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De maníacos y chanson francesa: instantáneas de EnLaListaNegra

ELLN booksHace un mes que EnLaListaNegra no vemos la luz del sol. En estos casi 30 días de lluvia y oscuridad, días de viaje in utero y carreras hacia ninguna parte, los libros se han convertido en fiel compañía. En este otro viernes de invierno tardío, les proponemos una lista de lecturas variopintas: nuestras lecturas, las vidas impresas de nuestros compañeros de fatigas, los libros que hemos encontrado, comprado por casualidad, recibido, tomado en préstamo, o heredado.

[1] The Collector (1963) de John Fawles nos lo encontramos en un servicio gratuito que ofrece la biblioteca pública de esta ciudad, y que pone al servicio de l@s viandantes una gran estantería repleta de libros, estratégicamente situada en una callejuela perpendicular la vía principal, en la que cualquiera puede tomar prestados o depositar libros a discreción sin importar la hora del día o de la noche. “El coleccionista” está considerada la primera novela en cultivar el thriller psicológico, y fue llevada al cine por William Wyler en 1965 (ciertamente recomendable).

The collectorTerence Stamp admirando su pieza de colección favorita.

[2] Conozco cierto puesto de libros en las que (casi) cualquier cosa es posible por sólo dos míseros euros.

Es posible “Franz Kafka y Praga” (Franz Kafka und Praga, 1996), de Harald Salfellner, una biografía urbana del escritor concebida como un callejeo por la ciudad que alimentaría su vida y su obra. Contiene muchas fotografías en blanco y negro de ruinas, rincones mal iluminados, fachadas de edificios, portadas de primeras ediciones, y señores de espesos mostachos o imponentes barbas.

O este otro, “El fantástico en la literatura y el arte” (Phantastik in Literatur und Kunst, 1980), editado por Christian W. Thomsen y Jens Malte Fisher, que recoge algo más de dos docenas de artículos sobre autores del género: Poe, Maupassant, LeFanu, Lovecraft; pero también Schulz, Kubin, o Scheerbart, del que les hablamos en este blog hace tan solo un par de semanas. De este volumen sacaremos ideas para futuras entradas, pueden estar segur@s.

O también Wege zu einem neuen Baustil (“Vías para un nuevo estilo constructivo”) del fundador de la antroposofía Rudolf Steiner, en una edición de tapa dura bien vistosa.

Chevalier_LubitschVaya par.

Chevalier_Ma route[3] De París nos han traído la autobiografía abreviada (la versión completa consta de 10 volúmenes) de Maurice Chevalier: Ma route et mes chansons. Petite edition illustrée (“Mi carrera y mis canciones. Pequeña edición ilustrada”). Sí, amo a Chevalier y amo especialmente las películas musicales que protagonizó bajo la dirección de otro grande, Ernst Lubitsch. Quien nos lo regaló prácticamente se disculpó por el estado de esta edición de 1950 que, nos confesó, había encontrado de saldo en alguna librería de segunda mano en el corazón de la Île de France. ¡Pero a quién le importa eso! ¿Pues qué dirán que descubrimos en el interior del libro? En efecto, el autógrafo del gran chansonnier.

[4] Otro libro que ha cruzado varios miles de quilómetros para llegar hasta aquí ha sido Los turistas, el exordio de la editorial de veneno ilustrado El verano del cohete. Esta novela escrita por Rui Díaz e ilustrada por Ana Sender produce el efecto tiro-de-guijarro-al-fondo-de-un-lago: al igual que las ondas se expanden y permanecen sobre la superficie tiempo después de que la piedra haya desaparecido, así continúa vibrando la historia dentro de un@ días después de haberla leída.

niños_lobo

Los niños aulladores de Ana Sender.

[5] Y esos templos de polvo y sorpresa que son las bibliotecas, nos han proveído de otros tantos títulos, demasiado largos y sonoros para listarlos aquí en su totalidad. Mencionaré, pues, únicamente un par de títulos. El primero, la edición inglesa de Les rites de passage (1909), de Arnold van Gennep, el etnólogo que fundó el concepto y el modelo interpretativo del rito de paso. El segundo, un libro colectivo de esos que tanto nos gustan: The Body in Parts. Fantasies of Corporeality in Early Modern Europe (“El cuerpo en partes. Fantasías de la corporeidad en la Europa Moderna”), editado por David Hillman y Carla Mazzio en 1997, con un artículo dedicado al redescubrimiento del clítoris en Francia en el período entre 1570 y 1620. Redescubrimiento, sí, porque a lo largo de la historia a menudo se pierden o se recuperan partes o sustancias del cuerpo, del pneuma a las trompas de falopio, y el clítoris no iba a ser menos.

Heimsuchung_KremsmuensterMilagros marianos y generación espontánea.

[6] Otras historias del cuerpo las hemos leído en el número de esta semana de Der Spiegel. El semanario publica un artículo sobre el nacimiento de la investigación sobre los grupos sanguíneos, impulsada a principios de siglo por la maraña de teorías raciales que hervían entonces en Europa. El estudio de Myriam Spörri, Reines und gemischtes Blut. Zur Kulturgeschichte der Blutgruppenforschung, 1900-1933 (“Sangre pura y sangre mixta. Para una historia cultural de la investigación de los grupos sanguíneos, 1900-1933”) en el que se basa el artículo promete ser una lectura interesante.

[7] Y para aligerar e intentar mejorar mis nociones de francés, por ahí se pasea orgulloso y patafísico como ninguno el primer volumen de las obras completas de Alfred Jarry.

ubu_roi

[8] Dicen que la fotocopia mata el libro, pero las nuestras parecen felices de estar en nuestra Lista, a salvo de la lluvia y envueltas en los humos del café. No se alarmen, se trata de poca cosa. Unas páginas de le edición de Litke de la lista de los nombres de divinidades asirobabilonias; y dos artículos de Silke Tammen sobre Cristos, vaginas y heridas en el costado, por un lado; y milagros marianos, con embarazo espontáneo incluido, por otro.

[9] Y también tenemos dos libros que esperamos comentar muy pronto en el blog. De uno ya conocen el inicio:

Hans Walter entró en aquel lujoso café por primera vez. No era amigo de la ociosidad, como a menudo se preocupaba de recalcar. Tenía un objetivo vital y un camino preestablecido. El objetivo vital era justamente aquel grado de bienestar gracias al que podía permitirse todas las comodidades que deseaba. Y de estas había muchas, desde las comidas en buenos restaurantes hasta la villa a las afueras de la ciudad.

Y del otro… del otro, si suelen seguir EnLaListaNegra, conocerán ya el nombre de su autora.

Mujeres, remo, y ajedrez. Sobre la persona y el personaje de Gustav Meyrink

Hay muchas maneras de disfrutar de un autor como Gustav Meyrink (1868-1932), ya sea leyendo sus novelas (la más obvia de todas, si me lo permiten), consumiendo las adaptaciones cinematográficas de sus relatos, o reevocando la intensidad lúgubre y misteriosa de su imaginación mientras se callejea por la ciudad de Praga. Pero hay otras. EnLaListaNegra tuvo la posibilidad de contarse entre la audiencia de la jornada literaria que se le dedicó al autor el pasado 27 de octubre en el Museo Histórico Nacional del Arte Sanitario de Roma. “Misterio y arcano imaginario en la obra de Gustav Meyrink” (Mistero e arcano immaginario nell’opera di Gustav Meyrink) proponía, a través de varias ponencias de muy distinto perfil y calado, explorar la relevancia que el ocultismo y la iniciación esotérica guardaron en la obra del escritor. Y todo ello en un marco incomparable: una sala de altísimos techos con una escalinata doble al fondo presidida por un busto de Hipócrates; estampas anatómicas de gran formato decorando las paredes amarillentas a ambos lados de la estancia; luces difusas, penumbra, y un frío de iglesia para una tarde de literatura fantástica.

Tachada de broma mística por parte de algunos críticos literarios, o percibida como un destilado alquímico de supremo conocimiento hermético por iniciados y ocultistas, es innegable que novelas como “El golem”, “El dominicano blanco”,  o “El ángel de la ventana de occidente” abundan de referencias, imágenes y reflexiones tomadas o desarrolladas a partir de un contacto directo, personal, con el mundo espiritual. De hecho, la biografía de Meyrink apunta que a los 24 años, pistola en mano y tomada ya la decisión de quitarse la vida, un oportunísimo opúsculo sobre la vida más allá de la muerte lanzado bajo la puerta por la mano del destino le hizo no sólo abandonar su propósito, sino también tomar el camino de los estudios teosóficos, filosóficos y ocultistas. Las ponencias de De Turris, Fusco, y Olzi contribuyeron enormemente a identificar el particular simbolismo y la cultura esotérica del escritor.

La charla que contribuyó a redimensionar la figura de Meyrink en la discusión, sin embargo, fue la impartida por Marino Freschi. Sin desmerecer la relevancia que el contacto con grupos, asociaciones y lecturas místicas tuvo en la vida y obra de G. M., Freschi ofreció una panorámica vivaz, transformando al sesudo escritor-iniciado en un ser de carne y hueso, al personaje en persona. Descubrimos entonces que el motto “mujeres, remo, y ajedrez” presidió su vida hasta mediados del 1890; que fue asiduo duelista por su preferencia por las mujeres casadas; que trabajó como banquero y, acusado de llevar a cabo actividades financieras ilícitas, se declaró en bancarrota y comenzó a escribir para ganarse la vida; que mantuvo una relación de amor-odio con la ciudad de Praga; y que, habiéndole encargado a Alfred Kubin una serie de ilustraciones para una pieza que no llegó a escribir, Kubin las utilizaría para crear su gran novela fantástica, La otra parte.

Gustav Meyer, alias Gustav Meyrink: ochenta años después de su muerte, todavía le recordamos.

Ponencias de la jornada

Presentación , por Pietro Mander.

Gianfranco De Turris, “La verdadera fantasía de Gustav Meyrink”.

Sebastiano Fusco, “Las raíces doctrinales del esoterismo en la obra de Gustav Meyrink”.

Michele Olzi, “El golem: una visión de Gustav Meyrink”.

Marino Freschi, “Gustav Meyrink y Praga”.

Discusión y turno de preguntas, moderado por Giampiero Moretti.

Enlaces de interés

Lista de obras de Gustav Meyrink en Tercera Fundación

Museo Nazionale dell’Arte Sanitaria, Roma

Paul Leppin, El viaje de Severin en la oscuridad

“Para algunos, el esplendor de la vida sólo era el brillo de la desilusión”.

En “El viaje de Severin en la oscuridad. Una novela de fantasmas praguense” (Severins Gang in die Finsternis. Ein prager Genspensterroman) Praga emerge hecha de vagabundeos por callejuelas, parques, plazas, oscurecidas fachadas, escenarios unidos por hilos de luz balbuceantes y deseo truncado. A sus 24 años, Severin desea, desea intensamente. Atrapado en una vida de convención que le es extraña (un trabajo de oficina, un amor apagado el suyo que no logra corresponder la pasión de Zdenka, de Susanna, de Karla), anhela una intensidad que no puede aplacar con ninguna de las infatuadas mujeres que le declaran amor eterno. Porque Severin busca la intensidad lacerante, la busca en los cafés, en el bullicio, en las oscuras y sugerentes calles de Praga. Nada de lo que encuentra lo llena ni lo satisface: desea alcanzar la cumbre prescidiendo de las penosidades del ascenso y de la humillación de la bajada. Incluso Lazarus Kain, el viejo librero judío que a la luz de una inextinguible lámpara de gas ojea libros eróticos, lo introduce al círculo licencioso del doctor Konrad creyendo haber reconocido en él los propios apetitos. Nada más lejos de la realidad. Lazarus, quien, como su homónimo bíblico se siente revivir en la presencia de las rosáceas mujeres que frecuentan el salón, Severin encuentra el espectáculo chabacano y despreciable. Porque su ideal aspira a la sublimación más pura, sin preámbulos ni epílogos.

En esta breve novela publicada en 1914, el praguense Paul Leppin (1878-1945) eleva a protagonistas tres figuras: el propio Severin, la ciudad de Praga, y el inevitable sucederse de las estaciones. La ciudad se convierte en una tela de araña, en un laberinto cerrado sobre sí mismo que expresa, a través de sus callejuelas, sus edificios, plazas y locales públicos, el lento y continuo girar sobre sí mismo de Severin y de su trágico destino. El joven cae en una controlada desesperación, salta de los brazos de una mujer a los de otra en perpetuo desasosiego, mientras recuerda momentos de su infancia y adolescencia en los que la intensidad era el pan diario. La nada cotidiana, las expectativas incumplidas y los sueños ahogados flotan hinchados y descompuestos en el lento fluir de una vida fútil y gris. ¿Pero qué sucederá, entonces, cuando la libertina Mylada responda a su deseo con una lujuria desmedida, intensa y complaciente?

Esta reedición recién salida del horno de la traducción inglesa se la debemos a la editorial independiente Twisted Spoon Press. Afincada en Praga, y con casi 20 años de trabajo dedicado a la recuperación de autores olvidados, principalmente checos, han publicado ya las traducciones de tres novelas de Leppin. Su página web ofrece, además, excelentes perfiles biográficos de todos sus autores, y el de Paul Leppin no es una excepción. Viajen con Severin, piérdanse en Praga, deseen intensamente.

 Algunas notas editoriales y bibliográficas

Leppin, P. Severins Gang in die Finsternis. Müchen: Delphin-Verlag, 1914.

Leppin, P. Severin’s Journey into the Dark. Traducción de Kevin Blahut. Prague: Twisted Spoon Press, 2012 [1993].*

Biografía de Paul Leppin en Twisted Spoon Press

*Edición usada en la preparación de esta entrada.