Le Fanu, pretextos ideales para acercarse por primera vez a este autor, y oportunidad impagable de revivir oscuridades pretéritas.

Relatos contenidos en Dreams of Shadow and Smoke

Mark Valentine, “Té de algas” (Seaweed Tea)

Angela Slatter, “Deja que las palabras te lleven” (Let the Words Take You)

Brian J. Showers, “Algunas casas: una reflexión” (Some Houses — A Rumination)

Martin Hayes, “Ecos” (Echoes)

Sarah LeFanu, “La historia de Alicia Harker” (Alicia Harker’s Story)

Derek John, “Tres cuentos de un townland” (Three Tales from a Townland)

Lynda E. Rucker, “La parcela de la esquina” (The Corner Lot)

Gavin Selerie, “Rito de posesión” (Rite of Possession)

Emma Darwin, “Un frío vehículo para lo maravilloso” (A Cold Vehicle for the Marvellous)

Peter Bell, “Princesa en la autopista” (Princess on the Highway)

Relatos contenidos en Reminiscences of a Bachelor

Joseph Sheridan Le Fanu, The Watcher

Joseph Sheridan Le Fanu, The Fatal Bride

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Rockhill, J.; Showers, B. J. (eds), Dreams of Shadow and Smoke. Stories for J. S. Le Fanu. Dublin: The Swan River Press; 2014.

Le Fanu, J. S. Reminiscences of a Bachelor. Dublin: The Swan River Press; 2014.

[1] El término “townland” designa cada una de las pequeñas unidades geográficas en las que se divide el territorio irlandés.

En15: Infiernos y laberintos. Cuatro libros para perderse

En2015Por fin ha llegado el invierno, ese invierno real, feroz y helado de tormentas y neviscas que tanto amamos, a EnLaListaNegra. Y con el frío, ya se sabe, se incrementa el número de horas, ya de por sí altísimo, que pasamos encerrados diariamente entre las cuatro paredes de nuestra biblioteca. Inevitable, pues, que se multiplique también la circulación de libros. De entre todos los volúmenes que flotan a la deriva entre las anotaciones, libretas, fotocopias y demás papelajos que inundan nuestro escritorio, les presentamos cuatro. Cuatro libros que no tienen nada en común, más allá del hecho de que hayan sido elegidos por la misma mano lectora, y que, sin embargo, a poco que uno se pare a reflexionar, muestran al menos cuatro perspectivas geográficas. ¿No se lo creen? Veamos si les convenzo.

Primera parada, el infierno.

El Más Allá, el mundo de los muertos, esa especie de lugar mental en el que moran los despojos espectrales de los difuntos, tiene sus puertas y murallas, sus paredes y calles, lo rodean ríos, lo ocultan montañas. Las cartografías ultramundanas son el objeto de este volumen de estudios titulado “Geografías del otro mundo[1]. Perspectivas comparativas de los espacios sagrados y el más allá” (Geografie del mondo altro. Prospettive comparative sugli spazi sacri e l’aldilà, 2014). En esta veintena de artículos se recorren purgatorios, necrópolis e infiernos, de la Mesopotamia antigua a la Europa del siglo XX, de China a Egipto, de Tíbet a Grecia. Tumbas y monumentos a los muertos revelan la suerte de sus cadavéricos y ultramundanos habitantes, y ni siquiera el tono académico y docto de estos escritos logra restañar el temblor de la maravilla y la horridez.

Al calorcitoHell spa

Segunda parada, Londres y alrededores.

“Zona gris” (Grey Area, 1994), de Will Self. Es esta una recopilación de varios relatos de encargo a los que se añaden otros tantos que Will Self escribió para dar al conjunto la forma de un libro. El resultado son ocho narraciones extrañas profundamente británicas en su forma, fondo y ambientación. Narraciones que se encuadran, por otro lado, en eso que denominan literatura postmoderna, pero que, en realidad, se parece demasiado a la vida real, a sus contradicciones y paranoias, a sus manipulaciones y delirios, y a su vergonzante patetismo cotidiano, como para no denominarlo verismo horror (sí, aunque suene fatalmente sesudo, me lo acabo de inventar). Reza la sinopsis de la contracubierta:

Las historias de esta extraña e inquietante colección incluyen la revelación de las ocho personas que controlan el conjunto de la vida londinense, una visión de pesadilla del barrio de Soho en el que cada camarero es un escritor no publicado, un tour poético por las autopistas británicas, y una noche excitante en casa de una contenciosa pareja.

Tercera parada, el laberinto.

“El espejo en el espejo. Un laberinto” (Der Spiegel im Spiegel. Ein Labyrinth, 1983), de Michael Ende. Quizás recuerden que fue este uno de los títulos que ustedes mismos nos recomendaron con motivo del III Concurso ELLN. Esta primera edición alemana del volumen reproduce varias obras de Edgar Ende, pintor surrealista y padre de Michael, que sirven de inspiración e hilo de Ariadna a este laberinto de relatos (o sueños, o visiones, o melancolías), y que acaban por reflejarse los unos en los otros.

EEEdgar Ende, surrealista

Cuarta parada, la Italia de los años de plomo.

Son pocos los libros de contenido político-social que circulan por la biblioteca de ELLN, por eso “Escritos corsarios” (Scritti corsari, 1975) de Passolini se merece un lugar en la foto. Se trata de una compilación de artículos periodísticos del director que, publicados entre 1973 y 1975 en distintos medios impresos, desprenden olor a bombas, tiroteos, y violencia roja y negra. Son los años de plomo de la política italiana, y Pasolini, desde su trinchera en la izquierda, ataca con igual ferocidad al comunismo burgués y al fascismo. Más allá de que unx pueda estar o no de acuerdo con sus ideas y posturas, lo cierto es que los “Escritos corsarios” ayudan a individuar las raíces pasadas del presente, y si es usted de los que disfrutan de la reflexión política, quizás encuentren en este libro un agarre a sus disquisiciones.

Siendo la lectura la actividad sedentaria por excelencia, se agradece esa paradoja del “viajar leyendo”, del recorrer en la inmovilidad de un sillón los mapas de lo existente y de lo imaginario. Les advertí que estos cuatro libros nos llevarían lejos.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Ende, M. Der Spiegel im Spiegel. Ein LabyrinthStuttgart: Weitbrecht; 1984 [1a ed. 1983].

Pasolini, P. P. Scritti corsari. Milano: Garzanti; 1977 [1a ed 1975].

Self, W. Grey Area. London : Bloomsbury; 2006 [1a ed. 1994].

VVAA Geografie del mondo altro. Prospettive comparative sugli spazi sacri e l’aldilà. Studi e Materiali di Storia delle Religioni 80(1). Roma: Morcelliana; 2014.

[1] La expresión “mondo altro” muestra una ambigüedad intencional: “l’altro mondo” alude, como también sucede en castellano, al “otro mundo”, al mundo de los muertos. “Mondo altro”, sin embargo, enfatiza la noción de alteridad que las realidades espectrales, no humanas, llevan aparejadas. En este sentido, “mondo altro” podría igualmente traducirse como “el mundo diverso”, en oposición a la esfera de los vivos.

Marjorie Bowen, Magia negra

No había ley; no se perseguían los crímenes; la virtud se volvió objeto de burla; muchos conventos se cerraron y abandonaron, y sus ocupantes previos se reincorporaron al mundo que tanto echaban de menos; los pobres eran desheredados, se robaba a los ricos; horrendas y blasfemas procesiones en honor de alguna deidad pagana recorrían cada noche las calles; ni los curas inspiraban respeto, ni el nombre de Dios, temor; la peste avanzaba entre la población aniquilando cientos de personas, cuyos cuerpos eran arrojados al Tíber, y sus espíritus se unían a los demonios que cada noche bailaban en la Campagna al ritmo de las tormentas resonantes.

Las brujas se reunían en los pantanos de la Maremma, y por la noche iban a la ciudad arrastrando tras de sí un vapor gris empapado de fiebre.

Las cuerdas de las campanas empezaron a pudrirse en las Iglesias, mientras las campanas tañían en los campanarios. El oro se herrumbraba en los altares, y los ratones roían las vestiduras de las imágenes sagradas de los santos. (Marjorie Bowen, Magia negra; traducción de Couto)

MBLeer a Marjorie Bowen (1885-1952) siempre nos proporciona un placer intenso, inmune a cualquier intento de descripción reduccionista. Desde el mismo momento, allá por 2013, en que descubrimos a esta escritora británica, le hicimos un hueco de honor no sólo en nuestro panteón literario personal, sino también en nuestro descolorido y polvoriento corazón. En esta ocasión comentamos la inédita en español “Magia negra. Una historia de la ascensión y la caída del Anticristo” (Black Magic. A Tale of the Rise and Fall of the Antichrist), novela histórico-demoníaca de toques folletinescos cuya trama se desarrolla en torno a la eterna lucha entre el bien y el mal (o entre Dios y el Diablo), con el mal como ganador (casi) absoluto. Bowen no escatima en elementos propios de ese género tan británico que fue la “sensation novel”: magia negra, corrupción, asesinato y ansias de poder, complots políticos, identidades ocultas, traiciones, envenenamientos, amores prohibidos, brujería, y mujeres perversas, todo ello situado en un punto impreciso de la Baja Edad Media, con el imperio romano-germánico, las cruzadas y la Roma papal como escenarios.

Signorelli-AnticristoProtagonizan esta historia dos figuras principales, Theirry de Dendermonde y Dirk Renswoude, cuyos destinos se entrecruzan fortuitamente cuando Theirry acompaña al noble Balthasar de Courtrai en visita a Maese Dirk. Al descubrir que ambos comparten un mismo apetito por el conocimiento oscuro, deciden emprender juntos el camino del maligno y recorrer Europa en un inusual y herético viaje de estudios. Si Theirry se presenta a lo largo de las dos partes de la novela como un ser voluble que se debate entre la necesidad de placar sus ansias de conocimiento prohibido, y el deseo de darse a los amores algodonosos y purísimos, Dirk muestra un tesón implacable en la persecución de sus objetivos. Libre de todo escrúpulo, desnudo de moral, y desprovisto de cualquier vestigio de falso puritanismo, terminará por erigirse papa e instaurar el reino del Anticristo en el corazón de Roma. Un indudable poso de homoerotismo trufa la novela; la naturaleza y razón de ser de esa atracción entre Dirk y Theirry, que ya se intuye a lo largo de las páginas, se revelará abiertamente al final de la larga narración.

Una de las primeras novelas de Marjorie Bowen (la escribiría con 24 años), “Magia negra” carece de ese poso fantástico, cruel y triste que tanto amamos en sus relatos, aun cuando la historia no defrauda si se toma como lo es, un pastiche de romanticismo, misterio, y literatura gótica, excesivo y artificioso. Ya lo dijo Graham Greene en una entrevista que concedió a The Paris Review allá por el año 53:

Le estoy muy agradecido a Marjorie Bowen. (…) [Victor Sawdon] Pritchett dijo que Turgenev había sido su mayor influencia; otros autores citaban a fulano o a mengano. Yo elegí a Marjorie Bowen porque, como le he dicho, no creo que los libros que uno lee de adulto te influencien como escritor. (…) Libros como los de Marjorie Bowen, sin embargo, si se leen a una edad temprana, sí que influencian a uno considerablemente.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Bowen, M. Black Magic. A Tale of the Rise and Fall of the Antichrist. London: Alston Rivers Ltd.; 1909.

En píldora: George y Weedon Grossmith, Diario de un don nadie

Diary_of_a_Nobody_2Lupin, como el señor Huttle, tenía ideas originales y a veces maravillosas, pero precisamente esas ideas son muy peligrosas. Convierten a los hombres en extremadamente ricos o extremadamente pobres. Construyen hombres o los destruyen. Siempre he sentido que la gente que vive una vida simple y poco sofisticada es más feliz. Creo que yo soy feliz porque no soy ambicioso. De alguna manera, siento que Lupin, desde que está con el señor Perkupp, se ha contentado con sentar la cabeza y con seguir los pasos de su padre. Esto es un alivio. (Diario de un don nadie; traducción de Couto).

Diary of a nobody (1892), escrito por George Grossmith, ilustrado por su hermano Weedon y originalmente publicado en entregas en la revista Punch durante los años 1888 y 1889, es nuestra lectura humorística recomendada para el verano. A través del diario de Charles Pooter, el “don nadie” que representa la clase media decimonónica inglesa, Grossmith dibuja un panorama social entre lo hilarante y lo embarazoso.

Weedon-and-George-GrossmithDos Grossmith por el precio de uno.

Los Pooter son un matrimonio de mediana edad que conduce una vida acomodada pero comedida basada en el ahorro, la rutina, y los gustos simples. Su incapacidad empachada de moverse en lo que ellos consideran las “altas esferas” de la metrópolis, sin embargo, hace que sus escasos intentos de codearse con la flor y nata de la sociedad londinense terminen en sonoro bochorno. En su diario, con la flema que ya es marca británica, Charles Pooter nos cuenta las peripecias de su vida cotidiana, su trabajo como empleado en la firma Perkupp, la vida doméstica con su esposa Carrie, con la servidumbre y con sus amigos Cummings and Gowing, los encontronazos con personajes del vecindario, su incursión en experimentos espiritistas, y la relación con su hijo Lupin, quien representa una nueva generación cuyos valores se basan en las ganancias rápidas, el riesgo en la inversión, la vida frenética, y los gustos caros.

Diario de un don nadie: su dosis veraniega de humor en píldora. Eficacia probada.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Grossmith, G.; Grossmith, W. Diary of a Nobody. London: J. W. Arrowsmith; 1892.

Grossmith, G.; Grossmith, W. Diario de un don nadie. Traducción de Eduardo Iriarte. Barcelona: Edhasa; 2002.

Grossmith, G.; Grossmith, W. Diario de un don nadie. Traducción de Íñigo Jáuregui. Madrid: Nórdica; 2012.

Perfil de George Grossmith (1847-1912) en Wikipedia.

Perfil de Weedon Grossmith (1854-1919) en Wikipedia.

Amelia B. Edwards, Una noche en los límites de la Selva Negra

“Creo, mi adorada” dijo el caballero mientras miraba la querida cabeza que se apoyaba en su mano, “creo que, en una hora como esta, contigo junto a mí, me encantaría morir” (La víspera de Todos los Santos; traducción de Couto).

Amelia B EdwardsHace tan solo una semana se cumplían 183 años del nacimiento de Amelia B. Edwards (1831-1892), exploradora del Nilo, conversa a la Egiptología, y gran dama de la literatura victoriana de corte gótico y ambientación funesta. Poco conocida en traducción al español a pesar de que su “The phantom coach” se haya incluido en diversas antologías de relatos de fantasmas, hemos decidido dedicarle espacio y atención a “Una noche en los límites de la Selva Negra” (A Night on the Borders of the Black Forest, 1874), colección de estampas fantasmagóricas que prepara el camino a las lecturas veraniegas.

Abre el volumen el relato que da título al volumen. “Una noche en los límites de la Selva Negra” está ambientado en el sur de Alemania (Heidelberg y alrededores, para más señas, primera señal de peligro). Dos gayos muchachos, el uno inglés decimonónico que recorre a pie las Europas del Grand Tour, el otro, alemán enamorado que va a visitar a su novieta, se encuentran en los caminos boscosos y deciden hacer parte del recorrido en compañía. Llegada la noche y encontrando únicamente para su reposo una solitaria granja en medio de la nada, deciden pernoctar en ella, para lo que pedirán asilo a los campesinos que la habitan. Pero ¡ay! esos labriegos malvados y avariciosos les tienen preparada una buena sorpresa. Esta primera historia provoca escasos escalofríos, me temo, pero afortunadamente Edwards nos proporciona un crescendo de fantasmales presencias en los relatos sucesivos.

HeidelbergHeidelberg = peligro.

“La historia de Salomé” despliega una potencia atmosférica digna de su tiempo. En Venecia, durante un viaje, Coventry Turnour confiesa estar enamorado de la hija de un comerciante de objetos orientales judío a su amigo Harcourt Blunt. Esa infatuación dura bien poco, y pasado un año, y encontrándose Bluntde nuevo en Venecia, decide regresar a la tienda del judío para, una vez más, arañar con la mirada los encantos de Salomé. Pero su búsqueda resulta infructuosa: el negocio ya no existe, por lo que no le queda más remedio que pasar los días de solaz recorriendo los canales de Venecia en una góndola. Cierto día el gondoliere propone llevarlo al cementerio judío. Recorriendo las bellezas melancólicas de la ciudad de los muertos, se encuentra con ella, con Salomé, quien, pálida y hermosa en su traje negro, permanece erguida junto a una tumba en la que figura una inscripción hebrea. Blunt regresará al lugar en días sucesivos hasta que la exangüe muchacha se decida a hablarle y le pida, oh misterio, rezar una plegaria cristiana y poner una cruz en la misteriosa tumba.

“¡Depositado en la tierra sin una plegaria cristiana, con ritos hebreos, en un santuario hebreo!” (La historia de Salomé; traducción de Couto)

“En el confesionario” despliega toques sensacionalistas nada despreciables. En Rheinfelden (Suiza), un (otro) viajero fisgón merodea por el pueblo y decide entrar en la iglesia. Curioseando, abre la puerta de un antiguo confesionario que cree vacío, y se da de bruces con un cura, pálido, animalesco, perturbado, que lo mira fijamente sin mediar palabra. Balbuceando una disculpa, sale corriendo como perro apaleado (¿y quién no lo haría ante semejante visión?). A continuación busca alojamiento, el dueño de la fonda le recomienda la casa del cura, pero el sacerdote con el que se encuentra no es el joven del confesionario, sino un anciano amable que le desvelará extraños sucesos acaecidos 30 años atrás que incluyen cornificaciones, suplantación de persona y crímenes de sangre (¿no lo sospechan?) en el confesionario.

“La tragedia en el Palazzo Badello” nos traslada a la Roma papal de mediados del siglo XIX: Edwards demuestra, una vez más, su gusto apasionado por la Italia de ruinas y misterios. Hugh Girdlestone se encuentra de luna de miel con su esposa, con la que ocupa las estancias del cuarto piso del Palazzo Bardello. La muerte inesperada y en extrañas circunstancia de su consorte, sin embargo, hace que Girdlestone inicie una investigación personal para descubrir a su asesino (pues se trata de homicidio).

Dio!” balbuceó. “¿Qué es esto?”

Había tirado hacia atrás el cuello del camisón, dejando al descubierto el bello pecho blanco; y allí, justo sobre la región del corazón, como una simple mancha sobre la superficie de mármol puro, se hizo visible un pinchazo minúsculo, un punto tan pequeño, tan insignificante, que si no hubiese sido por la decoloración de un violeta pálido que se extendía alrededor como un halo, probablemente habría pasado desapercibido al ojo.

“¿Qué es esto?” repitió. “¿Qué significa?”

Hugh Girdlestone no medió palabra, sino que, en un pétreo silencio, permaneció con la mirada fija en el punto fatal. Se agachó, lo examinó con más detenimiento, se estremeció, se levantó de nuevo en toda su altura, y más con el movimiento de sus labios que con su aliento, pronunció una única palabra:

“Asesinada”. (La tragedia en el Palazzo Bardello; traducción de Couto)

Foro romanoRoma, ciudad criminal.

“El tren exprés de las cuatro y cuarto” narra otra historia protagonizada por aparecidos. En un vagón de tren, William Langford se topa con John Dwerrihouse, familiar de la casa de los Jelfs a la que curiosamente se dirige el tal William para celebrar la fiesta de Navidad. Dwerrihouse, dirigente de la compañía ferroviaria East Anglia, le informa con detalle sobre sus negocios, proyectos y transacciones. Cuando Langford llega al manor de los Jelfs y cuenta despreocupadamente su encuentro con Dwerrihouse, observa el desconcierto en los presentes: Dwerrihouse lleva meses desaparecido, y se le acusa de haber robado 75000 libras de la compañía ferroviaria.

Las dos historias que cierran el volumen retoman el tema de los amores traicionados. En “La historia de la hermana Johanna”, la narradora, Johanna cuenta en primera persona el compromiso de su hermana Katrina con Ulrich, y la infidelidad que se produce cuanto el hermano de éste, Alois, pintor de profesión, regresa al pueblo y propone a su cuñada que pose para un cuadro religioso. El último relato, “La víspera de Todos los Santos”, echa mano de la ambientación gótica. 1710, región de Auvernia. La joven condesa Marguerite se vio obligada a contraer matrimonio con el decrépito conde de Peyrelade, abandonando para ello a su amor y prometido Chevalier de Fontane, que desapareció poco después y se cree despeñado y muerto. Ahora, con 25 años y ya viuda, Marguerite comparte castillo con su hermano, el Monsieur de Pradines, jugador, calavera y mal tipo que espera poder hacerse con los bienes de su hermana. Un día, un forastero que se ha caído del caballo en una noche de tormenta es trasladado al castillo: oh, destino, el jinete no es sino el Chevalier de Fontane. Monsieur de Pradines, ante la amenaza que este reencuentro supone para su ambicioso proyecto, y habiendo hecho jurar a su hermana de que esta nunca se casaría una segunda vez, hará lo posible por poner trabas a ese posible futuro matrimonio.

Resumiendo: “Una noche en los límites de la Selva Negra” recoge historias marcadas por la noción de viaje, la extrañeza del otro, el paisaje, los encuentros fortuitos, los fantasmas, las traiciones, los amores truncados, los asesinatos, los crímenes. Las narraciones echan mano mayormente de la primera persona, lo que dota de un halo de veracidad a lo contado y a menudo crea una atmósfera de intimidad con el lector. En definitiva, puro siglo XIX victoriano para el degustador de licores y venenos de áspera confección.

Relatos contenidos en el volumen

“Una noche en los límites de la Selva Negra” (A Night on the Borders of the Black Forest)

“La historia de Salomé” (The Story of Salome)

“En el confesionario” (In the Confessional)

“La tragedia en el Palazzo Bordello” (The Tragedy in the Palazzo Bordello)

“El tren exprés de las cuatro y cuarto” (The Four-Fifteen Express)

“La historia de la hermana Johanna” (Sister Johanna’s Story)

“La víspera de Todos los Santos” (All-Saint’s Eve)

Algunos datos editoriales y bibliográficos

Perfil biográfico de Amelia B. Edwards en Wikipedia.

Amelia B. Edwards en Tercera Fundación.

Edwards, A. B. A Night on the Borders of the Black Forest. New York: Frederick A. Stokes Company; 1890 [1a ed. 1874].

Mark Valentine, Diecisiete historias

Fue Stevenson, creo, quien observó más notablemente que ciertos lugares, simplemente, exigen que se cuente una historia sobre ellos. (El tañido de Axholme, p. 89; traducción de Couto)

seventeenstories1No es la primera vez que Mark Valentine visita EnLaListaNegra. Hace un año comentamos otra antología de sus relatos, Selected Stories, que nos cautivó por sus atmósferas de ensueño y su tendencia a conjurar nostalgias pretéritas. En esta ocasión, con “Diecisiete historias” (Seventeen Stories), Valentine repasa y homenajea muchas de sus filias bibliográficas en un itinerario quíntuple: “Tres detectives singulares”, “Cuatro libros curiosos”, “Tres lugares extraños”, “Tres sociedades insólitas” y “Cuatro figuras atormentadas”. Pese a que los relatos compilados en este volumen ya fueran publicados con anterioridad en muy diversas colecciones (procedimiento editorial, por cierto, que ya es marca de la casa Swan River Press), el resultado es una obra unitaria, con diecisiete caminos que se interconectan en un mapa fascinante de historia anticuaria y literatura.

El peculiar y personalísimo recorrido literario de Mark Valentine inicia con la revivificación de Sherlock Holmes, en una nueva aventura en la que desentrañará un misterio ligado a los fósforos; prosigue con Zaleski, el investigador de lo oculto creado por M. P. Shiel,  en una narración sobre equilibrios políticos internacionales; y se extiende al menos conocido Kala Persad, místico de fuerte carácter orientalizante creado por Headon Hill que, siempre acompañado de su cobra Kalpa, ayudará al personaje de Peter Revery a comprender la reencarnación de antiguos poderes. Homenaje, pues, a las creaciones de ficción de diversos autores anglosajones de género, que se prodiga magnífico y rampante en otros relatos, como “El correo tardío”, que gira en torno a la creación de W. F. Harvey The Beast with Five Fingers (“La bestia con cinco dedos”); o “El premio Proserpina de 1909”.

 Cuando el señor Basil Lamport, único propietario de la Luminous Gamp Company, un negocio muy próspero, falleció al inicio del siglo, dejó una condición bastante sorprendente en su testamento. Ordenó a sus administradores que estableciesen un premio anual, empezando con una cuantía de varios cientos de libras, para el mejor trabajo extenso de ficción de una cierta tradición literaria. Era su objetivo premiar al autor de aquel libro que con mayor maestría penetrase en la oscuridad para reemerger con algo de luz, por lo que lo denominó el Premio Proserpina. (El premio Proserpina de 1909, p. 37; traducción de Couto)

Este peculiar concurso literario, que premia al libro que haya seguido más fielmente la estela creativa de Edward Bulwer-Lytton, encuentra entre los nominados del año 1909 las novelas (¡atención!), Jimbo de Algernon Blackwood, Black Magic de Marjorie Bowen, The Ghosts Pirates de Hope Hodgson, The Lady of the Shroud de Bram Stoker; Asmat, or The Secret Names de ‘Sabazeus’, y The Isle of Lies de M. P. Shiel. No les quepa duda que será la obra del misterioso Sabazeus la que les depare a los miembros del jurado más de una sorpresa desagradable.

AffrescoEn la tradición anticuaria de M. R. James, Valentine urde historias sobre manuscritos medievales y las Revelaciones de San Juan (Un apocalipsis incompleto); desvela la fortuna de una de las treinta monedas de Judas (El imperial de Antioquía),  o el destino cuasi mitológico de una desaparecida semiconsonante del inglés medieval (Yogh). Y a menudo la literatura se mezcla con paisajes y lugares remotos, nauseabundos a veces, otras, sugestivos. Desde Trieste, donde el espíritu de la ciudad se manifiesta como una especie de supraconciencia flotante capaz de inspirar la obra de autores como James Joyce y Richard Francis Burton (El adivino de Trieste); hasta la isla británica de Axholme (El tañido de Axholme), y las marismas francesas fuente de “la otra sal”, una rara especia sólo atestiguada en crónicas antiguas (La otra sal).

Esto y más les depara este nuevo volumen de cuentos valentinianos, plagado de argumentos ingeniosos, sorprendentes, poéticos, tenebrosos, saturninos, en los que prevalecen los sentidos y las atmósferas en el proceso de construcción narrativa. Aquí y sólo aquí tendrán la oportunidad de visitar la casa de Morfeo, donde se registran, catalogan y almacenan sueños (La casa de Morfeo); sentirán un singular estremecimiento al asistir a la interpretación de la composición musical Second String Quartet, obra de John Ruthven que se creía perdida (Sin instrumentos). E impagable revelación, aprenderán a vengarse de sus enemigos, de todos esos seres humanos espeluznantes que cotidianamente les hacen la vida imposible, con el método “walking the pages”, que consiste en sustituir los nombres de los desgraciados novelescos, víctimas e infaustos personajes de obras literarias, por los de sus adversarios e insufribles iguales (Recorres las páginas).

Diecisiete viajes que merece la pena emprender.

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Relatos contenidos en el volumen

Tres detectives singulares (Three Singular Detectives)
La aventura de la calavera verde (The Adventure of the Green Skull)
El secreto del príncipe Zaleski (Prince Zaleski’s Secret)
El regreso de Kalad Persad (The Return of Kalad Persad)

Cuatro libros curiosos (Four Curious Books)
El premio Proserpina de 1909 (The 1909 Proserpine Prize)
El correo tardío (The Late Post)
Un apocalipsis incompleto (An Incomplete Apocalypse)
El adivino de Trieste (The Seer of Trieste)

Tres lugares extraños (Three Strange Places)
El tañido de Axholme (The Axholme Toll)
La caída del rey de Babilonia (The Fall of the King of Babylon)
La otra sal (The Other Salt)

Tres sociedades insólitas (Three Odd Societies)
La tontina de trece (The Tontine of Thirteen)
La casa de Morfeo (Morpheus House)
Sin instrumentos (Without Instruments)

Cuatro figuras atormentadas (Four Haunted Figures)
Instrumentos para el fuego (Fire Companions)
El imperial de Antioquía (The Antioch Imperial)
Yogh (Yogh)
Recorres las páginas (You Walk the Pages)

Algunos datos editoriales y bibliográficos

Valentine, M. Seventeen Stories. Dublin: The Swan River Press; 2013.

Hill, H. The Divinations of Kala Persad and Other Stories. London: Ward, Lock & Bowden; 1895.