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Daniele Serra, Veins and Skulls

Veins and Skulls© Daniele Serra.

Será esta una de las pocas ocasiones en las que en EnLaListaNegra se hable de un libro donde el texto escrito ocupe una posición secundaria, marginal, respecto a la imagen. Pero ustedes ya estaban avisados/as de que las imágenes también cuentan historias, algunas bellas. Muchas, terribles. “Venas y calaveras” (Veins and Skulls), obra recién publicada por el ilustrador Daniele Serra, se las relata en sepia y negro, en rojo caprichoso y tímido azul.

En aparentes trazos difuminados, escurridizos, temblorosos, Serra compone visiones oscuras y oníricas, profundamente irreales. Sí, exactamente como si la humedad y el tiempo hubiesen dejado su impronta sobre papel y adoptado con precisión fatídica la apariencia de muchachas de ojos cerrados. Veins and Skulls trae a la mente a Turner, a esa recua de pintores capaces de representar el vaho blanco que se desprende del hielo, a las humaredas escupidas por las locomotoras de carbón, a los cielos de tormenta y los mares enloquecidos. Son ilustraciones (o historias, sueños en imágenes) que nos someten a un peculiar test de Rorschach, y que parecen el resultado de querer representar pictóricamente las artes de la aleuromancia y de la libanomancia, esto es, las prácticas adivinatorias basadas en la interpretación de las formas que toma el aceite vertido en el agua, o del humo que se desprende del incienso al echarlo al fuego, respectivamente.

Turner - Slavers throwing overboard the Dead and Dying - 1840J. M. W. Turner, Slavers Throwing overboard the Dead and Dying—Typhoon coming on, 1840. Museum of Fine Arts, Boston.

Confesémoslo: “Venas y calaveras” deja poso, mancha, hiere. Dividido en tres partes, nos guía por arquitecturas cuyos límites se retuercen hábilmente para dibujar los contornos de delicados rostros femeninos. Figuras vaporosas, acuosas, volátiles, que portan calaveras y discurren hacia el cielo de la página, son las bellas dormidas, durmientes, desnudas, heridas por gruesos hilos de alquitrán, coronadas por tiaras y tocados de urbanismos imposibles. “Desnudo”, “Agua”, “Retrato”, “Semillas”, “Adiós”, “Mañana”, “Cenizas”, las grandes ciudades, los puertos en los confines del mundo, ruinas de acueductos que emergen sombríos como a través de la polvareda de una erupción volcánica, composiciones móviles, líquidas, serpenteantes: Veins and Skulls es un libro que, como el mejor de los venenos, mata lentamente.

El volumen incluye un prefacio escrito por Jeff Mariotte, con quien Daniele Serra ha colaborado en varias ocasiones (por ejemplo, en el proyecto Fade to Black, publicado por Image Comics). Serra también ha trabajado para DC y otras editoriales de cómic, además de haber diseñado las portadas de numerosos volúmenes de literatura de género (si son seguidores de nuestra página de Facebook, quizás no les haya pasado inadvertida la portada del volumen de inspiración ligottiana The Grimscribe’s Puppets). Ha sido galardonado, además, con el British Fantasy Award 2012.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Serra, D. Veins and Skulls. Birmingham: Short, Scare Tales Publications; 2013.

Página personal del autor.

Por voluntad propia: libros que nos han regalado últimamente

Navidades = regalos = libros.

EnLaListaNegra tampoco iba a ser menos, y entre los presentes que nos han hecho figuran varios ejemplares de papel impreso. No hemos encontrado mejor manera de comenzar este 2013 (año que, nos auguramos, llegue repleto de jugosos descubrimientos bibliófilos) que hablándoles de esos libros que han tenido a bien regalarnos espontáneamente algún@s de nuestr@s benévol@s amig@s. ¿Y ustedes, han regalado o recibido libros últimamente como expresión de buen augurio? Aquí van los nuestros.

Tango de la cocaina

Libro I. El Paral.lel 1894-1939, catálogo de la exposición homónima que todavía puede visitarse en el CCCB de Barcelona hasta el próximo 24 de febrero de 2013, narra a través de un contundente corpus de imágenes y textos ese hervidero de la mala vida y del furor ocioso que fue el Paralelo (entonces conocido como Distrito Cinco). Tierra de nadie, acogedor refugio para creadores e individuos al margen, el Paralelo sobreabundó de teatros, cafés y prostíbulos en los que se daban cita criaturas de multicolor pelaje. Monumento a la barraca, al gran guiñol y al espectáculo de variedades, este libro está hecho para nosotr@s. Encontrarán entre sus cubiertas fotografías, óleos, planos del trazado urbano, caricaturas y carteles; y más aún, artículos sobre la historia social y cultural del barrio, así como fragmentos extraídos de obras de la época en las que se describía, entre la indignación y la fascinación más absoluta, el vicio moral que borboteaba en sus calles. En definitiva, un canto al exceso del que no se puede prescindir.

Hombre perdido

Libro II. El tebeo Hombre perdido, que cuenta con guión de José Luis Forte y dibujo de Enrique Flores, narra parte del viaje a Asunción que llevaron a cabo Núñez Cabeza de Vaca y su compañía, entre cuyos miembros se encontraba el Ñuflo de Chaves protagonista de la historia. Texto y dibujo van de la mano, y los colores de acuarela que usa Flores hablan por sí solos: la selva de un verde vivo, exuberante, el verde cadáver de la amenaza constante, quizás también de la muerte segura; marrones, ocres y naranjas cálidos que evocan el punto de partida, el origen, la tierra abandonada por Ñuflo; y el celeste, el añil, el marino, los azules perfiles de los conquistadores dibujan en las viñetas ríos de humana voluntad que se abren paso entre la tupida y feroz vegetación. El volumen se integra en la serie editada por el Centro Extremeño de Estudios y Cooperación con Iberoamérica (CEXECI) focalizada en los penosos peregrinares de los conquistadores, y que ya fuera iniciada con Navío de tuertos, escrito y dibujado por Fermín Solís.

Libro III. Encyclopedia of Monsters, de Daniel Cohen. Es esta la versión moderna de aquellos bestiarios medievales dominados por el unicornio y el basilisco. Escrito con ánimo de entretener a un público infantil-juvenil (juvenil del siglo pasado, ojo), esta “Enciclopedia de los monstruos” repasa las bestias terrestres, las acuáticas y las aéreas, las criaturas humanoides y las extraterrestres, sin olvidar aquellas presencias fantasmales y demoníacas que con tan buen hacer nos alegraron incontables momentos muertos durante la infancia. Algún día EnLaListaNegra también compondrá su propia enciclopedia monstruosa.

Ceram_GodsLibro IV. Gods, Graves, and Scholars (“Dioses, tumbas y sabios”) de C. W. Ceram. Probablemente el libro que despertaría masivamente la vocación de incontables estudiantes de historia y arqueología de los últimos sesenta años, el volumen de Ceram es un canto a la figura del arqueólogo, ese personaje cuasi mítico capaz de resucitar del infernal olvido la momia de Tutankhamon, la enrevesada gramática de los jeroglíficos y de la escritura cuneiforme, o los tesoros de Moctezuma. Si bien la realidad académica actual poco tenga que ver con aquellos desvaríos visionarios de Schliemann, soñar sigue siendo gratis (por el momento) y la arqueología proporciona, con su romántica y colonial aura, motivos para seguir pensando que siempre el pasado fue mejor.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Ceram, C. W. Gods, Graves, and Scholars. New York: Alfred A. Knopf, 1954, [1ª ed. 1951].

Cohen, Daniel. Encyclopedia of Monsters. Essex: Fraser Stewart, 1991.

Flores, Enrique; Forte, José Luis. Hombre perdido. Ñuflo de Chaves en el Iguazú. Badajoz: CEXECI, 2012.

VVAA. El Paral.lel 1894-1939. Barcelona: Centro de Cultura Contemporània de Barcelona, 2012.

El nuevo gótico popular, o cómo teorizar sobre la cultura del terror

Dexter, Twilight, Buffy the Vampire Slayer, Lady Gaga, Batman, el burlesque, los espectáculos de feria, o las novelas de Stephen King constituyen para el público agentes de diversión, de ocio mundano, o de insoportable ñoñería. Conocidos y reconocibles por tod@s, son bienes de consumo prescindibles, indispensables, o útiles para llenar los tiempos muertos con seres sobrenaturales y escalofríos, tramas sangrientas y romance adolescente, comedia bizarra y helada sorpresa; bienes, como decíamos, que se consumen o se critican en función de los gustos personales, las necesidades, los intereses, o el nivel de influenciabilidad. Pero, además de ser productos de la industria cultural, también se han convertido en el objeto de estudio de una fertilísima corriente académica de estudios literarios y sociológicos de corte eminentemente anglosajona que explora “lo gótico” en todas sus manifestaciones.

Los 11 capítulos que conforman el volumen que comentamos esta semana da buena cuenta de ello. “Lo gótico en la literatura contemporánea y en la cultura popular. Gótico pop” (The Gothic in Contemporary Literature and Popular Culture. Pop Goth) recoge en sus apenas 200 páginas algunas de las ponencias que se presentaron en el congreso organizado  por la International Gothic Association (IGA), celebrado en Heidelberg en 2011. Supone, por tanto, un recientísimo ejemplo de los caminos que ha tomado la investigación humanística de la última década: cómics, vídeos, cine “mainstream” y páginas web se citan ahora como fuentes indispensables del discurso académico.

¿Qué tiene de diferente el gótico pop (“pop goth”) respecto al gótico a secas? En la introducción, los editores lo dejan claro: el término alude a la popularización y normalización que lo gótico ha experimentado en la sociedad de consumo contemporánea. La proliferación de productos culturales, ropa, complementos,  gadgets, opciones de ocio y diversión publicitados bajo la etiqueta “gótico” ha dado pie a la emergencia de “falsos góticos” quienes, a diferencia de los “góticos reales” que han hecho de ello su filosofía de vida, acabarán por abandonar, cual moda pasajera de spandex y tobilleras, el negro, las puntillas y las calaveras.

¿Pero, específicamente, qué temáticas se abordan en este volumen? Parte de los artículos se centran en las estrategias de comercialización de productos calificados como góticos. McEvoy, por ejemplo, trata la promoción e inclusión de espectáculos y visitas culturales de sabor gótico, bien para toda la familia, bien para el público en general, en distintos festivales británicos (Norfolk y Norwich, Blackpool, Glastonbury). Spooner, por su parte, describe la comercialización de líneas de ropa “gótica” o “goticizada”(y como tal promocionadas) en ciertas archiconocidas cadenas de tiendas de ropa. Ya en el campo concreto de la literatura, Byron revela los mecanismos por los que el bestseller La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón pasó de ser un thriller literario a transformarse en una novela gótica a través de estrategias de marketing. No deja de sorprender que este proceso haya afectado incluso a los grandes clásicos: “Cumbres borrascosas” se publicitó como “la novela favorita de Bella y Edward” (sí, los protagonistas de Twilight). Huelga decir que esto contribuyó a cuadruplicar las ventas de la novela de Emily Brönte en el Reino Unido.

El consumo y la masificación, por tanto, ocupan un lugar preeminente en la articulación del volumen. Botting analiza la invasión zombie que prolifera en las pantallas y en la página impresa como una reflexión sobre el consumismo y el exceso (exceso de deseo, de acumulación, de desecho, etc) que justifica el refuerzo de la violencia.

Van Elferen, por otro lado, interpreta las salidas de góticos en clubs noctunos en clave ritual, con la música y el baile al centro de esa “nueva religiosidad” en la que, según su hipótesis, los fieles-siniestros asumirían un rol liminal, uniendo pasado y futuro en sus ropajes, su consumo de absenta, y sus movimientos etéreos de fantasma en la pista de baile. Se encuadra en esos discursos postmodernos en los que cualquier comportamiento humano puede ser interpretado en clave ritual, desde lavarse los dientes a asistir a una función teatral, y que, además de presentar problemas de método, despierta cierta urticaria si uno se ha criado en el campo de la historia antigua. La autora homogeneiza los comportamientos individuales y generaliza sobre ellos, no tiene en cuenta elementos como la socialización, la identificación, la etiqueta (es decir, ciertas normas y principios de comportamiento que se esperan de cualquier persona que se autoidentifique con el colectivo gótico), la construcción de la identidad individual a través del colectivo, la inserción en un grupo determinado, etc como elementos relevantes en la construcción de las dinámicas sociales. El suyo es, en definitiva, un discurso que suena a mistificación.

Y de la mistificación pasamos a la monstruosidad. Germanà proporciona una definición del monstruo (y, por extensión, del ser humano) en el siglo XXI a través de la serie Being human, revelando que este nuestro siglo viene determinado por la deshumanización, la alienación, y la ruptura de los lazos personales.

Tampoco la popular Lady Gaga se libra de ser tema de estudio. MacFarlane analiza la particular construcción de lo monstruoso que  la artista propone en sus espectáculos y productos audivisuales a través de la mezcla de los más variopintos elementos: de la cultura manifiestamente pop, centrada en el uso y manipulación de referencias icónicas del mundo occidental de la segunda mitad del siglo XX (de Madonna  a “El monstruo de la laguna negra”), al mundo de la moda, del famoseo, y  de la estética drag; de la ambigüedad sexual y la homosexualidad (la autora del artículo dedica, de hecho, varias páginas al análisis de la supuesta androginia sexual de la cantante), a la modificación,  distorsión y transformación del cuerpo (por ejemplo, a través del uso de vendajes o prótesis médicas) y la hibridación. La mezcla, la fusión y la caótica amalgama de elementos dispares tomados de aquí y de allá caracteriza por tanto la originalidad bastarda de la artista, cuyo nombre, por cierto, ya lo deja bien claro (gaga = loco, completamente absorto, excitado, fatuo, enajenado).

Y todavía hay más. Soltysik Monet se ocupa del Batman de Nolan, visto como la recuperación de la figura sombría del caballero oscuro propuesta en los cómics de O’Neil. Ashurst y Powell analizan el Steampunk desde la perspectiva de sus seguidores, presentádolo como la fusión entre la ciencia y la magia. A través de su producción individualizada, y del uso de materiales reciclados, sustancias orgánicas como la madera, o elementos evocadores del pasado, como el latón, las máquinas se dotan de alma. Al contrario que la producción en serie, en el Steampunk cada pieza es creada en una relación comparable al del doctor Frankenstein con su criatura.

El gótico contemporáneo permite, además, reflexionar sobre el oscuro presente. Blake toma el gótico popular como un género que codifica las tensiones sociopolíticas estadounidenses. Tras los ataques del 11-S, y con las continuas amanazas que encarnan el terrorismo, la guerra biológica y el nuclear, lo gótico (a través de series como True Blood, Dexter, Fringe, o Supernatural), se tranforma en un medio efectivo a través del que apelar y representar el “Zeitgeist” nacional de los Estados Unidos, cuyo sentido y razón de ser se basa en la existencia de un enemigo al que combatir. Lo gótico, por tanto, permitiría leer entre líneas, discutir y enfrentarse al sistema, poniendo de relevancia sus inconsistencias, sus errores, sus  grietas.

Valores sociales y mainstream gótico son también el objeto de estudio de McLennan. La hiperpublicitada saga Twilight revela el fortísimo componente ideológico que la permea en lo referente a la reproducción social. Tanto las novelas y como las películas priman los valores “blancos occidentales”, a través de la protagonista femenina que se acoge al níveo y controlado paternalismo del vampiro (europeísmo) frente a la feroz humanidad salvaje del hombre lobo (esfera del nativo americano).

Etiquetar, consumir, cosificar: esta es la esencia del gótico popular contemporáneo, del mundo occidental, del capitalismo. Será difícil volver a disfrutar de una (otra) serie americana sin preguntarse sobre los valores y el mensaje que transmite.

Índice del volumen

Introduction: Pop Goth Now, Justin D Edwards and Agnieszka Soltysik Monnet

1. Love Your Zombie: Horror, Ethics, Excess, Fred Botting

2. Vampires, Mad Scientists, and the Unquiet Dead: Gothic Ubiquity in Post-9/11 US Television, Linnie Blake

3. Being Human?: Twenty-First Century Monsters, Monica Germanà

4. Gothic, Grabbit and Run: Carlos Ruiz Zafón and the Gothic Marketplace, Glennis Byron

5. Bella’s Promises: Adolescence and (Re)capitulation in Stephenie Meyer’s Twilight Series, Rachael McLennan

6. “I’ll Be Wathever Gotham Needs Me to Be”: Batman, the Gothic and Popular Culture, Agnieszka Soltysik Monnet

7. The Monstrous House of Gaga, Karen Macfarlane

8. Spectral Liturgy: Transgression, Ritual and Music in Gothic, Isabella van Elferen

9. Under Their Own Steam: Magic, Science and Steampunk, Gail Ashurst and Anna Powell

10. “‘Boo!’ to Taboo”: Gothic Performance at British Festivals, Emma McEnvoy

11. ‘Forget Nu Rave, We’re Into Nu Grave!’: Styling Gothic in the Twenty-First Century, Catherine Spooner

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Edwards, J. y A. Soltysik Monnet (eds).The Gothic in Contemporary Literature and Popular Culture. Pop Goth. New York: Routledge, 2012.*

IGA

IGA conference 2011

The Gothic Imagination (University of Stirling)

*Edición usada en la preparación de esta entrada.