Archive for the ‘ Ocultismo ’ Category

Roger Luckhurst, La maldición de la momia. La verdadera historia de una fantasía oscura

Mummy

Dr. Muller: Devuélvalo. Entiérrelo donde lo encontró. Usted ha leído la maldición. ¿Se atreve a desafiarla?

Joseph: En beneficio de la ciencia. Aun si creyese en la maldición, seguiría con mi labor para el museo. Regrese conmigo y juntos examinaremos este gran hallazgo.

Dr. Muller: No puedo sancionar este acto de sacrilegio con mi presencia.

(La momia, 1932).

Si hay algo que nuestro imaginario colectivo asocie estrecha e indisolublemente con el antiguo Egipto, más allá de momias, arqueólogos, y pirámides, eso es el concepto de maldición. Maldiciones que se remontan al alba de los tiempos, antiguas como el mundo, y que prometen azotar a saqueadores de tumbas y profanadores del sueño fúnebre con desgracias y muerte terrible. Y, sin embargo, la Historia se empeña en contarnos una historia bien distinta. En el colosal estudio The Mummy’s Curse. The True History of a Dark Fantasy (libro que recomendamos desde ya), el profesor de literatura Roger Luckhurst desmitifica el presunto origen ancestral de la idea de maldición post-mortem para desvelar sus orígenes victorianos. El resultado es un viaje fascinante, bello y aterrador que, partiendo del desierto del Valle de los Reyes, llega a los expositores del Museo Británico y al corazón mismo del Imperio. Reconstruye con paciencia artesana los procesos por los que un rumor (un rumor que, en el fondo, refleja un sentir profundo, un miedo inconsciente) consigue convertirse en realidad, modificando radicalmente la percepción del pasado.

Egyptian Hall

El tristemente desaparecido Egyptian Hall en Piccadilly, Londres.

Partiendo del descubrimiento y apertura de la tumba de[1] Tutankhamon en 1923, fuente de la maldición faraónica por antonomasia, Luckhurst retrocede en el tiempo e inicia su análisis con dos momias “victorianas” y sus respectivas maldiciones. Ahí tenemos, por un lado, al cuerpo embalsamado de la sacerdotisa de Amen-Ra, la “momia infausta” (The Unlucky Mummy), responsable no sólo de las calamidades padecidas por su propietario Sir Thomas Douglas Murray, sino de muchas otras adversidades (¡incluido el hundimiento del Titanic!); y, por otro, al sarcófago de Nesmin, que regaló al señor Walter Herbert Ingram otras tantas desventuras. Dos casos ejemplares que sirven a Luckhurst para desvelar ese extraño proceso que transformó el inicial interés popular y lúdico por las curiosidades orientalizantes y los ambientes egipcios en miedo creciente y perpetua sensación de amenaza. Un proceso que culminará, para fortuna de los amantes del terror, con la forja del concepto de la maldición egipcia. El cambio de tornas que experimenta el colonialismo británico hacia el final del siglo XIX, y en concreto  la mutación de las relaciones del Imperio Británico con Egipto (que, de combatir victoriosamente los ejércitos napoleónicos en tierras nilóticas, pasa a sufrir humillantes derrotas a manos de los nativos),  junto a una consciencia más o menos velada de los desmanes y transgresiones que el Imperio perpetraba en las colonias en general, y en Oriente en particular, crea un caldo de cultivo propicio al mito de la némesis y de la maldición.

 

Examination of a mummy

Socializando, o cómo no respetar ni a los muertos. “Examen d’une momie. Une prêtresse d’Ammon”, de Paul Philippoteaux (ca.1891)

A este caldo ya de por sí sustancioso se añaden otros suculentos ingredientes. El contexto industrial y capitalista fomentó el hambre por consumir y exhibir, lo que derivó en actividades de pillaje y saqueo constante: no era infrecuente que militares, diplomáticos y aventureros de todo tipo adquiriesen para su propio consumo o para la venta a terceros todo tipo de objetos, incluidos cadáveres momificados, enteros o troceados, que acabaron por engrosar las colecciones privadas de los súbditos del Imperio. Para sorpresa del lector, Luckhurst nos descubre que nuestra bien amada maldición faraónica no es sino la derivación colonial de la tradición de las maldiciones familiares transmitidas de generación en generación, tan queridas por los linajes británicos y cultivadas con esmero a lo largo y ancho de sus abigarrados árboles genealógicos.

Unlucky mummy

Preste atención a este sarcófago. Obsérvelo con detenimiento. ¿Le gusta? ¿Sí? Felicidades, ahora está usted maldito. EA 22542 o “The Unlucky Mummy”, British Museum (Londres).

En definitiva, La maldición de la momia es un excelente ejemplo de historiografía anglosajona, capaz de desplegar una profunda erudición sin aburrir ni abrumar. El estudio de Luckhurst cubre aspectos de historia política, militar y social, de ocio, ocultismo, consumismo, estética, arqueología, y literatura fantástica. Personajes del calibre de Rider Haggard, Blavatsky, Wallis Budge, Algernon Blackwood, Conan Doyle y Richard Marsh (entre muchos otros) protagonizan encuentros y desencuentros con antigüedades egipcias, malas vibraciones, y rumores maléficos. Puesto que a día de hoy resulta complicado hacerse con una momia maldita, este libro les ofrece una alternativa asequible.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Luckhurst, R. The Mummy’s Curse. The True History of a Dark Fantasy. Oxford: Oxford University Press; 2012.

[1] En realidad, se trata de una tapa de sarcófago y no de un cuerpo momificado propiamente dicho.

Deuxième séance noire: EnLaListaNegra responde

SedutaDos años después de haber llevado a cabo la primera séance del blog, gracias a la inestimable colaboración de nuestrxs iniciadxs y muy leídxs seguidorxs, EnLaListaNegra convoca la Deuxième séance noire.

¡Aprovechen la ocasión! En esta SEGUNDA SESIÓN MEDIÚMNICA del blog volveremos a responder a sus preguntas. ¿Su curiosidad sobre la breve historia de este modesto blog no tiene límites? ¿Desean saber qué libros nos gustaría añadir a las estanterías de nuestra fúngica biblioteca? ¿Se preguntan constantemente si tenemos sueños premonitorios, si nos da miedo volar, o si guardamos celosamente algún que otro esqueleto en el armario?

¡No lo olviden! EnLaListaNegra se materializará para ustedes el próximo 8 de febrero de 2015. Una vez más, pueden hacernos llegar sus preguntas desde este mismo momento a través de los canales habituales: Facebook, correo electrónico (batcaver_blog@yahoo.es), Wordpress (sección comentarios de la entrada correspondiente).

Apaguen las luces, siéntense en círculo alrededor de esta mesa virtual, y, cogiéndose las manos, llámennos, invóquennos, y acudiremos.

Esta maravillosa muerte: Robert W. Chambers y El rastreador de personas perdidas

La enfermedad de Lamour; la más rara de todas las enfermedades conocidas; descubierta y descrita por primera vez por Ero S. Lamour, M.D., M.S., F.B.A., M.F.H., en 1861. Sólo se ha observado un único caso. Este caso se describe al completo en el magnífico y monumental trabajo en 16 volúmenes del Dr. Lamour. En pocas palabras, la enfermedad se manifiesta sin causa aparente, y en último caso, se supone fatal. El primer síntoma se manifiesta con la aparición de un débil círculo azulado bajo los ojos, como si en ocasiones el paciente estuviese acostumbrado a fijar demasiado los ojos. A veces, una leve fiebre acompaña dicha manifestación; el pulso y la temperatura varían. El paciente parece gozar de salud excelente, pero tiende a la pérdida de apetito, a la inquietud, y a un repentino sonrojo del rostro. Estos síntomas son seguidos por otros inconfundibles: el paciente se vuelve silencioso a veces; otras, muestra debilidad por las expresiones sentimentales; se sonroja fácilmente; se deprime fácilmente; se sienta durante horas observando a la misma persona; y, si no se le controla, dará muestras de afecto por el sexo opuesto. El síntoma más extraño de todos, sin embargo, es el cambio físico en el paciente, cuyos rasgos y figura, cuando son seguidos por el ojo entrenado del observador, asumne gradualmente la simetría y el encanto de una belleza casi sobrenatural, acompañada a veces por una palidez espiritual que confirma de forma inconfundible la diagnosis y que, cree el Dr. Lamour, presagia la inexorable aproximación de la inmortalidad. (El rastreador de personas perdidas, capítulo 21; traducción de Couto)

ChambersAprovechando el tirón mediático que el sobrecogedor El rey de amarillo está experimentando, no está de más recordar a su autor, Robert W. Chambers (1865-1933), por una obra perteneciente a otro género bien distinto que le valió fama y reconocimiento en su día: la ficción romántica. “El rastreador de personas perdidas” (The Tracer of Lost Persons, 1906) bascula entre la novela y el conjunto de relatos. Aúna casos protagonizados principalmente por personajes vinculados entre sí por lazos de amistad, y acomunados en torno a la figura del Rastreador, Mr. Keen, un detective cómplice, hábil en el disfraz y la charada, y capaz de localizar a cualquier persona en cualquier lugar del mundo.

KEEN & CO.

RASTREADOR DE PERSONAS PERDIDAS

Keen & Co. están preparados para localizar el paradero de cualquier persona sobre la tierra. No se cobrarán honorarios a menos que la persona que se busca sea hallada.

Se compilará formulario con la solicitud.

WESTREL KEEN, Mánager. (El rastreador de personas perdidas, capítulo 1; traducción de Couto)

Las cinco historias entrelazadas muestran amores diversos, siempre protagonizadas por hombres de recursos, en las que las mujeres responden a construcciones idealizadas de ciertos tipos de feminidad. La narración que abre el volumen enfatiza el amor romántico, cuyo tono, argumento y ejecución recuerdan poderosamente a las comedias americanas de los años 30 y 40. De hecho, el personaje de Gatewood, soltero de oro que busca en el sexo opuesto un modelo ideal, bien podría considerarse la versión literaria de un James Stewart o un Cary Grant. La segunda de las historias aboga por los amores de tintes sobrenaturales y atmósferas mistéricas. En ella, el capitán Kenneth Harren muestra síntomas de haberse enamorado de la silueta de una bellísima mujer que se le aparece cual fantasma en los momentos más inesperados. A partir de una fotografía en la que, misteriosa e inexplicablemente, los rasgos de la espectral figura han quedado fijados, el señor Keen conseguirá decodificar, con la ayuda de sus conocimientos criptográficos, un mensaje crucial para la felicidad de Harren[1].

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También hay espacio para los amores de alcahueta, con Mr. Keen transformado en un diestro celestino capaz de urdir una complicada trama de malentendidos para conseguir que el soltero Kerns (amigo de Gatewood) se reencuentre con su amor de juventud. Y, conociendo a Chambers, tampoco podían faltar los amores de ultratumba, exóticos y arrebatadores.

‘Esta maravillosa muerte, este triunfo de la belleza sobre la muerte, era mía. Ella ya nunca volvería a yacer allí sin compañía a través de las soledades del día y de la noche; jamás la dignidad de la Muerte volvería a faltar al tributo exigido por la Vida. Aquí estaba el vigilante designado: yo, que la había encontrado sola en los yermos del mundo, completamente sola en los límites más remotos del mundo, una muchacha, muerta y desprotegida. Y allí, de pie junto a ella, supe que jamás volvería a amar’. (El rastreador de personas perdidas, capítulo 18; traducción de Couto)

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Ambientada en los desiertos de la antigua ciudad egipcia de Sais, la cuarta historia narra el fatídico encuentro de John Templeton Burke con una joven cuyo cuerpo yace incorrupto desde hace milenios en las profundidades de una tumba bajo la arena. ¿Cómo no amar la belleza muerta, cuando el último suspiro ha sido suspendido en labios escarlata que imitan a la perfección la cálida carne? Ah, pero dos desalmados criminales roban el cuerpo de la muchacha, y Burke recurrirá a Keen para localizarles y así poder darles caza. También en este caso, será la pericia egiptológica del Rastreador en el desciframiento de jeroglíficos lo que revelará la verdadera historia de la muchacha muerta, una historia en la que se entremezclan el hipnotismo, la suspensión de la vida, y un puñado de intrigas de faraónica antigüedad.

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La quinta y última historia tiene como protagonista a Victor Carden, el pintor creador de la llamada Carden Girl, modelo femenino de elegancia, belleza, principios morales y resolución vital de la que aspira a enamorarse en su versión de carne y hueso. ¿Quién mejor que el Rastreador para encontrar en la vida real a su personal Chica Carden? Imposible en este caso no tomar a la Carden Girl como una trasposición literaria de la más conocida Gibson Girl.

“El rastreador de personas perdidas”, pues, combina elementos humorísticos, a veces incluso esperpénticos, con componentes misteriosos, un orientalismo de vago regusto decadente, y cierta ligereza alternada con toques oscuros. Es lectura recomendable tanto para el corazón delator y el pecho suspirante, como para el apetito insaciable que haya sido azuzado por el Rey de Amarillo y sus signos funestos.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Chambers, R. W. The Tracer of Lost Persons. Ilustraciones de Edmund Frederick. New York: D. Appleton; 1906.

Perfil biográfico de Robert W. Chambers, Miskatonic University.

 

[1] Este caso se tradujo con el título “El rastreador de personas pedidas y el sello cifrado de Salomón” en la antología Historias de lo oculto.

Libros, listas y regalos: el 2013 en negro

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En este segundo año de vida de EnLaListaNegra, y para ir sentando tradición que nos auguramos duradera, les traemos nuestra lista de lecturas del 2013. Por cuestiones ligadas a fallos de memoria, no están todos lo que son, pero al menos sí son todos los que están, y esperamos que entre ellos encuentren algo que les merezca la pena regalar(se) en estos días navideños.

Hemos leído obras principalmente en inglés, aunque también nos hemos despachado a gusto con libros en alemán, francés, italiano, español, gallego y catalán. Han abundado los volúmenes de relatos, y el horror, el terror, lo sobrenatural y lo gótico han prevalecido como (sub)géneros predilectos. Nuestros autores favoritos personales este año han sido Roberto Arlt, Marjorie Bowen, y Mark Valentine.

Con esta lista la Lista les deja por el momento. Lean, lean mucho, regalen libros, y felices fiestas.

*Volvemos en enero de 2014*

NPG x3428; Marjorie Bowen (Mrs Gabrielle Margaret Vere Long) by Howard CosterMarjorie Bowen: ramilletes de flores y cadáveres descuartizados.

Ficción: novelas y relatos

(1) Amis, Kingsley. The Green Man. London: Vintage Classics; 2004 [1969].

(2) Andreev, L. Los espectros. Barcelona: Acantilado; 2008.

(3) Arlt. R. Los siete locos. Buenos Aires: Editorial Latina, 1929.

(4) Ballard, J. G. The Concrete Island. London: Jonathan Cape, 1974.

(5) Beerbohm, M. Seven Men. London: Heinemann; 1919.

(6) Blackburn, J. Nothing But the Night. Kansas: Valancourt Books, 2012 [1968].

(7) Blackwood, A. The Willows; 1907.

(8) Bowen, M. The Bishop of Hell and Other Stories. London: John Lane, The Bodley Head; 1949.

(9) Bowen, M. Collected Twilight Stories. Oxford: Oxford City Press; 2010.

(10) Bowen, M. The Folding Doors.

(11) Capote, T. Breakfast at Tiffany’s. London: Vintage Books; 1993 [1958].

(12) Carrington, L. La dame ovale. Paris: GLM, 1939.

(13) Charnas, S. Mckee. The Vampire Tapestry. New York: Orb Books; 2008 [1980].

(14) Cunqueiro, Á. Crónicas do Sochantre. Vigo: Galaxia; 2013 [1956].

(15) Cunqueiro, Á. Escola de menciñeiros. Vigo: Galaxia; 2011 [1960].

(16) Cunqueiro, Á. Os outros feirantes. Vigo: Galaxia; 1979.

(17) Díaz, R. Los turistas. Badajoz: El Verano del Cohete; 2013.

(18) Díaz Dufoo, C. Cuentos nerviosos. México: Ballescá, 1901.

(19) Dieste, R. Dos arquivos do trasno. Vigo: Galaxia; 1962 [1926].

(20) Dunbar, O. H. The Long Chamber; 1914.

(21) Eximeno, S. Gas Mask. Ediciones del Cruciforme; 2012.

(22) Flygare-Carlén, E. The Magic Goblet: a Swedish Tale.  Kansas City: Valancourt Books, 2007.

(23) Fortune, D. The Secrets of Dr. Taverner. Noel Douglas, 1926.

(24) Grant, H. The Sea Change and Other Stories. Dublin: The Swan River Press; 2013.

Leonora CarringtonLeonora Carrington, lo bello surrealista.

(25) Hedayat, S. The Blind Owl. Atlanta: Grove Press; 2010.

(26) Perkins, Ch. The Yellow Wallpaper; 1892.

(27) Peské, A. La boîte en os. Paris: Phébus; 1984 [2001].

(28) Poe, E. A. La caída de la Casa Usher. Barcelona: Navona; 2013.

(29) Rolfe, F. “Baron Corvo”. Stories Toto Told Me. London – New York: John Lane, 1898.

(30) Russell, R. B. Ghosts. Dublin: The Swan River Press; 2012.

(31) Sánchez Piñol, A. La pell freda. Barcelona: Edicions La Campana; 2002.

(32) Saul, J. The Sins of the Cities of the Plain, or the Recollections of a Mary-Ann, with Short  Essays on Sodomy and Tribadism. Richmond, VA: Valancourt Books; 2012 [1881].

(33) Scheerbart, P. Die große Revolution. Ein Mondroman. Leipzig – Weimer: Gustav Kiepenheuer Verlag, 1983 [1a ed. 1902].

(34) Schmidt, F. Meister Frantzen Nachrichter alhier in Nürnberg, all sein Richten am Leben, so wohl seine Leibs Straffen, so Er ver Richt, alles hierin Ordentlich beschrieben, aus seinem selbst eigenen Buch abgeschrieben worden. Nürnberg: Lechner; 1801.

(35) Schmitz, O. A. H. Haschisch. Erzählungen. Frankfurt am Main, Südwestdeutscher Verlag, 1902.

(36) Soyka, O. Herr im Spiel. München: Hyperion-Verlag, 1910.

(37) Trefusis, V. Broderie anglaise. Traducción de Umberto Pasti. Milano: La Tartaruga edizioni, 1989.

(38) Valentine, M. Selected Stories. Dublin: The Swan River Press, 2012.

(39) Vilar Bou, J. M. Cuentos inhumanos. Valladolid: Saco de Huesos; 2010.

(40) von Reventlow, F. Tot; 1911.

(41) VVAA. Calabazas en el trastero 6. Valladolid: Saco de Huesos; 2010.

(42) VVAA. Contos estraños nº5: Verbas de Atenea. A Coruña: Contos estraños; 2013.

(43) VVAA. Antología Cuentos para Algernon: Año I; 2013.

(44) Zapponi, B. Gobal. Milano: Longanesi; 1967.

jacksonShirley Jackson sobre todas las cosas.

Ensayo

(45) De Martino, E. Sud e magia. Milano: Feltrinelli, 2002 (1a ed. 1959).

(46) Hanegraff, W. J. (ed). Dictionary of Gnosis and Western Esotericism. Leiden – Boston: Brill; 2006.

(47) King, S. On Writing. A Memoir of the Craft. New York: Pocket Books; 2002 [2000].

(48) Scopelliti, P.; Chaouech, A. Liber Aneguemis. Un antico testo ermetico tra alchimia pratica, esoterismo e magia nera. Milano: Mimesis; 2006.

(49) Symons, A. J. A. The Quest for Corvo. An Experiment in Biography. New York: The Macmillan Company, 1934.

Tebeos, fanzines y miscelánea

(50) Alvarado, M. Livianas. Los ninjas polacos; 2013.

(51) David B. Epiléptico. La ascensión del gran mal. Madrid: Sins Entido; 2009.

(52) Bueno, A. – González, B. La boca del lobo. Mérida: Extremadura Editora Regional: ; 2013

(53) Serafini, L. Codex Seraphinianus. Parma: Franco Maria Ricci; 1981. [Rizzoli; 2006; 2013]

(54) Solís, F. El año que vimos nevar. Bilbao: Astiberri; 2005.

(55) von Goethe, J. W. – González, B. El rey de los elfos. Badajoz: El verano del cohete; 2013.

(56) VVAA. Mambo #2.

Helena-Blavatsky-1875La Blavatsky, de perfil.

Inacabados y parciales

(En su mayoría, libros de relatos que esperan un final de justicia para el 2014.)

(57) Blavatsky, H. P. Nighmare Tales. The Teoshophical Society; 1892

(58) Defoe, D. A General History of the Pyrates. London: T. Warner; 1724.

(59) Devaulx, N. L’auberge Parpillon. Paris: Gallimard; 1984.

(60) Döblin, A. Die Ermordung einer Butterblume. München – Leipzig: Georg Müller; 1913.

(61) Jackson, Sh. Just and Ordinary Day. The Uncollected Stories of Shilrey Jackson. New York: Bantan; 1996.

(62) King, H. Diseases of Virgins. Green Sickness, Chlorosis, and the Problems of Puberty. London: Routledge; 2004.

(63) Machen, A. Dreads and Drolls. London: Martin Secker; 1926.

(64) Ligotti, Th. Grimscribe: His Lives and Works. New York: Jove Books; 1994.

(65) Northcote, A. In Ghostly Company. London: John Lane; 1921.

(66) Onions, O. Widdershins. Kindle Edition; 1911.

(67) VVAA,. The Ironic Fantastic 1. ISMs Press; 2013.

Libros que no hemos podido o/ni querido terminar

(68) Danielewski, M. Z. Casa di foglie. Milano: Mondadori; 2005 [2000]

(69) Di Grado, V. Settanta acrilico, trenta lana. Roma: Edizioni e/o; 2011.

Mirabile capitulum: el Liber aneguemis o cómo fabricar un homúnculo

Busca el árbol llamado mesnurcanam, que es un árbol que aparece de noche y desaparece de día, de modo que nadie pueda verlo; pero quien consigue percibirlo primero ve que de él cuelgan hombres en lugar de frutos y hojas (Liber aneguemis maior § 30; fragmento de una larga prescripción que describe cómo conseguir la rama del mesnurcanam y qué hacer con ella para lograr la invisibilidad).

Liber_AneguemisDe grimorios y libros prohibidos está llena la literatura, el cine y la cultura popular en general. El Necronomicon. El Ciprianillo. La Clavícula de Salomón. El Naturom Demonto de “Evil dead”. Pero también la historia conoce bien esos volúmenes de sapiencias arcanas, y los produce, los atesora y, de vez en cuando, incluso los pare y los deposita en nuestras manos. Este es el caso de la obra que comentamos esta semana: el oscurísimo Liber aneguemis o Libro de las leyes.

Bautizado con múltiples nombres durante el medievo (entre ellos “Libro de la vaca” y “La vaca de Platón”, pues para dotarlo de autoridad se le atribuyó la autoría al filósofo), el Aneguemis es un texto latino de los siglos XII-XIII, resultado de la traducción de un original árabe del siglo IX[1], que circuló con cierto garbo y soltura por distintas bibliotecas de Europa, y del que hasta el célebre mago John Dee, ya en el siglo XVI, poseyó una copia. De la obra se conoce la existencia de alrededor de una docena de manuscritos en Múnich, Oxford, Florencia, y de los que sólo uno (y corríjanme si disponen de más datos al respecto) ha sido publicado en edición moderna. En ese uno, conservado en la Biblioteca Nazionale florentina, se basa esta entrada.

AlquimiaCociendo alquimistas.

¿Qué tiene de abyecto, pecaminoso y transgresor este Liber aneguemis para haber sido criticado e incluso abominado por muchos de aquellos hombres medievales de ciencia? Justamente, que algunos de sus experimentos de magia práctica incitan a transgredir los límites impuestos por la naturaleza, y a crear artificialmente humanoides y criaturas híbridas a partir del cruce de materia orgánica humana y animal. De hecho, el título “Libro de la vaca” deriva del primer experimento incluido en la obra, que revela cómo fabricar un animal racional. Para ello, el mago o iniciado mezclará su semen, todavía templado, con la cantidad equivalente de “piedra del sol”, y con esta mezcla deberá inseminar una vaca u oveja a su elección. Después de haber introducido la mezcla en el interior del animal, untará los genitales de la bestia con la sangre de vaca (si insemina una oveja), o viceversa, y meterá al animal en una casa oscura en la que no penetre el sol. Durante el período de gestación, el forraje de la vaca deberá mezclarse con la sangre de la oveja (o con sangre de vaca, si el animal inseminado fuese una oveja). Mientras tanto, el mago deberá preparar una mezcla de piedra del sol pulverizada, azufre, piedra imán y totohis verde, todo ello mezclado con savia de sauce blanco. Cuando el animal finalmente para, la sustancia informe que expela debe colocarse dentro de esta mezcla para que le crezca la piel. El homúnculo debe permanecer tres días en un contenedor de vidrio o plomo hasta que esté vorazmente hambriento. Entonces, durante siete días, se le dará la sangre de la madre decapitada, lo que hará que la criatura se desarrolle plenamente. La criatura así creada podrá utilizarse ulteriormente como ingrediente mágico: si es decapitado y se le da a beber su sangre a un hombre, este se transformará en vaca u oveja; si se le mantiene en vida durante un año y luego se le introduce en un baño de leche y agua de lluvia, será capaz de predecir aquello que sucede muy lejos.

Y este sólo es el primer de los experimentos.

Cornelis_Pietersz_Bega_AlchemistLa casa patas arriba.

El Liber Aneguemis se divide en dos partes, el liber maior y el liber minor. El maior recoge, como hemos visto, experimentos refinados y abominables al mismo tiempo, pero también revela cómo crear ilusiones ópticas, hacer que se doblen las copas de los árboles, qué hacer para comprender la lengua de los pájaros, y obtener el don de la adivinación a través de la ingesta de bebidas inmundas hechas con carne animal y sangre, cómo transformar un ser humano en mono o cerdo, cómo hacerse invisible, cómo preparar mejunjes para ver espíritus. La mayoría de los procesos descritos toman la forma de destilaciones animales, en las que bestias y criaturas diversas devoran a otras criaturas y de algún modo subliman así, sucesivamente, la materia prodigiosa; destilaciones en las que cadáveres animales y mezclas putrefactas son introducidas dentro de vasos de vidrio y metal, cubiertas de estiércol, y enterradas en la tierra en un proceso químico infame y maravilloso. El minor, indicado para los pocos doctos en materia de alquimia y magia natural, recoge experimentos para construir lámparas mágicas e invocar ilusiones ópticas.

A pesar de que el Liber Aneguemis es una colección de recetas prácticas, y, por tanto, desnuda de consideraciones teóricas, la obra presenta la complejidad de un texto esotérico[2] que presupone que al otro lado de la página se encuentre un lector o lectora con un cierto grado de familiaridad con la filosofía, las ciencias y la magia natural. A este primer obstáculo se unen otros problemas, aquellos derivados de la traducción, de las incomprensiones y malinterpretaciones que ya en aquel lejano siglo XII surgieron al trasladar un texto árabe al latín y al adaptar el contexto a una realidad occidental. Por eso este Liber vaccae, este Kitāb ’an-nawāmis, Neumich y Aneguemis es fascinante y extraño. En su vaga incomprensibilidad les regala todas las novelas y cuentos de terror que todavía no han sido escritos.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Paolo Scopelliti e Abdessattar Chaouech. Liber Aneguemis. Un antico testo ermetico tra alchimia pratica, esoterismo e magia nera. Milano: Mimesis; 2006.

Van der Lugt, M. ‘Abominable mixtures’: The Liber vaccae in the Medieval West, or the Dangers and Attractions of Natural Magic. Traditio 64 (2009), pp. 229-277.


[1] De título Kitāb ’an-nawāmis, que explica la deformación latina aneguemis. La supuesta traducción del griego al árabe fue atribuida a su vez a Hunayn ibn Ishāq, creando así una genealogía de conocimiento que se remontaría a la antigüedad clásica. Tal atribución, sin embargo, es infundada y sirvió únicamente a proporcionar credibilidad al texto.

[2] De hecho, Paolo Scopelliti, editor del manuscrito de Florencia, interpreta la obra en clave alquímico-simbólica, de modo que cada elemento y sustancia que se cita en la preparación de las recetas se correspondería con los mercurios y los azufres de la química filosofal.

Mirabilia en traducción III: David B., Epiléptico. La ascensión del gran mal

epileptic_03Estar vivo y ser humano son condiciones que casi siempre llevan aparejadas enfermedades de nombres pintorescos, a menudo incomprensibles. ¿A qué se refiere David B. con “el gran mal”? Como primera y obvia respuesta estalla un “¡epilepsia!”, la misma epilepsia que da título a la novela gráfica, la “enfermedad sagrada” que tocó el espíritu y ocupó el cuerpo del propio hermano del autor desde la infancia, allá por la década de los 60.

ascension_copertinaPero a medida que se avanza en la umbrosa lectura de la historia, se gana la certeza de que la dolencia  maligna es otra: el “gran mal” radica en los esfuerzos extremos que realizan los padres en la búsqueda de una cura; al objetivo difuso que persiguen, disparando al aire o escondiendo la cabeza en la tierra, sin reconocer que el hijo desea estar enfermo. Como todo niño que no haya sido domesticado por su medio inmediato, Jean-Cristophe es un megalómano que se identifica con Hitler y los grandes dictadores del siglo XX, y que aspira a vivir permanentemente en ese ambiente protegido, controlado, pero también dominante y tiránico, de la infancia.

En esa lucha cotidiana que llega a convertirse en cruzada, los padres arrastran a toda la familia, David B. incluido. De neurocirujanos que se relamen ante la perspectiva de trepanar y rebanar, hasta macrobióticos gurús y magnetizadores, cualquier remedio que permita mantener la esperanza de la recuperación sirve. Los cinco miembros de la familia, convertidos en una única célula enferma, pues, prueban todas las curas imaginables, acupuntura y exorcismo, videncia y astrología. La epilepsia contagia a la familia al completo.

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Este cómic autobiográfico, que recoge en un único volumen los seis álbumes que David B. publicara entre 1996 y 2003 para la editorial L’Association de la que también fuese cofundador, resulta turbador por su subjetividad. Cuenta la historia de la familia, retrotrayéndose aquí y allá a los tiempos de las grandes guerras o rememorando aspectos de la guerra de Argelia; pero muy especialmente, narra el largo proceso decenal en el que David B. aprende a dibujar la enfermedad de su hermano, la de su familia, y la suya propia. Lo hace en blanco y negro, con el mal vestido de monstruo-serpiente que atraviesa el cuerpo del hermano o que escapa por la boca, y sin ahorrarse las crudas referencias al deseo de morir y de matar. En un ambiente laberíntico e irreal preñado de referencias al esoterismo y al fantástico, David B. mantiene conversaciones nocturnas con los fantasmas (el hombre-pájaro, el diablo, la muerte, el gato con chaleco) que pueblan el bosque de Olivet donde la familia reside; sueña y dibuja cruentas batallas; vive en comunas macrobióticas;  se desespera en un dolor sin límites; y, al final, logra poner en imágenes coherentes ese confuso peregrinar por las tierras de la penumbra.

En Epiléptico. La ascensión del gran mal, la epilepsia pone al descubierto la fragilidad y las incertezas de la existencia, y da nombre a un mal que en realidad no lo tiene. El mal es estar vivo. El mal es la desarmante humanidad.

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Algunas notas editoriales y bibliográficas

David B. L’Ascension du haut mal. Vol. 1-6. Paris: L’Association; 1996-2003.

David B. Epiléptico. La ascensión del gran mal. Traducción de Lorenzo Díaz. Madrid: Sins Entido; 2009.

L’association.

Tesoros de EnLaListaNegra II: Libros por docenas

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Comprar libros proporciona un placer sólo parangonable a aquel de leerlos. En la última semana nos hemos manchado las manos de polvo y telarañas en nuestra estacional búsqueda de volúmenes curiosos y de interés para lectores ávidos, lectoras insaciables, y amantes en general de lo viejo y singular.

El resultado de nuestra pesquisa lo encontrarán en la foto que acompaña a este texto. Como ven, poca novela pero mucha historia. Ahí tienen Bushmen in a Victorian World (“Bosquimanos en un mundo victoriano”) de Andrew Bank, que narra la investigación que los británicos y decimonónicos etnólogos llevaron a cabo entre los bosquimanos con el fin de registrar su lengua y cultura; A Guide to the Babylonian and Assyrian Antiquities (“Guía de las antigüedades babilonias y asirias”) del British Museum, antigualla que data de 1908 nada menos; L’apparition du livre de Lucien Febvre y Henri-Jean Martin (un libro sobre el nacimiento del libro, ¿cómo no comprarlo?); Mystiques, spirituels, alchimistes du XVIe siècle allemand, de Alexandre Koyré; o Bodies / Machines, un volumen sobre humanos, máquinas, lo físico y lo espiritual editado por Iwan Rhys Morus, de quien ya les hablamos en otra ocasión (pinchen aquí para leer más).

Por si fuera poco, en un infecto y decadente lugar mitad almacén, mitad morgue libresca,  nos agenciamos unos cuantos catálogos de subastas con maravillosas ilustraciones médicas, anatómicas, orientales, y viajeras. Un poco de historia natural, otro poco de arqueología del Próximo Oriente, combinado con pizcas de gramática y antropología, y voilà la naturaleza de nuestros trofeos al completo.

¿Les gustaría saber más sobre alguno de los libros presentes en la fotografía? Si es así, expresen sus preferencias y desde EnLaListaNegra intentaremos satisfacer su curiosidad.