Vampiros, sexo y dybbuks: últimas novedades en ELLN

Que no cunda el pánico. Aunque pueda parecer lo contrario, no, no he quedado atrapada bajo una montaña de tomos enciclopédicos, ni me ha devorado la Bestia de Polvo y Pelusa (aunque más de una vez me haya mordido y arañado con espantosa violencia), y tampoco me he colado por un agujero de gusano. En La Lista Negra vive (“it’s alive!”), aunque sea en la sombra y el silencio, acumulando libros, y escribiendo, escribiendo, escribiendo.

“¿Que escribe? ¿Pero qué escribe?”

Ya saben, lo de siempre. Escribe/escribo/escribimos sobre los benditos muertos que le/me/nos dan de comer, sobre sus cuerpos monstruosos, sensuales, fecundos, enfermos. Algo más de 100 páginas, y más de cincuenta mil palabras, de artículos académicos en los últimos cuatro meses y medio. Artículos, les advierto, que, siendo optimistas, casi nadie leerá, pero que me han reportado en la mayoría de los casos horas y horas de pecaminoso disfrute (entiéndanme, el trabajo debería ser sufrimiento y no gozosa actividad), y otras tantas de quebraderos de cabeza.

Dicho lo dicho, les comunico que el ritmo de publicaciones en el blog seguirá siendo irregular y totalmente impredecible. Les informo, además, de que muy pronto tendré que empezar a buscar trabajo. Un trabajo serio, de persona adulta y responsable. Si tienen una propuesta laboral interesante para una parada con mucho amor por los libros, experiencia en el manejo de herramientas bibliográficas, cierto conocimiento de idiomas et cetera et cetera, no duden en ponerse en contacto conmigo.

Y ahora, al tema: un repaso visual a algunos de los libros que circulan o han circulado por nuestra biblioteca en estas últimas semanas.

Vamp1Primera sección: una de vampiros.

El libro Alla ricerca di Dracula (In Search of Dracula: The History of Dracula and Vampires, 1972) de Raymond T. McNarlly y Radu Florescu (caballero este último cuyo linaje, por cierto, se remonta a los tiempos en los que Vlad Tepes sembraba Rumanía de campos de estacas) es, en gran medida, responsable de haber puesto en el mapa histórico al Drácula literario. Entre libro de viajes, crónica histórica e informe detectivesco, repasa algunos aspectos de la biografía del Empalador a través de los lugares por los que transitó durante su mortal existencia. En la expedición rumana que McNally y Florescu llevaron a cabo a finales de la década de los 60 también figuraba originalmente Matei Cazacu, quien algunos años después cambiaría Bucarest por París. El propio Cazacu evoca el viaje en el prólogo de su libro Dracula, y recuerda, quién sabe si con cierto oculto resquemor, que algunas de las ideas vertidas en Alla ricerca eran tesis propias.

En cuanto a Dracula. La vera storia di Vlad III l’Impalatore (Dracula, 2004), es un estudio histórico de Tepes como hombre político que se centra en las campañas militares que protagonizó, y en el inestable juego de equilibrios entre los poderes dominantes de la Europa central y oriental, con Hungría a un lado y Turquía al otro. El estudio dedica siete de sus nueve capítulos a reconstruir el perfil biográfico de Vlad Tepes a partir de documentos originales. Los capítulos ocho y nueve, por el contrario, exploran, por un lado, las fuentes que pudieron inspirar a Bram Stoker en la creación del inmortal conde, y, por otro, la figura del vampiro como fenómeno cultural. Como dato más que curioso, les diré que Cazacu, basándose a su vez en el trabajo de Radu Florescu, sostiene que Stoker tomó para su Dracula elementos de la novela Le capitaine vampire (El capitán vampiro), publicada por la belga Marie Nizet en 1879.

Con Prima di Dracula. Archeologia del vampiro, el clasicista Tommaso Braccini explora el poco conocido universo de cadáveres, muertos redivivos y chupadores de sangre del mundo antiguo y medieval mediterráneo oriental, permitiéndose alguna que otra incursión en las fuentes modernas. Resulta de interés la combinación de fuentes teológicas y eclesiásticas con narraciones folclóricas y apuntes arqueológicos. Tanto ensayo sólo puede digerirse con una buena selección ladrillesca de relatos de vampiros, como el Storie di vampiri que cierra esta upírica minisección. Este tipo de antologías suele hacer uso de portadas horribles, así como juntar relatos de desigual calidad, pero precisamente por eso (entre otras cosas) resultan tan atractivas, entretenidas y útiles para edificar el espíritu. En sus mil páginas cabe casi todo, vijs, vurdalaks, horlas y carmillas, Stokers, Bensons, Quinns y Smiths, notas históricas y reflexiones literarias, y sobre todo y ante todo, terror y escalofrío, aventura y esperpento.

Estos cuatro libros, si se leen contemporáneamente, producen un extraño efecto. Las informaciones, reflexiones y apuntes de unos y otros se sobreponen, se cruzan, se funden y complementan, se ratifican y refuerzan entre sí, aportando veracidad a todas y cada una de las narraciones, ya sean estas históricas o literarias. Se crea una mitología viva en en la que el vampiro y sus múltiples manifestaciones existen todavía, una mitología que nos da la esperanza de que una segunda existencia, desde la sombra y la frialdad de la tumba, aún es posible.

Vamp2Segunda sección: cosas del amor, del sexo y de la procreación.

Esta selección procede directamente de uno de uno de esos artículos académicos que he mencionado al principio. El libro de Yitschak Sefati “Canciones de amor de la literatura sumeria” (Love Songs in Sumerian Literature) presenta la edición, traducción y comentario de las composiciones sumerias que narran los amores, encuentros sexuales, cortejos y esponsalicios varios entre la diosa Inanna y su novio de toda la vida Dumuzi. El diccionario de Boggione y Casalegno Dizionario del lessico erotico (libro iluminante y divertido como pocos), por su parte, ofrece un abecedario de la terminología sexual y de las cosas del fornicio empleada en la literatura italiana moderna y contemporánea, mientras el estudio de Adams sobre el vocabulario sexual latino Il vocabolario del sesso a Roma (The Latin Sexual Vocabulary, 1990) resulta más rígido y académico en su tratamiento del tema.

Vamp3Tercera sección: varia.

*Rapidito, que ya es viernes.*

Leer a Piero Camporesi es siempre una delicia, sus libros muestran un equilibrio envidiable entre dato histórico y estilo literario, y sería capaz de conseguir que le interesasen a usted las materias más abstrusas e incomprensibles. En este I balsami di Venere, Camporesi repasa las sustancias utilizadas principalmente en la Europa moderna de los siglos XVI y XVII para rejuvenecer, vivificar, y estimular los apetitos de la carne (cosas que a todos ustedes, como a mí, les interesan). Los otros dos libros que aparecen en la fotografía tocan esas viejas filias nuestras, la ilustración anatómica (Human Anatomy), por un lado, y las experiencias de poseídos y endemoniados (ojo, en este caso en el mundo hebreo de los siglos XVI y XVII), por otro.

Y ahora que ya han echado una ojeada a este pequeño universo nuestro contenido entre cuatro paredes y sepulto en el polvo, ya podrán dormir tranquilos. ¿O no?

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Adams, J. N. Il vocabolario del sesso a Roma. Traducción de Maria Laetitia Riccio Coletti y Enrico Riccio. Lecce: Argo; 1996 (1ª ed. 1990).

Boggione, V.; Casalegno. G. Dizionario del lessico erotico. Torino: UTET; 2004.

Braccini, T. Prima di Dracula. Archeologia del vampiro. Bologna: Il Mulino; 2011

Camporesi, P. I balsami di Venere. Milano: Garzanti; 1989.

Cazacu, M. Dracula. La vera storia di Vlad III l’Impalatore. Traducción de M. Basile. Milano: Mondadori; 2006 (1ª ed. 2004).

Chayes, J. H. Posseduti ed esorcisti nel mondo ebraico. Traducción de Laura Rescio. Torino: Bollati Boringhieri; 2010 (1ª ed. 2003)

McNarlly, R. T.; Florescu, R. Alla ricerca di Dracula. Milano: Sugar; 1973 (1ª ed. 1972)

Pueden ojear la versión inglesa revisada de 1994, con portada de Edward Gorey, aquí.

Pilo, G.; Fusco, S. (eds) Storie di vampiri. Roma: Newton Compton; 1994.

Sefati, Y. Love Songs in Sumerian Literature. Rāmat-Gan: Bar-Ilan University Press; 1998.

Dario Argento, Miedo

argento_pauraQuería hacer una película donde todo fuese un sueño, en la que una chica, perseguida por el asesino, se escapase por las escaleras de su edificio y, por culpa de un interruptor temporizador, fuese tragada por la oscuridad. Ella grita pero (como en las pesadillas y los miedos infantiles) nadie la oye. Quería esto. Quería una película que nadie hubiese hecho antes (Paura, p. 97; sobre L’uccello dalle piume di cristallo; traducción por Couto).

El buen giallo no exige perfección, repudia el academicismo, aborrece la linealidad. Oh, sí, no es infrecuente descubrir un monigote inerte cayendo de un décimo piso en lugar de la desafortunada víctima humana, como tampoco lo es reírse con la sangre rojo charol que mana espesa azulejo abajo. Pensar que las limitaciones técnicas del giallo de los 70 puedan invalidar su capacidad de aterrorizar, sin embargo, es incurrir en un error. Un error muy grave. Piensen en Profondo rosso, en cómo muestra la perspectiva del asesino, en el modo en el que sus ojos se convierten en nuestros ojos, en cómo nosotros, meros espectadores, nos transmutamos en carniceros. Cuarenta años después del estreno de este gran clásico del género, dedicamos esta entrada a Dario Argento y a su reciente autobiografía para la editorial Einaudi titulada “Miedo” (Paura).

Vaya por delante una confesión: esta autobiografía me ha parecido algo tibia, incluso desapasionada, en algunos momentos. Si es cierto que “el demonio está en los detalles”, entonces le falta presencia demoníaca. Quién sabe, quizás se deba a mi obsesión personal por Suspiria por lo que esperaba encontrar más: más reflexiones sobre el cine, sobre el miedo, sobre las obsesiones personales. Y sí, lo reconozco: también más detalles escabrosos y oscuros. Cabe pensar si esta biografía no esté diseñada para llegar a un público amplio, más allá de los viciosos del género. Si bien es cierto que los seguidores acérrimos del director romano probablemente no encuentren en este libro revelaciones que Argento no haya hecho ya en entrevistas previas, no deja de ser una buena guía para moverse entre su producción cinematográfica. Eso sí, recomendamos encarecidamente que visionen las películas primero, y lean la autobiografía después para evitar que les estropeen algunas deliciosas (y macabras) sorpresas.

set_suspiriaCómo hacer un nudo corredizo bien

Tras una introducción que nos sitúa en la época en la que las brujerías de Suspiria se estaban cocinando, Argento recurre a una narración linear para contar su vida. Desde sus primeros contactos con las grandes estrellas del cine en los estudios fotográficos Luxardo, propiedad de la familia materna, el “secco” Argento recuerda sus inicios como redactor, su trabajo como guionista (recordemos que es él el responsable, junto a Bertolucci, de Hasta que llegó su hora de Leone), y su exordio como director, casi casual, con L’uccello delle piume di cristallo (guión, por cierto, que nace del matrimonio entre la novela de Fredric Brown The Screaming Mimi,[1] y una indigestión de cuscús). Tampoco se guarda de reconocer la ayuda que su padre, Salvatore Argento, le prestó en materia de financiación (no en vano era productor cinematográfico). A partir de este punto, el libro gana interés, se desgranan detalles de cada una de sus películas, desde la génesis del argumento a las dificultades técnicas impuestas por las exigencias del director.

Alquilamos una enorme nave climatizada en los estudios De Paolis, y lo sellamos completamente para que ningún ejemplar, una vez crecido, pudiese escaparse. En poco tiempo, las larvas comenzaron a medrar cada vez más, y cuando la nave empezó a poblarse de enjambres y enjambres de moscas, fue Garrone quien se tomó la molestia de llevar grandes trozos de carne en putrefacción para que los insectos pudiese depositar sus huevos sin contratiempos. A pesar del olor nauseabundo, era emocionante tener acceso a aquella nave: me cubría de la cabeza a los pies con un traje de buzo y visitaba a mis moscas, minúsculas actrices impacientes por entrar en acción (Paura, p. 247; sobre Phenomena; traducción por Couto).

También yo, me temo, soy de esas personas que adoran al “primer Argento” de los 70 y 80 (incluyendo alguna que otra película de los 90), pero se niegan a ver los últimos resultados de su filmografía. Mi experiencia con alguna de sus últimas obras ha sido, muy a mi pesar, nefasta. Por ello agradezco que cintas como Il cartaio, Giallo, o La terza madre aparezcan sumariamente representadas en el libro.

Paura

Si su retoño dibuja esto, sospeche

Paura no es una mala lectura para el apasionado, puesto que invita a visionar (de nuevo o por primera vez) clásicos y no tan clásicos del género. Porque el giallo es una gran escuela. El giallo, como el terror, nos enseña que la vida humana no vale nada. Que absolutamente todos nosotros tenemos miedos y, por ello, somos fatalmente vulnerables. Que la violencia puede ser hermosa si se filtra a través de la ficción.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Argento, D. Paura. Torino: Einaudi; 2014.

[1] Publicada como “La caza del asesino” en España.

J. S. Le Fanu, Sueños de sombra y humo; Reminiscencias de un soltero

Siempre que mi mente se acerca a la contemplación del Creador, la horrible e inefable idea de la eternidad y de la infinitud me oprime y me enloquece; me echo atrás, asustado, confundido, aterrorizado. Se lo digo a usted, Doctor —, si quieren salvarme tendrán que hacerlo con otros medios. La idea del Creador me resulta intolerable, mi mente no puede soportarlo. (El vigilante; traducción de Couto)

dreamsshadowandsmoke1En 2014 se cumplían dos siglos del nacimiento de Sheridan Le Fanu, autor sin cuya escritura no se entendería buena parte de la producción literaria en torno a lo fantasmal, lo extraño y lo terrorífico. La editorial dublinesa The Swan River Press, fiel a sus filias, le rindió homenaje como mejor sabe hacerlo: con la cuidadosa edición de dos libros (Dreams of Shadow and Smoke y Reminiscences of a Bachelor), y la publicación de diversos artículos sobre su obra en los números 3 y 4 de la revista de literatura fantástica The Green Book.

“Sueños de sombra y humo. Historias para J. S. Le Fanu” (Dreams of Shadow and Smoke. Stories for J. S. Le Fanu) reúne una decena de relatos en los que varios autores se dejan poseer por las creaciones literarias del dublinés (algunos de estos autores, por cierto, como Mark Valentine y Brian J. Showers, ya han sido objeto de discusión en este blog). “Té verde”, “La profecía de Cloostedd”, “El niño que se fue con las hadas”, “Historias de fantasmas de Chapelizod”, “Relato de ciertos sucesos extraños en la calle Aungier” o “El espectro de Madame Crawl” inspiran atmósferas vibrantes propensas a las influencias fantasmagóricas, espacios arquitectónicos poseídos, e imponentes presencias feéricas. El resultado ofrece tanto lecturas contemporáneas de los motivos lefanuianos (la culpa que persigue a un criminal pedófilo en “Ecos”), como desarrollos narrativos más clásicos (las leyendas ligadas al paisaje irlandés de “Tres cuentos de un townland[1]; el mundo expectante al otro lado del velo de “Deja que las palabras te lleven” o “Princesa en la autopista”). Como admiten los editores Jim Rockhill y Brian J. Showers, “Sueños de sombra y humo” es un verdadero ejercicio de afecto y admiración, manifiesto incluso en la fecha de publicación del volumen, que vio la luz el 28 de agosto de 2014, en exacta coincidencia con el bicentenario de Le Fanu. Desde la sobrecubierta, la máscara mortuoria del autor parece agradecer el gesto mientras sus contornos blanquecinos se disuelven en los sueños soñados por sus descendientes literarios.

reminiscencesbachelor“Reminiscencias de un soltero” (Reminiscences of a Bachelor), por su parte, recoge dos relatos de Le Fanu: la primera versión de “El vigilante” (The Watcher, 1847, posteriormente publicado en las antologías Ghost Stories and Tales of Mystery, y, bajo el título The Familiar, en In A Glass Darkly); y el ovidado “La novia fatal” (The Fatal Bride. 1848), ambos editados originalmente en la Dublin University Magazine. Si bien “El vigilante” explora una temática sobrenatural, frente a “La novia fatal”, que se alimenta del honor mancillado y de los amores fatídicos, ambas historias son acomunadas del personaje del soltero, un septuagenario que rescata desde el fondo de su memoria estas dos historias de la sociedad dublinesa de las que fue testigo directo. En dos artículos que sirven de epílogo al libro, Rockhill y Showers, además de trazar las biografías de estos dos relatos, resaltan la capacidad de Le Fanu para adaptar “El vigilante” al perfil del narrador (el soltero en este Reminiscences; el Dr. Hesselius en In a Glass Darkly) y, con ello, enfatizar aspectos argumentales y narrativos distintos.

Dreams of Shadow and Smoke y Reminiscences of a Bachelor son regalos para cualquier amante de Sheridan Le Fanu, pretextos ideales para acercarse por primera vez a este autor, y oportunidad impagable de revivir oscuridades pretéritas.

Relatos contenidos en Dreams of Shadow and Smoke

Mark Valentine, “Té de algas” (Seaweed Tea)

Angela Slatter, “Deja que las palabras te lleven” (Let the Words Take You)

Brian J. Showers, “Algunas casas: una reflexión” (Some Houses — A Rumination)

Martin Hayes, “Ecos” (Echoes)

Sarah LeFanu, “La historia de Alicia Harker” (Alicia Harker’s Story)

Derek John, “Tres cuentos de un townland” (Three Tales from a Townland)

Lynda E. Rucker, “La parcela de la esquina” (The Corner Lot)

Gavin Selerie, “Rito de posesión” (Rite of Possession)

Emma Darwin, “Un frío vehículo para lo maravilloso” (A Cold Vehicle for the Marvellous)

Peter Bell, “Princesa en la autopista” (Princess on the Highway)

Relatos contenidos en Reminiscences of a Bachelor

Joseph Sheridan Le Fanu, The Watcher

Joseph Sheridan Le Fanu, The Fatal Bride

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Rockhill, J.; Showers, B. J. (eds), Dreams of Shadow and Smoke. Stories for J. S. Le Fanu. Dublin: The Swan River Press; 2014.

Le Fanu, J. S. Reminiscences of a Bachelor. Dublin: The Swan River Press; 2014.

[1] El término “townland” designa cada una de las pequeñas unidades geográficas en las que se divide el territorio irlandés.

En15: Infiernos y laberintos. Cuatro libros para perderse

En2015Por fin ha llegado el invierno, ese invierno real, feroz y helado de tormentas y neviscas que tanto amamos, a EnLaListaNegra. Y con el frío, ya se sabe, se incrementa el número de horas, ya de por sí altísimo, que pasamos encerrados diariamente entre las cuatro paredes de nuestra biblioteca. Inevitable, pues, que se multiplique también la circulación de libros. De entre todos los volúmenes que flotan a la deriva entre las anotaciones, libretas, fotocopias y demás papelajos que inundan nuestro escritorio, les presentamos cuatro. Cuatro libros que no tienen nada en común, más allá del hecho de que hayan sido elegidos por la misma mano lectora, y que, sin embargo, a poco que uno se pare a reflexionar, muestran al menos cuatro perspectivas geográficas. ¿No se lo creen? Veamos si les convenzo.

Primera parada, el infierno.

El Más Allá, el mundo de los muertos, esa especie de lugar mental en el que moran los despojos espectrales de los difuntos, tiene sus puertas y murallas, sus paredes y calles, lo rodean ríos, lo ocultan montañas. Las cartografías ultramundanas son el objeto de este volumen de estudios titulado “Geografías del otro mundo[1]. Perspectivas comparativas de los espacios sagrados y el más allá” (Geografie del mondo altro. Prospettive comparative sugli spazi sacri e l’aldilà, 2014). En esta veintena de artículos se recorren purgatorios, necrópolis e infiernos, de la Mesopotamia antigua a la Europa del siglo XX, de China a Egipto, de Tíbet a Grecia. Tumbas y monumentos a los muertos revelan la suerte de sus cadavéricos y ultramundanos habitantes, y ni siquiera el tono académico y docto de estos escritos logra restañar el temblor de la maravilla y la horridez.

Al calorcitoHell spa

Segunda parada, Londres y alrededores.

“Zona gris” (Grey Area, 1994), de Will Self. Es esta una recopilación de varios relatos de encargo a los que se añaden otros tantos que Will Self escribió para dar al conjunto la forma de un libro. El resultado son ocho narraciones extrañas profundamente británicas en su forma, fondo y ambientación. Narraciones que se encuadran, por otro lado, en eso que denominan literatura postmoderna, pero que, en realidad, se parece demasiado a la vida real, a sus contradicciones y paranoias, a sus manipulaciones y delirios, y a su vergonzante patetismo cotidiano, como para no denominarlo verismo horror (sí, aunque suene fatalmente sesudo, me lo acabo de inventar). Reza la sinopsis de la contracubierta:

Las historias de esta extraña e inquietante colección incluyen la revelación de las ocho personas que controlan el conjunto de la vida londinense, una visión de pesadilla del barrio de Soho en el que cada camarero es un escritor no publicado, un tour poético por las autopistas británicas, y una noche excitante en casa de una contenciosa pareja.

Tercera parada, el laberinto.

“El espejo en el espejo. Un laberinto” (Der Spiegel im Spiegel. Ein Labyrinth, 1983), de Michael Ende. Quizás recuerden que fue este uno de los títulos que ustedes mismos nos recomendaron con motivo del III Concurso ELLN. Esta primera edición alemana del volumen reproduce varias obras de Edgar Ende, pintor surrealista y padre de Michael, que sirven de inspiración e hilo de Ariadna a este laberinto de relatos (o sueños, o visiones, o melancolías), y que acaban por reflejarse los unos en los otros.

EEEdgar Ende, surrealista

Cuarta parada, la Italia de los años de plomo.

Son pocos los libros de contenido político-social que circulan por la biblioteca de ELLN, por eso “Escritos corsarios” (Scritti corsari, 1975) de Passolini se merece un lugar en la foto. Se trata de una compilación de artículos periodísticos del director que, publicados entre 1973 y 1975 en distintos medios impresos, desprenden olor a bombas, tiroteos, y violencia roja y negra. Son los años de plomo de la política italiana, y Pasolini, desde su trinchera en la izquierda, ataca con igual ferocidad al comunismo burgués y al fascismo. Más allá de que unx pueda estar o no de acuerdo con sus ideas y posturas, lo cierto es que los “Escritos corsarios” ayudan a individuar las raíces pasadas del presente, y si es usted de los que disfrutan de la reflexión política, quizás encuentren en este libro un agarre a sus disquisiciones.

Siendo la lectura la actividad sedentaria por excelencia, se agradece esa paradoja del “viajar leyendo”, del recorrer en la inmovilidad de un sillón los mapas de lo existente y de lo imaginario. Les advertí que estos cuatro libros nos llevarían lejos.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Ende, M. Der Spiegel im Spiegel. Ein LabyrinthStuttgart: Weitbrecht; 1984 [1a ed. 1983].

Pasolini, P. P. Scritti corsari. Milano: Garzanti; 1977 [1a ed 1975].

Self, W. Grey Area. London : Bloomsbury; 2006 [1a ed. 1994].

VVAA Geografie del mondo altro. Prospettive comparative sugli spazi sacri e l’aldilà. Studi e Materiali di Storia delle Religioni 80(1). Roma: Morcelliana; 2014.

[1] La expresión “mondo altro” muestra una ambigüedad intencional: “l’altro mondo” alude, como también sucede en castellano, al “otro mundo”, al mundo de los muertos. “Mondo altro”, sin embargo, enfatiza la noción de alteridad que las realidades espectrales, no humanas, llevan aparejadas. En este sentido, “mondo altro” podría igualmente traducirse como “el mundo diverso”, en oposición a la esfera de los vivos.

Deuxième séance noire: respondemos

SedutaReunión de espectros

El velo que separa EnLaListaNegra del mundo de los mortales se vuelve cada vez más espeso. Nos ha llevado tres días atravesarlo para traerles las respuestas a sus preguntas. Gracias a todxs lxs que unieron sus manos en estrecho círculo para comunicarse mediúmnicamente con nosotros.

Y, después de esto, volvemos al secreto roer de nuestra tumba.

[1] Me gustaría saber cuál o cuáles son los pasajes literarios que más escalofríos le han producido, o si ha habido un relato tan terrible que le haya dado pesadillas.

Suelo sufrir más las consecuencias de una película especialmente perturbadora que de una narración terrorífica. Aun así, guardo algunos recuerdos de lecturas que en su día me resultaron espeluznantes.

“Las ratas de las paredes”, de H. P. Lovecraft,

And, most vivid of all, there was the dramatic epic of the rats — the scampering army of obscene vermin which had burst forth from the castle three months after the tragedy that doomed it to desertion — the lean, filthy, ravenous army which had swept all before it and devoured fowl, cats, dogs, hogs, sheep, and even two hapless human beings before its fury was spent.” (The Rats in the Walls)

“Los sauces”, de Algernon Blackwood. El paisaje es el monstruo.

Barbazul y el caldero de sangre en el que flotan los cadáveres descuartizados de sus esposas.

Un pasaje del Libro de San Cipriano en el que se daban directrices, creo recordar, para invocar demonios (¿o quizás para obtener un espíritu familiar?), enterrando un gato muerto cuyos ojos debían sustituirse con dos habas.Suspiria

ELLN, posando en el salón de su mansión

[2] ¿Ha visto alguna vez un fantasma? De los que dan miedo, digo. Vamos, de los que están muertos.

A pesar de haber crecido en un contexto en el que las premoniciones de muertes inminentes, los espíritus y los fantasmas inquietos formaban parte de la cotidianidad, yo, personalmente, no me he encontrado nunca con un espectro.

VernonLeeVernon Lee y la crueldad

[3] A mí me gustaría saber qué libro sería el más recomendable (sin venenos de por medio) para regalarle a un enemigo a muerte.

Un gran enemigo que merezca tal título debe honrarse con un libro igualmente grande, intenso y punzante como el propio odio que los mantiene unidos a ustedes dos. Los odios desmesurados se parecen demasiado a la pasión amorosa, y por ello exigen gran dedicación y respeto. Yo recomendaría un par de clásicos; alguna bonita edición de los cuentos de E. A. Poe que contenga “El barril de amontillado” y “El corazón delator”; y “El retrato de Dorian Gray”, de Oscar Wilde. Si es usted de las personas que osan y no se conforman con los clásicos de manual, entonces recomendaría los cuentos macabros de Vernon Lee (recientemente editados, por otros lado, por Valdemar: El príncipe Alberico y la dama Serpiente. 13 historias fantásticas y macabras); o un Apocalipsis iluminado medieval como éste.

Die Zärtlichkeit der WölfeTernura

[4] ¿Cuáles son tus películas favoritas? ¿Por qué?

Vaya por delante que me gusta el terror, MUCHO. También siento debilidad por los dramones, las películas experimentales, inclasificables y perturbadoras, el giallo, el cine mudo (que, aunque no sea un género en sí, lo parece), la comedia bien hecha (es decir, la comedia que hace reír), el cine adolescente americano de los 80. Algunas de mis películas favoritas de todos los tiempos incluyen “El ángel exterminador” de Luis Buñuel, “I soliti ignoti” de Mario Monicelli, “Todos nos llamamos” Alí de Fassbinder, “Le notti di Cabiria” de Fellini, “Halloween” y “La niebla” de John Carpenter, “El teniente seductor” de Ernst Lubitsch, “Repulsión” de Roman Polansky, “El fantasma de la ópera” de Rupert Julian, “He who gets slapped” de Victor Sjöström, “El hombre que ríe” de Paul Leni, “Alien” de Ridley Scott, “El bueno, el feo y el malo” de Sergio Leone, “La tumba de Ligeia” de Roger Corman, “El abominable Dr. Phibes” de Robert Fuest…

Ciñéndome en lo posible a su pregunta, destacaría estas tres películas que, a día de hoy, figuran entre mis favoritas:

“El apartamento” (1960), Billy Wilder. Porque cuenta una historia triste, con dos pobres diablos como protagonistas (una ascensorista y un oficinista), y es divertida y agridulce a la vez. Pocas películas saben combinar con acierto dos géneros tan distintos como el dramón y la comedia. Y porque me gusta Jack Lemmon.

“Suspiria” (1977), Dario Argento. Porque me da miedo y me inquieta, por su arquitectura enferma y su abundancia de rojo brillante. Y por la banda sonora de The Goblins.

“La ternura de los lobos” (1973), Ulli Lommel. Porque es cruda y teatral en su factura. Por inspirarse en la historia real y espantosa de Fritz Haarmann. Porque Kurt Raab recuerda sospechosamente al Peter Lorre de “Las manos de Orlac”.

Deuxième séance noire: EnLaListaNegra responde

SedutaDos años después de haber llevado a cabo la primera séance del blog, gracias a la inestimable colaboración de nuestrxs iniciadxs y muy leídxs seguidorxs, EnLaListaNegra convoca la Deuxième séance noire.

¡Aprovechen la ocasión! En esta SEGUNDA SESIÓN MEDIÚMNICA del blog volveremos a responder a sus preguntas. ¿Su curiosidad sobre la breve historia de este modesto blog no tiene límites? ¿Desean saber qué libros nos gustaría añadir a las estanterías de nuestra fúngica biblioteca? ¿Se preguntan constantemente si tenemos sueños premonitorios, si nos da miedo volar, o si guardamos celosamente algún que otro esqueleto en el armario?

¡No lo olviden! EnLaListaNegra se materializará para ustedes el próximo 8 de febrero de 2015. Una vez más, pueden hacernos llegar sus preguntas desde este mismo momento a través de los canales habituales: Facebook, correo electrónico (batcaver_blog@yahoo.es), Wordpress (sección comentarios de la entrada correspondiente).

Apaguen las luces, siéntense en círculo alrededor de esta mesa virtual, y, cogiéndose las manos, llámennos, invóquennos, y acudiremos.

Marjorie Bowen, Magia negra

No había ley; no se perseguían los crímenes; la virtud se volvió objeto de burla; muchos conventos se cerraron y abandonaron, y sus ocupantes previos se reincorporaron al mundo que tanto echaban de menos; los pobres eran desheredados, se robaba a los ricos; horrendas y blasfemas procesiones en honor de alguna deidad pagana recorrían cada noche las calles; ni los curas inspiraban respeto, ni el nombre de Dios, temor; la peste avanzaba entre la población aniquilando cientos de personas, cuyos cuerpos eran arrojados al Tíber, y sus espíritus se unían a los demonios que cada noche bailaban en la Campagna al ritmo de las tormentas resonantes.

Las brujas se reunían en los pantanos de la Maremma, y por la noche iban a la ciudad arrastrando tras de sí un vapor gris empapado de fiebre.

Las cuerdas de las campanas empezaron a pudrirse en las Iglesias, mientras las campanas tañían en los campanarios. El oro se herrumbraba en los altares, y los ratones roían las vestiduras de las imágenes sagradas de los santos. (Marjorie Bowen, Magia negra; traducción de Couto)

MBLeer a Marjorie Bowen (1885-1952) siempre nos proporciona un placer intenso, inmune a cualquier intento de descripción reduccionista. Desde el mismo momento, allá por 2013, en que descubrimos a esta escritora británica, le hicimos un hueco de honor no sólo en nuestro panteón literario personal, sino también en nuestro descolorido y polvoriento corazón. En esta ocasión comentamos la inédita en español “Magia negra. Una historia de la ascensión y la caída del Anticristo” (Black Magic. A Tale of the Rise and Fall of the Antichrist), novela histórico-demoníaca de toques folletinescos cuya trama se desarrolla en torno a la eterna lucha entre el bien y el mal (o entre Dios y el Diablo), con el mal como ganador (casi) absoluto. Bowen no escatima en elementos propios de ese género tan británico que fue la “sensation novel”: magia negra, corrupción, asesinato y ansias de poder, complots políticos, identidades ocultas, traiciones, envenenamientos, amores prohibidos, brujería, y mujeres perversas, todo ello situado en un punto impreciso de la Baja Edad Media, con el imperio romano-germánico, las cruzadas y la Roma papal como escenarios.

Signorelli-AnticristoProtagonizan esta historia dos figuras principales, Theirry de Dendermonde y Dirk Renswoude, cuyos destinos se entrecruzan fortuitamente cuando Theirry acompaña al noble Balthasar de Courtrai en visita a Maese Dirk. Al descubrir que ambos comparten un mismo apetito por el conocimiento oscuro, deciden emprender juntos el camino del maligno y recorrer Europa en un inusual y herético viaje de estudios. Si Theirry se presenta a lo largo de las dos partes de la novela como un ser voluble que se debate entre la necesidad de placar sus ansias de conocimiento prohibido, y el deseo de darse a los amores algodonosos y purísimos, Dirk muestra un tesón implacable en la persecución de sus objetivos. Libre de todo escrúpulo, desnudo de moral, y desprovisto de cualquier vestigio de falso puritanismo, terminará por erigirse papa e instaurar el reino del Anticristo en el corazón de Roma. Un indudable poso de homoerotismo trufa la novela; la naturaleza y razón de ser de esa atracción entre Dirk y Theirry, que ya se intuye a lo largo de las páginas, se revelará abiertamente al final de la larga narración.

Una de las primeras novelas de Marjorie Bowen (la escribiría con 24 años), “Magia negra” carece de ese poso fantástico, cruel y triste que tanto amamos en sus relatos, aun cuando la historia no defrauda si se toma como lo es, un pastiche de romanticismo, misterio, y literatura gótica, excesivo y artificioso. Ya lo dijo Graham Greene en una entrevista que concedió a The Paris Review allá por el año 53:

Le estoy muy agradecido a Marjorie Bowen. (…) [Victor Sawdon] Pritchett dijo que Turgenev había sido su mayor influencia; otros autores citaban a fulano o a mengano. Yo elegí a Marjorie Bowen porque, como le he dicho, no creo que los libros que uno lee de adulto te influencien como escritor. (…) Libros como los de Marjorie Bowen, sin embargo, si se leen a una edad temprana, sí que influencian a uno considerablemente.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Bowen, M. Black Magic. A Tale of the Rise and Fall of the Antichrist. London: Alston Rivers Ltd.; 1909.

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