III Concurso EnLaListaNegra

Rechinan siniestras las cadenas y ululan los espectros furiosos para celebrar nuestras oscuras y ectoplasmáticas Navidades. Como cada año, En La Lista Negra convoca su particular concurso en el que premiamos su fidelidad e inventiva con curiosidades bibliófilas nunca vistas. En esta ocasión, el afortunado o afortunada recibirá en su casa nada más y nada menos que el auténtico marcapáginas cthulhiano, hecho a mano en la más estricta profundidad abisal por una adoradora de los Primigenios, así como el tebeo de la serie italiana Dampyr titulado La casa sull’orlo del mondo, que reinterpreta la maravilla de Hodgson “La casa en el confín de la tierra” (The House on the Borderland).

ELLNIIIRegalos del Más Allá.

Participar es bien sencillo. Sólo deben cumplir los siguientes requisitos:

(1)   Ser seguidores de EnLaListaNegra (bien de nuestra página Facebook, bien de nuestro blog wordpress).

(2) Explicarnos qué libro regalarían a En La Lista Negra y por qué, teniendo en cuenta nuestras filias literarias. Pueden hacernos llegar sus respuestas: (a) escribiendo a la dirección de correo batcaver_blog@yahoo.es; (b) respondiendo con un comentario a esta entrada; (c) escribiendo en nuestro muro de Facebook.

El plazo termina el 28 de diciembre a las 15:00 (hora española).

¡Suerte a todxs!

Edward Lucas White, Lukundoo y otras historias

LukundooLa víspera de su enterramiento hizo que la pusieran en su ataúd, y que se colocase junto al suyo otro exactamente igual. Permaneció encerrado en la habitación toda la noche, se cree que dentro del féretro. Sea como fuere, por la mañana lo sellaron, y no permitió que nadie lo abriese. No se sabe qué metió en su interior (El mensaje de la pizarra; traducción de Couto).

Descubrir la prosa de Edward L. White ha sido un inesperado regalo. Este autor americano, poeta, profesor de instituto y muerto suicida a los 67 años, coronó su epitafio con un mazo de relatos deliciosamente extraños, fuente de inquietud y asombro. Este “Lukundoo y otras historias” (Lukundoo and other stories), aparecido en 1927, recoge nueve historias que se leen con voracidad creciente, y a pesar de que no siempre consigue mantener el nivel en lo que a la resolución de los relatos se refiere, hay que postrarse y admitir que White se ha incorporado con honores a las filas del ejército de olvidados que justifican la existencia de este blog.

En “Lukundoo” se evocan los misterios de la brujería africana. Situada en el contexto de las exploraciones etnográfico-antropológicas, narra el extraño caso de uno de esos exploradores occidentales, Stone, quien sufre una enfermedad semejante al carbunclo en apariencia, pero que afecta mentalmente a quien la padece. Stone, se nos dice, habla con dos voces que se responden la una a la otra, y que, en ocasiones, incluso se sobreponen entre ellas. ¿Aciertan a adivinar por qué? Hemos disfrutado tanto de esta escena que no podemos evitar revelárselo: porque víctima de una maldición de su cuerpo brotan cual si fuesen tumores parlanchines pequeñas cabezas negroides que hablan todas las lenguas del mundo.

Efectismo y originalidad se suceden en los restantes relatos. “El puzle” (The picture puzzle) presenta a unos padres cuya hija ha sido secuestrada, y quienes sólo encuentran solaz a su dolor en el montaje de puzles. Cuando Helen, la madre, adquiere de un peculiar vendedor ambulante un puzle de doble cara, descubre para su sorpresa que, una vez montado, en el lado en el que ella ve el diseño de un anciano barbudo que lleva de la mano a una niña de sorprendente parecido con Amy, su marido sólo distingue un uniforme color azul. Y viceversa: cuando el esposo le da la vuelta al puzle, únicamente él es capaz de reconocer la fachada de una casa a cuya ventana se asoma una Amy de apariencia famélica y demacrada. “El hocico” (The snout) nos abre las puertas a la mansión Eversleigh y a sus animalescos e híbridos inquilinos, mientras “Alfandega 49a” juega con la idea de la premonición y del destino fatal.

“El mensaje de la pizarra” (The message on the slate), uno de nuestros relatos favoritos del volumen, aborda el amor incondicional más allá de la tumba que se prueba fatal a través de la adivinación. Si es cierto que la ignorancia nos hace felices o, cuanto menos, nos vuelve resignados y placa nuestras aspiraciones, este historia lo ratifica. “Amina” emana el perfume mortal de la mítica Persia en forma femenina; “El cinturón de piel de cerdo” (The pig-skin belt) presenta a un cazador siempre armado, expectante y alerta ante una indefinida amenaza brujesca; “La casa de la pesadilla” (The house of the nightmare) habla de coincidencias y extraños sueños; mientras “La isla de la brujería” (Sorcery island) describe una isla cuyos habitantes se comportan como hipnotizados y sujetos a la voluntad de un único líder.

W

White, el ilustre profesor de latín.

Injustamente olvidado (sólo se han traducido al español dos de sus relatos, presentes en distintas ediciones de cuentos de terror hoy descatalogadas), White merecería ocupar unos pocos milímetros de su biblioteca (sí, lector / lectora de este blog, esto va por usted), o unos cuantos kilobytes residuales de su lector de libros electrónicos. Si aman el terror, la ficción extraña, y las maravillas de espanto tanto como nosotros, Edward L. White les hará latir el corazón a ritmo de martillo neumático.

Relatos contenidos en el volumen

Lukundoo

El puzle (The Picture Puzzle)

El hocico (The Snout)

Alfandega 49 A

El mensaje de la pizarra (The Message on the Slate)

Amina

El cinturón de piel de cerdo (The Pig-Skin Belt)

La casa de la pesadilla (The House of the Nightmare)

La isla de la brujería (Sorcery Island)

Algunas notas editoriales y bibliográficas

White, E. L. Lukundoo and Other Stories. New York: George H. Doran Company; 1927.

Sobre el legado de Edward L. White (incluye nota biográfica).

Oct14: de demonios, falsas Babeles, y dinero robado

He aquí la primera remesa de libros que inaugura esta nueva no-era de En La Lista Negra. Octubre es período amadísimo en este blog. Enraizado en el otoño, antecede al mes de muertos, y sus 31 días engullen a pequeños bocados los despojos del verano moribundo. Incluso aquí, en esta ciudad plantada en medio del Mediterráneo desde donde les escribo, vuelven a sentirse los fríos, soplan los primeros vientos, y los síntomas del incipiente resfriado ya se han instalado entre la nariz y los pulmones.

Es tiempo de bebidas calientes, jerséis de lana, y libros.

Libros oct2014bCualquier libro escrito por Mario Liverani es una garantía de rigor, inteligencia, e incluso brillantez. El último volumen publicado por el historiador del Próximo Oriente Antiguo se titula Immaginare Babele. Due secoli di studi sulla città orientale antica, y en sus más de 500 páginas, reconstruye la historiografía del imaginario urbano oriental. Piensen en cómo la mutable sociedad occidental representó las ciudades de Babel, de Assur, de Nínive antes de su descubrimiento, y en cómo se repensaron después de que las primeras excavaciones arqueológicas hubiesen sacado a la luz los huesos de aquellos grandiosos monstruos bíblicos. Con cada generación de estudiosos, con cada nueva corriente teórica, pues, la ciudad antigua se redescubre constantemente, resurge y se eleva bajo formas siempre originales, mutables, dinámicas. Por si teníamos dudas, Liverani nos enseña que no hay verdades absolutas ni pasados inamovibles, sino que la historia se reescribe constantemente.

Lamaštu. An Edition of the Canonical Series of Lamaštu Incantations and Rituals and Related Texts from the Second and First Millennia B.C. es un libro que esperaba desde hace tiempo y que, con toda sinceridad, no esperaba ver publicado. Después de 44 años desde que iniciase su investigación, Walter Farber por fin publica la edición de los textos rituales destinados a someter a esta inquietante figura mesopotámica, cubriendo así casi dos milenios de tradición escrita. Entre lo divino y lo demoníaco, Lamaštu, el monstruoso híbrido que hace gala de una feminidad invertida, consiguió extender su influencia morbosa a Oriente y Occidente. Los amuletos para hacerle frente se cuentan por centenares y siguen apareciendo con cada nueva excavación arqueológica. Sin ser el estudio definitivo que Ella se merece, el volumen de Farber contribuye de forma decisiva a definir los atributos y el recorrido histórico de esta entidad terrible y fascinante.

Libros oct2014dTeniendo en cuenta que Lamaštu siente predilección por las mujeres grávidas y los infantes, no está de más mencionar dos libros de literatura infantil que se han colado este octubre en la Lista. El primero, La famosa invasione degli orsi in Sicilia, de Dino Buzzati, cuenta una historia de enfrentamiento y poder en la que los osos asumen los modos y maneras de los hombres y pagan por ello un alto precio. Las ilustraciones que acompañan el texto, obra del propio Buzzati, superan con creces, a mi modo de ver, la propia narración. El segundo, Emil und die Detektive, de Erich Kästner, es uno de esos libros con historia. Publicado en 1929 e ilustrado por Walter Trier, sobrevivió a la quema nazi (cosa que no sucedería con otros libros de Kästner), lo que contribuyó a que se convirtiese en clásico de la literatura infantil alemana. Es una historia de drogas y robos (en concreto, de adultos que drogan a niños para robarles el dinero), en las que un grupo de infantes unen sus fuerzas para recuperar los cuartos tan vilmente sustraídos.

Libros oct2014aUn último libro y les dejo en paz. Cualquiera que sienta interés por el mundo de la traducción literaria (y diría más, cualquier apasionado de la novela en lengua inglesa), apreciará La voce del testo. L’arte e il mestiere di tradurre de la traductora y profesora Franca Cavagnoli. A través de una serie de fragmentos de géneros diversos y autores dispares que van de los clásicos contemporáneos a los modernos productos de literatura vampírico-juvenil, Cavagnoli expone con suma claridad los problemas a los que se enfrenta el traductor y las técnicas para superarlos. Además de ser un ejemplo sobre cómo hacer didáctica con sencillez y claridad, La voce del testo servirá al lego para apreciar el trabajo que los y las traductores/as realizan.

Dentro de un mes, más. Y si nos echasen de menos, no duden en seguirnos en Facebook.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Buzzati, D. La famosa invasione degli orsi in Sicilia. Milano: Mondadori; 2002 [1a ed. 1945].

Edición en español de La famosa invasión de Sicilia por los osos.

Cavagnoli, F. La voce del testo. L’arte e il mestiere di tradurre. Milano: Feltrinelli; 2012.

Farber, W. Lamaštu. An Edition of the Canonical Series of Lamaštu Incantations and Rituals and Related Texts from the Second and First Millennia B.C. Winona Lake: Eisenbrauns; 2014.

Kästner, E. Emil und die Detektive. Emil und die drei Zwillinge. Hamburg – Zürich: Dressler; 2012 [1a ed. 1929m 1935].

Edición en español de Emilio y los detectives.

Ch-ch-ch-ch-changes en En La Lista Negra

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EnLaListaNegra: llaves y secretos

Si tres meses para, pongamos por caso, escribir una novela (máxime si se trata de una buena novela) se nos antoja un período de tiempo breve, para la vida de un blog, tres meses de silencio equivalen a una lenta agonía de olvido. Aun así, a pesar de esos más de 90 días de ausencia, este su modesto blog sigue recibiendo visitas: algún interés debe despertar en la humana especie si las moiras todavía no han cortado los hilos que lo mantienen unido a la red.

Es por esto, y también porque amamos (o, más bien, porque yo amo) En La Lista Negra, por lo que no nos resistimos a dejarla morir. Por ello, en un intento por salvar lo salvable, cambiaremos tanto la periodicidad de publicación como el contenido (al menos parcialmente) de las entradas. Fue hermoso mientras duró, un tiempo de actualizaciones semanales en el que nos dedicábamos a canibalizar libros curiosos, monstruosos, malditos, olvidados. ¿Cuáles son nuestras intenciones a partir de ahora? Nos proponemos publicar dos entradas mensuales: una de ellas servirá para continuar cultivando nuestras perversiones bibliófilas, es decir, habrá más de lo mismo (más autores no traducidos, más 13, más píldoras de biblioconcentrado en la hispánica lengua). La segunda servirá para presentarles una panorámica de los libros que, a lo largo del mes, pasan por nuestras manos o que terminan engrosando los fondos de nuestras estanterías.

Más que esto, me temo, no podemos ofrecerles.

Y si necesitan una dosis mayor de estímulos, no se olviden de seguirnos en la máquina maldita de Facebook.

En píldora: George y Weedon Grossmith, Diario de un don nadie

Diary_of_a_Nobody_2Lupin, como el señor Huttle, tenía ideas originales y a veces maravillosas, pero precisamente esas ideas son muy peligrosas. Convierten a los hombres en extremadamente ricos o extremadamente pobres. Construyen hombres o los destruyen. Siempre he sentido que la gente que vive una vida simple y poco sofisticada es más feliz. Creo que yo soy feliz porque no soy ambicioso. De alguna manera, siento que Lupin, desde que está con el señor Perkupp, se ha contentado con sentar la cabeza y con seguir los pasos de su padre. Esto es un alivio. (Diario de un don nadie; traducción de Couto).

Diary of a nobody (1892), escrito por George Grossmith, ilustrado por su hermano Weedon y originalmente publicado en entregas en la revista Punch durante los años 1888 y 1889, es nuestra lectura humorística recomendada para el verano. A través del diario de Charles Pooter, el “don nadie” que representa la clase media decimonónica inglesa, Grossmith dibuja un panorama social entre lo hilarante y lo embarazoso.

Weedon-and-George-GrossmithDos Grossmith por el precio de uno.

Los Pooter son un matrimonio de mediana edad que conduce una vida acomodada pero comedida basada en el ahorro, la rutina, y los gustos simples. Su incapacidad empachada de moverse en lo que ellos consideran las “altas esferas” de la metrópolis, sin embargo, hace que sus escasos intentos de codearse con la flor y nata de la sociedad londinense terminen en sonoro bochorno. En su diario, con la flema que ya es marca británica, Charles Pooter nos cuenta las peripecias de su vida cotidiana, su trabajo como empleado en la firma Perkupp, la vida doméstica con su esposa Carrie, con la servidumbre y con sus amigos Cummings and Gowing, los encontronazos con personajes del vecindario, su incursión en experimentos espiritistas, y la relación con su hijo Lupin, quien representa una nueva generación cuyos valores se basan en las ganancias rápidas, el riesgo en la inversión, la vida frenética, y los gustos caros.

Diario de un don nadie: su dosis veraniega de humor en píldora. Eficacia probada.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Grossmith, G.; Grossmith, W. Diary of a Nobody. London: J. W. Arrowsmith; 1892.

Grossmith, G.; Grossmith, W. Diario de un don nadie. Traducción de Eduardo Iriarte. Barcelona: Edhasa; 2002.

Grossmith, G.; Grossmith, W. Diario de un don nadie. Traducción de Íñigo Jáuregui. Madrid: Nórdica; 2012.

Perfil de George Grossmith (1847-1912) en Wikipedia.

Perfil de Weedon Grossmith (1854-1919) en Wikipedia.

Sangre en lo profundo: breve venografía bibliófila

Oppenheimer Der BlutendeMax Oppenheimer, El hombre que sangra (Der Blutende, 1911). Spencer Museum of Art, The University of Kansas.

Esta sangre es un vino que embriaga el alma, del cual cuanto más se bebe, más se querría beber; y uno no se sacia nunca (…) (Carta 208 de Caterina de Siena a Fray Bartolomeo Dominici de la Orden de los Predicadores en Asciano).

No lo duden: también la sangre tiene su historia, una historia rica, compleja, y embriagadora. De la sangre les hablamos en el post dedicado a Piero Camporesi y su Il sugo della vita. Simbolismo e magia del sangue, y ha salpicado muchas otras entradas de este blog, tan predispuesto a flirtear con vampiros, caníbales y petrificadores. En esta ocasión, y como ya hiciésemos en aquel Viaje in utero, en el que EnLaListaNegra ejerció de maltrecho e improvisado cicerone por los misterios de esta oculta pieza de anatomía femenina, les proponemos un recorrido bibliófilo por corrientes purpúreas, calientes y ferrosas.

Blut Kunst Macht Politik PathologieCoinciden autores, artistas y estudiosos en enfatizar la naturaleza maleable de la sangre, la riqueza de valores y significados que transporta, y su capacidad de aunar vida, muerte y resurrección, sublimación y fisicidad, crimen, castigo y redención. “Sangre. Arte, poder, política, patología” (Blut. Kunst, Macht, Politik, Pathologie), catálogo de la exposición homónima celebrada en el Schirn Kunsthalle Frankfurt entre 2001 y 2002, explora a través de textos e imágenes las múltiples valencias de este zumo vital. Un vagabundeo que toca las asociaciones herméticas, el simbolismo, el mundo bíblico (“la sangre es la vida”), el sacrificio (Maya), el arte (crear usando la sangre como materia prima), la guerra, la venesección, la medicina (apuntes históricos sobre las técnicas de transfusión), las teorías fisiológicas (Harvey y la circulación), la política, la raza, los humores, la religión (la sangre de Cristo como instrumento de salvación), los perturbadores efectos de la pureza de sangre sobre los rasgos físicos de los miembros de la realeza, la infección (SIDA, hepatitis), la genética, la clonación.

Y qué decir del cristianismo, religión cuyos basamentos se establecen sobre el canibalismo (no en vano la comunión de la sangre y el cuerpo de Cristo constituye su sacramento principal) y la visceralidad. ¿Qué sería del panteón cristiano sin el glorioso martirio? ¿Y las místicas, que, como Caterina da Siena, saboreaban la sangre del Cristo en cada hostia consagrada y sentían sus bocas inundadas del sabor ferroso de tan precioso don? ¿No se asemejan ellas a las novias del vampiro, amantes de un placer que, por elevado, se presenta sólo en apariencia menos lujurioso y obsceno que aquel perseguido por las criaturas de la noche? Deseos de un baño de sangre…

Bellegambe tryptique bain detalleDetalle del Tryptique du bain mystique, Jean Bellegambe, Palais des beaux-arts de Lille.

Uno de los muchos tratamientos académicos del fenómeno del culto a la sangre de Cristo lo proporciona el volumen “Sangre maravillosa. Teología y práctica en Alemania del Norte tardomedieval y más allá” (Wonderful Blood. Theology and Practice in Late Medieval Northern Germany and Beyond, 2007) de Catherine Bynum. En este estudio, que se centra en material histórico procedente del norte germánico, la medievalista explora los poderes salvíficos atribuidos a la sangre de Cristo, el culto y la devoción a las heridas del mesías, y las rutas de peregrinación creadas alrededor de los lugares que albergaban reliquias y objetos asociados al martirio y a la lluvia púrpura.

Códice Tudela 21Página del Códice Tudela, siglo XVI. Museo de América, Madrid.

Otro libro rubí, colección de artículos sobre el hemático líquido, es “Sangre en la historia e historias de sangre” (Blood in History and Blood Histories, 2005). Entre las contribuciones más interesantes figuran “El uso terapéutico de la sangre en el occidente medieval” (Der therapeutische Gebrauch von Blut im mittelalterlichen Abendland), de Hartmut Bettin; “Las virtudes magnéticas de la sangre en la tradición médica de Paracelso” (Les Vertus Magnétiques du Sang dans la Tradition Médicale Paracelsienne), de Roberto Poma; “La sangre del vampiro” (Das Blut der Vampire), de Anja Lauper; y “Sangre tóxica: menstruación y menotoxina en los años 20” (Giftiges Blut: Menstruation und Menotoxin in den 1920er Jahren), de Myriam Spörri, autora del también sanguíneo “Sangre pura y sangre mixta. Para una historia cultural de la investigación de los grupos sanguíneos, 1900-1933” (Reines und gemischtes Blut. Zur Kulturgeschichte der Blutgruppenforschung, 1900-1933). El tema expuesto por Spörri merece un brevísimo comentario. Las teorías médicas sobre las menotoxinas sostienen la existencia de una toxina en la sangre menstrual que habría producido efectos de corruptibilidad en las plantas y flores, en la fermentación del vino y del pan, en la preparación de conservas y salmueras. Este constructo científico, pues, habría dotado de un discurso teórico-científico y, por tanto, justificado, muchas de esas ideas y actitudes sociales y religiosas hacia las mujeres, sus cuerpos, y el supuesto peligro que suponía la menstruación para el desarrollo de la vida cotidiana.

Carpignano_Sesia_Immagine_Chiesa_Caterina_da_SienaSanta Caterina da Siena, fresco del siglo XV, iglesia de San Pietro en Carpignano Sesia.

A este respecto (mujeres, cuerpos, menstruación), el volumen Blood Magic: The Anthropology of Menstruation, a pesar de haber sido publicado hace casi tres décadas, todavía mantiene vigencia. En su introducción, Buckley y Gottlieb ofrecen un repaso crítico a todas esas visiones unificadoras que han entendido, explicado e incluso justificado la percepción de la sangre menstrual como fluido sometido a tabúes generalizados y universales. Los casos presentados en Blood Magic desmitifican muchas de esas consideraciones y demuestran, una vez más, que toda generalización es limitativa, parcial e inexacta.

Y los títulos siguen y se multiplican. Cuántos libros de sangre en las bibliotecas propias y ajenas, y cuántas historias que circulan en la nuestra propia. Cuéntennos la suya, si la tienen o si la recuerdan, y si prefieren el silencio, limítense a dibujar un mapa venoso y maravíllense.

Amelia B. Edwards, Una noche en los límites de la Selva Negra

“Creo, mi adorada” dijo el caballero mientras miraba la querida cabeza que se apoyaba en su mano, “creo que, en una hora como esta, contigo junto a mí, me encantaría morir” (La víspera de Todos los Santos; traducción de Couto).

Amelia B EdwardsHace tan solo una semana se cumplían 183 años del nacimiento de Amelia B. Edwards (1831-1892), exploradora del Nilo, conversa a la Egiptología, y gran dama de la literatura victoriana de corte gótico y ambientación funesta. Poco conocida en traducción al español a pesar de que su “The phantom coach” se haya incluido en diversas antologías de relatos de fantasmas, hemos decidido dedicarle espacio y atención a “Una noche en los límites de la Selva Negra” (A Night on the Borders of the Black Forest, 1874), colección de estampas fantasmagóricas que prepara el camino a las lecturas veraniegas.

Abre el volumen el relato que da título al volumen. “Una noche en los límites de la Selva Negra” está ambientado en el sur de Alemania (Heidelberg y alrededores, para más señas, primera señal de peligro). Dos gayos muchachos, el uno inglés decimonónico que recorre a pie las Europas del Grand Tour, el otro, alemán enamorado que va a visitar a su novieta, se encuentran en los caminos boscosos y deciden hacer parte del recorrido en compañía. Llegada la noche y encontrando únicamente para su reposo una solitaria granja en medio de la nada, deciden pernoctar en ella, para lo que pedirán asilo a los campesinos que la habitan. Pero ¡ay! esos labriegos malvados y avariciosos les tienen preparada una buena sorpresa. Esta primera historia provoca escasos escalofríos, me temo, pero afortunadamente Edwards nos proporciona un crescendo de fantasmales presencias en los relatos sucesivos.

HeidelbergHeidelberg = peligro.

“La historia de Salomé” despliega una potencia atmosférica digna de su tiempo. En Venecia, durante un viaje, Coventry Turnour confiesa estar enamorado de la hija de un comerciante de objetos orientales judío a su amigo Harcourt Blunt. Esa infatuación dura bien poco, y pasado un año, y encontrándose Bluntde nuevo en Venecia, decide regresar a la tienda del judío para, una vez más, arañar con la mirada los encantos de Salomé. Pero su búsqueda resulta infructuosa: el negocio ya no existe, por lo que no le queda más remedio que pasar los días de solaz recorriendo los canales de Venecia en una góndola. Cierto día el gondoliere propone llevarlo al cementerio judío. Recorriendo las bellezas melancólicas de la ciudad de los muertos, se encuentra con ella, con Salomé, quien, pálida y hermosa en su traje negro, permanece erguida junto a una tumba en la que figura una inscripción hebrea. Blunt regresará al lugar en días sucesivos hasta que la exangüe muchacha se decida a hablarle y le pida, oh misterio, rezar una plegaria cristiana y poner una cruz en la misteriosa tumba.

“¡Depositado en la tierra sin una plegaria cristiana, con ritos hebreos, en un santuario hebreo!” (La historia de Salomé; traducción de Couto)

“En el confesionario” despliega toques sensacionalistas nada despreciables. En Rheinfelden (Suiza), un (otro) viajero fisgón merodea por el pueblo y decide entrar en la iglesia. Curioseando, abre la puerta de un antiguo confesionario que cree vacío, y se da de bruces con un cura, pálido, animalesco, perturbado, que lo mira fijamente sin mediar palabra. Balbuceando una disculpa, sale corriendo como perro apaleado (¿y quién no lo haría ante semejante visión?). A continuación busca alojamiento, el dueño de la fonda le recomienda la casa del cura, pero el sacerdote con el que se encuentra no es el joven del confesionario, sino un anciano amable que le desvelará extraños sucesos acaecidos 30 años atrás que incluyen cornificaciones, suplantación de persona y crímenes de sangre (¿no lo sospechan?) en el confesionario.

“La tragedia en el Palazzo Badello” nos traslada a la Roma papal de mediados del siglo XIX: Edwards demuestra, una vez más, su gusto apasionado por la Italia de ruinas y misterios. Hugh Girdlestone se encuentra de luna de miel con su esposa, con la que ocupa las estancias del cuarto piso del Palazzo Bardello. La muerte inesperada y en extrañas circunstancia de su consorte, sin embargo, hace que Girdlestone inicie una investigación personal para descubrir a su asesino (pues se trata de homicidio).

Dio!” balbuceó. “¿Qué es esto?”

Había tirado hacia atrás el cuello del camisón, dejando al descubierto el bello pecho blanco; y allí, justo sobre la región del corazón, como una simple mancha sobre la superficie de mármol puro, se hizo visible un pinchazo minúsculo, un punto tan pequeño, tan insignificante, que si no hubiese sido por la decoloración de un violeta pálido que se extendía alrededor como un halo, probablemente habría pasado desapercibido al ojo.

“¿Qué es esto?” repitió. “¿Qué significa?”

Hugh Girdlestone no medió palabra, sino que, en un pétreo silencio, permaneció con la mirada fija en el punto fatal. Se agachó, lo examinó con más detenimiento, se estremeció, se levantó de nuevo en toda su altura, y más con el movimiento de sus labios que con su aliento, pronunció una única palabra:

“Asesinada”. (La tragedia en el Palazzo Bardello; traducción de Couto)

Foro romanoRoma, ciudad criminal.

“El tren exprés de las cuatro y cuarto” narra otra historia protagonizada por aparecidos. En un vagón de tren, William Langford se topa con John Dwerrihouse, familiar de la casa de los Jelfs a la que curiosamente se dirige el tal William para celebrar la fiesta de Navidad. Dwerrihouse, dirigente de la compañía ferroviaria East Anglia, le informa con detalle sobre sus negocios, proyectos y transacciones. Cuando Langford llega al manor de los Jelfs y cuenta despreocupadamente su encuentro con Dwerrihouse, observa el desconcierto en los presentes: Dwerrihouse lleva meses desaparecido, y se le acusa de haber robado 75000 libras de la compañía ferroviaria.

Las dos historias que cierran el volumen retoman el tema de los amores traicionados. En “La historia de la hermana Johanna”, la narradora, Johanna cuenta en primera persona el compromiso de su hermana Katrina con Ulrich, y la infidelidad que se produce cuanto el hermano de éste, Alois, pintor de profesión, regresa al pueblo y propone a su cuñada que pose para un cuadro religioso. El último relato, “La víspera de Todos los Santos”, echa mano de la ambientación gótica. 1710, región de Auvernia. La joven condesa Marguerite se vio obligada a contraer matrimonio con el decrépito conde de Peyrelade, abandonando para ello a su amor y prometido Chevalier de Fontane, que desapareció poco después y se cree despeñado y muerto. Ahora, con 25 años y ya viuda, Marguerite comparte castillo con su hermano, el Monsieur de Pradines, jugador, calavera y mal tipo que espera poder hacerse con los bienes de su hermana. Un día, un forastero que se ha caído del caballo en una noche de tormenta es trasladado al castillo: oh, destino, el jinete no es sino el Chevalier de Fontane. Monsieur de Pradines, ante la amenaza que este reencuentro supone para su ambicioso proyecto, y habiendo hecho jurar a su hermana de que esta nunca se casaría una segunda vez, hará lo posible por poner trabas a ese posible futuro matrimonio.

Resumiendo: “Una noche en los límites de la Selva Negra” recoge historias marcadas por la noción de viaje, la extrañeza del otro, el paisaje, los encuentros fortuitos, los fantasmas, las traiciones, los amores truncados, los asesinatos, los crímenes. Las narraciones echan mano mayormente de la primera persona, lo que dota de un halo de veracidad a lo contado y a menudo crea una atmósfera de intimidad con el lector. En definitiva, puro siglo XIX victoriano para el degustador de licores y venenos de áspera confección.

Relatos contenidos en el volumen

“Una noche en los límites de la Selva Negra” (A Night on the Borders of the Black Forest)

“La historia de Salomé” (The Story of Salome)

“En el confesionario” (In the Confessional)

“La tragedia en el Palazzo Bordello” (The Tragedy in the Palazzo Bordello)

“El tren exprés de las cuatro y cuarto” (The Four-Fifteen Express)

“La historia de la hermana Johanna” (Sister Johanna’s Story)

“La víspera de Todos los Santos” (All-Saint’s Eve)

Algunos datos editoriales y bibliográficos

Perfil biográfico de Amelia B. Edwards en Wikipedia.

Amelia B. Edwards en Tercera Fundación.

Edwards, A. B. A Night on the Borders of the Black Forest. New York: Frederick A. Stokes Company; 1890 [1a ed. 1874].